Tras varios años en un coma casi absoluto, Sony vuelve a los ruedos. El nuevo Xperia XZ2 refleja esa voluntad de cambio que tanto se ha reclamado al fabricante durante los últimos años.

No obstante, el mayor lanzamiento de Sony no será el Xperia XZ2. El recién presentado teléfono es solo el comienzo de un nuevo periodo en el que el ADN de la marca nipona pretende emerger de sus cenizas. La inversión en I+D se ha reactivado en Japón, y la salud financiera de la compañía le permite afrontar los tiempos venideros de una forma muy diferente a lo visto hasta ahora.

Un ejemplo fantástico de este nuevo camino emprendido es la avanzada tecnología de cámara que han desvelado durante la presentación del XZ2. Esta no llegará hasta bien entrado 2018, pero el equipo de Sony asegura que su rendimiento en condiciones lumínicas adversas será increíblemente superior a lo que otro fabricante haya hecho hasta ahora. Contará con ISO de hasta 51200 en vídeo, hará uso de un nuevo procesador de señal de imagen y se nutrirá del primer sistema de cámara dual de la marca.

Queda mucho camino por delante, pero el XZ2 representa la dirección correcta.También queda por delante la llegada de la tecnología OLED, que hará su inmersión en la gama Xperia en algún punto de 2018. Todo apuntaba a su inclusión dentro de este Xperia XZ2, pero parece que la fantástica tecnología de diodos orgánicos tendrá que esperar unos meses más antes de adentrarse en la gama de telefonía de Sony.

Cuán fructífero serán estos esfuerzos es algo difícil de predecir, pues las variables que afectarán al desempeño de los equipos de Sony son innumerables (competencia, evolución económica, éxito de las campañas publicitarias, suministros de componentes, etc.). Pero, por el momento, nos quedamos con esa constatada voluntad de cambio y esos primeros pasos en la dirección correcta.