Estamos acostumbrados a conocer todo los terminales que llegan en eventos como el Mobile World Congress 2018. Sin embargo, rara vez los fabricantes ofrecen información sobre la ubicación interna de los componentes, el tamaño de esto y los detalles que conforman el diseño final del producto. Sony sí lo ha hecho, con su nuevos flagships, el Sony Xperia XZ2 y el Xperia XZ2 Compact. Tanto por fuera como por dentro, la aproximación a estos terminal resulta interesante teniendo en cuenta que son los primeros en abandonar las líneas Omnnibalance.

Lo primero que Sony nos ha mostrado es el chasis metálico que la maquinaria industrial modela y pule para dar forma a las líneas que llegan a nuestra mano en el Xperia Z2 Compact. Como se observa en la foto de izquierda a derecha, existe mucha evolución desde el mazacote metálico inicial a las formas redondeadas finales que forman el cuerpo del terminal.

El Xperia XZ2 presume de tener una vibración dinámica que acompaña con "zumbidos" mucha precisión el ritmo de las canciones o vídeos que escuchamos y vemos en el dispositivo. El efecto es, con ciertas diferencias, similar al que los iPhone consiguen con el Taptic Engine, que más que un motor de vibración es un motor de experiencia. En el Sony Xperia Z2, la nueva función se logra gracias a la sustitución del viejo módulo de vibración por uno nuevo con más de dos veces el tamaño.

La pantalla es el componente con mayor protagonismo en cada terminal del mercado, y aquí se aprecia en todo su esplendor que, pese a la reducción de tamaño que los paneles LCD han sufrido recientemente, aún están lejos de OLED debido a que no pueden iluminar los píxeles individualmente y necesitan una capa de iluminación adicional. Parece que en la segunda mitad de año podemos ver a Sony apostando por OLED, frente a las LCD que los Xperia XZ2 ofrecen.

En la próxima imagen vemos los componentes del frontal, donde destaca el altavoz y el módulo de cámara, formado por un sensor de 5 megapíxeles, resolución que es inferior a la de anteriores generaciones, y una lente con una apertura de f/2.2. En el modelo situado a la derecha, vemos el sensor de 1/2,3 pulgadas de 19 megapixeles, que como sabemos tiene RAM integrada, y también se aprecia el conector interno del lector de huellas. Justo debajo se sitúa el panel de carga inalámbrica. En el terminal de muestra de la izquierda luce la batería del Sony Xperia XZ2, que cuenta con una capacidad de 3180 mAh.

En general, podemos ver como nada de lo presente en el Sony Xperia XZ2 es exclusivo de la firma nipona, ya que sus sensores son vendidos a terceros y componentes más novedosos como el nuevo módulo de vibración ya se han visto desde 2015 en los iPhone de Apple. Además, para alojar todos estos componentes, Sony utiliza bastante más espacio que sus competidores directos, que llegan con más capacidad de batería e incluso con hasta 4 cámaras.