Elon Musk hace historia realmente cada vez que se pone una meta. Y sólo han pasado apenas unas horas desde que SpaceX, su compañía espacial, pusiese a prueba el lanzamiento del Falcon Heavy. El llamado a ser el cohete más potente del mundo, despegaba ayer martes desde Cabo Cañaveral para poner a prueba los propulsores del modelo de la compañía y la posibilidad de reutilizar de nuevo los sistemas de despegue. A excepción del núcleo central del cohete, el resto de los propulsores del Falcon regresaron a tierra y aterrizaron en su plataforma.

En la cabeza de Elon el objetivo estaba claro: Marte. Además de probar el Falcon Heavy, que realmente se trataba de la unión de tres Falcon 9 en uno, la idea de Musk era la de tratar de llevar carga útil al espacio para poner rumbo al Planeta Rojo. En este caso, ha sido el Tesla Roadster personal del multimillonario. Sin duda alguna una campaña de marketing a nivel mundial, literalmente. Pero que, sin embargo, nos ha dejado una de las imágenes más épicas del momento: un coche sobrevolando la esfera de la Tierra. Algo que ya está considerado como el segundo streaming más visto de la historia de YouTube. Ahora, SpaceX tendrá que ver si es capaz de enviar las 66 toneladas de carga útil (entre la que no están los coches) que se necesitan para plantear, si quiera, el viaje a Marte.

En cualquier caso, y además de los millones de detalles que el genio de Silicon Valley añadió al coche, la mayor parte de ellos excéntricos, hay uno que tiene una importancia más allá del momento en sí mismo. El Tesla se encuentra pilotado por un maniquí, Starman, ataviado con el traje espacial inventado por la propia compañía espacial.

SpaceX ya presentó su propuesta de traje espacial en agosto del año pasado. Menos elementos, más sencillo, más cómodo y práctico y, especialmente, mucho más estético: "aunque sea un viaje peligroso, hay que verse bien", ha comentado en varias ocasiones el magnate. Todo al gusto de Elon en lo que él tiene en la cabeza que debe ser el traje con el se paseen los próximos habitantes de Marte. Como reveló él mismo en la conferencia posterior al lanzamiento, el conductor de su vehículo estaba probando la fiabilidad del nuevo traje. El miedo de SpaceX era que, al haber aumentado la estética y comodidad del modelo, se hubiesen dejado por el camino el importante concepto de la seguridad. Y así se lo hizo saber la NASA, que no quería dar sus calificaciones hasta que no se asegurasen las condiciones para los humanos.

Según ha comunicado SpaceX, Starman ha cumplido al 100% con su misión en el espacio. Tanto a lo que utilidad respecta, como a su estética.