YouTube está de nuevo en el punto de mira por sus políticas para regular el contenido. La plataforma ha prohibido el canal de Atomwaffen, un grupo neonazi vinculado a múltiples asesinatos. La suspensión de la cuenta se debe a una violación de las políticas de odio de la compañía, aunque la decisión ha sido tomada después de que se iniciara una extensa discusión sobre la actividad de la página y la presión interna para bloquearla.

Cuando Logan Paul publicó un vídeo en su canal en el que aparecía un cadáver, YouTube decidió eliminar el acuerdo publicitario y suspender los ingresos del youtuber. Sin embargo, esta decisión fue tomada después de días de silencio por parte de la compañía y las críticas que le siguieron por parte de los usuarios.

Ahora, YouTube parece haber utilizado el mismo modus operandi. El pasado 23 de febrero, ProPublica publicó una investigación en la que sacaron a la luz los registros de chat del grupo de supremacía blanca Atomwaffen. Según la información a la que tuvieron acceso, los integrantes de esta conversación celebraron la muerte de Blaze Bernstein, un chico judío de 19 años que fue asesinado en California por parte de un miembro de Atomwaffen. Los otros miembros de la organización elogiaron la muerte del joven y hasta bromearon sobre ella.

Además, el grupo está directa o indirectamente relacionado con cinco asesinatos. Un miembro de Atomwaffen fue condenado a varios años de prisión por acumular materiales para fabricar bombas y otro de los miembros afirmó para ProPublica que el grupo había conseguido recluir a unas 80 personas en Estados Unidos.

Días después de que esta información fuera publicada, YouTube ha afirmado que la cuenta de Atomwaffen "se ha cancelado debido a infracciones múltiples o graves de la política de YouTube que prohíbe el discurso de odio". Según la investigación, el canal viola las reglas de una manera bastante obvia, aunque la compañía parece habérselo pensado dos veces antes de tomar medidas.

Este miércoles 28 de febrero se han eliminado todos los vídeos de Atomwaffen, los cuáles se centraban en difundir propaganda desde junio de 2017. Hasta entonces, la plataforma había marcado los vídeos como ofensivos. Esta función limita las opciones para compartir y comentar el contenido, aunque todavía sigue estando en línea y al alcance de todos.

La Liga Antidifamación de Estados Unidos pidió a YouTube que bloqueara todo el contenido del canal. "Estos vídeos no solo son un contenido racista repugnante que no tiene cabida en nuestra sociedad, sino que incitan al odio contra un grupo religioso, en este caso, los judíos, y por lo tanto infringen los propios Lineamientos de la comunidad de YouTube. YouTube debería eliminarlos de inmediato", afirmó Jonathan Greenblatt, CEO de la organización, para Motherboard.

Finamente, la plataforma ha tomado medidas pero de una manera más lenta de la esperada.

Nuevas medidas, pero pocos detalles

Este caso pone de relieve las polémicas medidas que tomó YouTube para acabar con los discursos de odio en la plataforma. La compañía afirmó que defendía el discurso libre y que intenta defender el derecho de expresión para puntos de vista impopulares, aunque no se permitirán los discursos de odio.

Los discursos de odio hacen referencia al contenido que promueve violencia u odio contra personas o grupos en base a atributos concretos, como raza o etnia de origen, religión, discapacidad, género, edad, condición de veteranía, orientación sexual o identidad de género.

Todos los canales que violen estas normas serán bloqueados pero para aquel contenido "religioso controvertido o supremacista" que no infrinja estas reglas se tomarán otro tipo de decisiones. El primer punto de la polémica es que la fina línea entre un contenido controvertido y uno ilegal no ha sido especificada por la plataforma. ¿En qué se basan para decidir qué es polémico y qué puede resultar peligroso? No lo sabemos.

No obstante, este tipo de contenidos "susceptibles" serán castigados sin ser monetizados, promocionados o comentados. En resumen, estas medidas pretenden reducir el alcance de estos vídeos dentro de la comunidad. Pero siguen estando ahí.

Este ha sido precisamente el caso del canal de Atomwaffen, que incluía frases en sus vídeos como Race War Now pero que fue etiquetado por YouTube como contenido sensible, pero no ilegal. Al igual que pasó con Logan Paul, la plataforma fue alertada pero, antes de tomar medidas drásticas, parece ser que ha estudiado muy bien el canal hasta suspenderlo.

La eliminación de Atomwaffen es otro capítulo más en la (complicada) lucha de las compañías tecnológicas por acabar con el contenido relacionado con movimientos de extrema derecha, neonazis o supremacistas blancos. Uno de los casos más polémicos fue el de la página The Daily Stormer que fue suspendida por Cloudflare, GoDaddy y Google.