Han sido 48 horas de paros ante las puertas de la sede de Amazon en San Fernando de Henares. El seguimiento por parte de los empleados ha sido prácticamente masivo. Si el casi el 75% de los trabajadores firmaba la decisión de parar durante dos días seguidos, ha sido casi el 98% de los operarios del almacén los que han tomado la decisión de no ocupar su puesto. El 2% restante pertenece a alguno de los temporales que, por las presiones de sus respectivas ETT, no han parado y algunos de los cargos con más poder. Sin apenas altercados a la entrada de los almacenes de la tecnológica en San Fernando, la organización solo lamenta la negación por parte de la Delegación de Gobierno de aceptar la manifestación de los empleados programada para hoy a las 18:00 en todos los accesos de la tecnológica.

Sea como fuere, ¿ha tenido algún efecto para Amazon y para los derechos de los empleados? A primera hora de la mañana de ayer, y escondiendo la realidad bajo un anuncio de una nueva tarifa de Prime en España, la tecnológica anunciaba a la prensa un cambio en el convenio de los trabajadores. Los sueldos más bajos aumentarían ligeramente, mientras que lo más altos seguirían congelados. De los otros derechos sociales la compañía no hizo ningún comentario. Este anuncio fue totalmente rechazado por el grupo de empleados, considerando además que se habían enterado por la prensa antes que por el propio Amazon. Desde Comisiones Obreras apuntaban que, de hecho, esta modificación suponía un empeoramiento de la situación laboral.

Los efectos la huelga

A nivel laboral el éxito por parte de los empleados ha sido masivo. Pero, ¿qué ocurre con el resto de las esferas que conforman la tecnológica? A nivel usuario, ya comentamos que los primeros retrasos empezaron a notarse horas antes del paro oficial. Las estimaciones, aportadas por la división de repartidores apuntan a que durante esta segunda jornada sí que habrá un efecto palpable de los retrasos en los envíos. El miércoles 21 aún asumían la carga de trabajo de los días anteriores.

Por otro lado, existe otro de los puntos polémicos en el tema de la semana: la recuperación de las horas perdidas. Si hay algo que Amazon siempre ha dejado claro es que si hay que mandar un paquete, este llegará tarde o temprano. Aunque haya que recuperar el tiempo perdido durante el fin de semana. La realidad es que existe una cláusula que podría obligar a muchos empleados a poner las cosas en orden y la lista de tareas pendientes a cero durante el periodo de fin de semana.

Ahora bien, el objetivo de los paros de estos dos días consecutivos dentro de San Fernando de Henares tenían un objetivo claro: recuperar el convenio colectivo que caducó el 31 de diciembre de 2016 y que Amazon no quiso renovar en un intento de limar alguno de los aspectos en cuanto a retribuciones. De momento, cualquier negociación está estancada por ambas partes, pero de no haber una comunicación efectiva entre la tecnológica y los empleados se pondrá en marcha el convenio sectorial. Un inconveniente para todas las partes: para Amazon supondría perder su defensa de un convenio por encima de la media y para los trabajadores unas condiciones mucho más duras respecto al original de la tecnológica. Lo único claro en todo esto es que los paros de estos dos días no serán el último punto de todo este proceso que se extiende desde 2016.