Hay muchos motivos por los cuáles las mujeres deben salir a la calle. El acoso y abuso sexual en el ámbito personal laboral, la falta de oportunidades, la brecha salarial, la violencia contra las mujeres... Por estos y por otros muchos motivos, mujeres de todo el mundo reclaman sus derechos en el Día Internacional de la Mujer, celebrado este 8 de marzo. Las manifestaciones incluyen una huelga general para que, durante el día de hoy, todos los trabajos se lleven a cabo sin el apoyo de las mujeres.

La brecha salarial es uno de los principales reclamos en las calles de varias ciudades y diversos estudios en empresas de Silicon Valley han puesto de relieve la poca presencia de las mujeres en cargos directivos y casos de acoso sexual por parte de superiores masculinos.

En días como hoy, la unión de todas las mujeres es clave para dar a conocer una situación de injusticia que debería ser erradicada y que recuerda a los peores años de la historia contemporánea. Sin embargo, los retos son muchos.

El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) estima que estamos a un siglo de acabar con la brecha salarial, la cual podría conseguirse en 2117. La igualdad en juntas directivas, sin embargo, podría conseguirse en 30 años. El Foro de Davos argumenta estas cifras con la dificultad que tienen las mujeres para llegar a un puesto directivo o bien remunerado, la cual es mayor en este momento que en años anteriores. Este pronóstico publicado por Bloomberg pone de relieve que, a pesar de los esfuerzos, todavía queda mucho para conseguir sueldos equitativos.

Estas cifras no han sido el primer aviso por parte del Foro Económico Mundial. En su Informe Global sobre la Brecha de Género de 2017, (WEF, por sus siglas en inglés), la institución advirtió a principios de este año que debían de tomarse medidas urgentes para acabar con la desigualdad de género y que, de lo contrario, la brecha podría tardar hasta 200 años en cerrarse.

Las duras cifras

A nivel mundial, solo el 24% de las mujeres forman parte de equipos ejecutivos y, por otro lado, menos del 4% de los CEO son mujeres, según un estudio de PwC. Pero estas cifras podrían empeorar todavía más. Según la investigadora Catalyst, el número de presidentas ejecutivas en compañías de Estados Unidos se reducirá en este año de un 24 a un 27%. A esto hay que sumarle el sueldo menor que reciben y los peligros que todavía supone la maternidad para el futuro profesional.

"Los datos son los hechos claros que dicen 'estamos viendo cambios, pero tenemos un largo camino por recorrer y aquí están los hechos que demuestran por qué realmente necesitamos enfocarnos'", afirmó Deborah Gillis, directora general de la investigadora Catalyst.

La información es poder y las cifras ayudan a argumentar una situación de injusticia generalizada, la cual puede ser presentada ante los directores de las empresas. Si los números demuestran los hechos, cada vez habrá menos margen para mirar a otro lado e intentar evitar hacer frente una situación que afecta a mujeres en todo el mundo.

El Informe Global sobre la Brecha de Género arroja cada año datos sobre la desigualdad salarial y, en su última edición, declaró que la brecha promedio a nivel mundial es del 32%. En lugares como Europa occidental, el gap es del 25%, mientras que en Estados Unidos aumentó en un 28%. En América Latina y el Caribe, la desigualdad salarial entre hombres y mujeres asciende a casi un 30% frente al escandaloso 40% en la región de Medio Oriente y África del Norte. Nuevos informes publicados con motivo del Día Internacional de la Mujer arrojan datos sobre la India, donde las mujeres ganan un 20% que sus compañeros masculinos con el mismo trabajo.

Las Naciones Unidas reconocieron por primera vez el Día Internacional de la Mujer en 1975. En los últimos 38 años, cada 8 de marzo se han llevado a cabo manifestaciones o reclamos para reconocer un problema de nuestra sociedad que afecta a millones de mujeres. Además de acabar con el acoso, la violencia y el machismo, es de vital importancia hacer frente a la brecha salarial que acaba minusvalorando el trabajo de las mujeres.

Las cifras respecto a la desigualdad salarial no son esperanzadoras pero los movimientos para luchar contra ella son el principio de un cambio que va a seguir reclamándose hasta que consiga hacerse realidad. Para acabar de una manera más optimista, una encuesta de PwC afirmó que las mujeres se han vuelto más ambiciosas que nunca. El 82% está convencida de que alcanzará sus objetivos profesionales y el 77% confía en que será una buena líder. Por otro lado, las trabajadoras que piden un aumento de sueldo, acaban consiguiéndolo en la mayoría de los casos.