Gatos, gatetes, gaticos, felinos... Internet fue inventada para compartir sus gloriosas y a la vez monísimas imágenes. O puede que no, pero eso es irrelevante. Lo importante es que a día de hoy los gatos inundan la red de redes. Y eso que hoy no es el Día Internacional del Gato, como muchos creen. Pero eso no evita que sean los protagonistas el veinte de febrero. ¿Quieres saber por qué? Pues te lo contaremos y, además, te vamos a presentar a algunos de los felinos más extraños del mundo.

Felinos para todos los gustos

La familia Felidae, los félidos, son una familia menos extensa de lo que pensamos. De las treinta y ocho especies que lo forman, solo sobreviven siete grandes félidos. El resto se consideran pequeños y se parecen, más o menos, a nuestros amados gatos domésticos.

Todos los félidos tienen una serie de características parecidas y es que todos descienden, con casi total probabilidad, de un mismo depredador similar a la pantera. Sus descendientes se extendieron por el mundo y se afincaron. De esto hace varios millones de años. Entre los félidos están los felinos, los panterinos y otras dos subfamilias ahora extintas, macairodontinos y proailurinos. Pero volviendo a los gatetes, que son felinos, todos comparten, como decíamos algunas características esenciales y únicas del reino animal.

gato
Abujoy (Wikimedia)

A excepción de los guepardos, el resto de los félidos pueden retraer sus garras, que quedan protegidas por una vaina especial. Son casi exclusivamente carnívoros y, además, tienen una preferencia enfermiza por las presas vivas. A excepción de los animales domesticados, claro está.

Los hay de muy diversos tamaños, diferente pelaje, actitud y comportamiento. Los hay más agresivos y más tranquilos. Todos muestran una inteligencia muy acuciada y ciertos tintes a lo que solemos identificar con la crueldad, que no es otra cosa que su naturaleza depredadora. También son increíblemente flexibles y equilibrados.

¿Cuáles son los gatos más raros del mundo?

Entre las especies más destacadas de "gatos" se encuentran las más extrañas. ¿Raras por qué? Por la dificultad de encontrarlas, por sus sorprendentes hábitos o por su apariencia única. Si lo que buscas es por qué hoy no es el Día Internacional de los Gatos, espera hasta el final. Esta pequeña muestra, bien vale un botón.

El elegante serval

Entre los gatos más extraños, este es el más común de todos. El serval, o Leptailurus serval, es una especie considerada dentro de las de preocupación menor. Pero su aspecto estilizado, con grandes orejas, ha inspirado a más de una criatura fantástica. Pero, como decíamos, este animal es común de la sabana y matorral africanos, siendo el único Leptailurus, su género, del mundo.

Leptailurus serval. Fuente: Wikimedia.

Hace un tiempo existían varias razas de servales, de las cuales varias se han perdido debido a la caza. Y es que la piel de estos animales es apreciada y pagada con sumas importantes de dinero. Actualmente las poblaciones de estos felinos proceden de la reinserción, en su mayoría. Si quisiéramos tener a un bicho de estos como mascota habría que tener en cuenta que son extremadamente inteligentes, algo más agresivos que los gatos, aunque también dóciles cuando quieren. Pero dejémoslos en la sabana.

El gato tigre

¿Qué hace de este gato una especie extraña? El Leopardus wiedii está ampliamente distribuido por Latinoamérica, llegando, incluso, a la baja California. No es su número lo que convierte en raro a este gato, algo más pequeño que los ocelotes, es su aspecto y su capacidad de hacer algunas cosas más propias de las ardillas.

Leopardus wiedii. Fuente: Wikimedia.

Por ejemplo, al igual que hace la pantera nebulosa, el gato tigre es capaz de girarse en el árbol para descender bocabajo. Y es que estas dos son las únicas especies felinas con esa habilidad. Algo que ha adquirido a lo largo de los siglos de evolución como gato mayoritariamente arbóreo.

El gato más raro de todos

Si hay un gato extraño, ese sería el gato rojo de Borneo, o Pardofelis badia. Este animal se descubrió en 1855 y se creía extinto hasta que en 1992 se volvió a ver. Un tiempo después, un vídeo capturó las primeras imágenes en movimiento de este animal. Efectivamente, tenemos muy pocos datos sobre estos felinos.

Hasta la fecha casi ningún estudio ha podido realizar con éxito una disertación adecuada de estos felinos. Sabemos que están en peligro de extinción por su último avistamiento, lo que nos da información de cuántos gatos rojos de Borneo quedan. Creemos que esto es debido a su dependencia con las zonas de selva, las cuales están desapareciendo.

El rarísimo gato jaspeado del Sudeste Asiático

Tal vez no sea tan sumamente raro de ver como el gato rojo de Borneo, pero el gato jaspeado del Sudeste Asiático (Pardofelis marmorata) es dificilísimo de observar. Se cree que solo quedan unos 10.000 ejemplares en todo el mundo, por lo que su especie se considera como vulnerable.

Pardofelis marmorata. Fuente: Joel Sartore.

Este animal también es uno de los grandes desconocidos ya que no sabemos mucho de él. ¿Por qué? Porque el único estudio que tenemos procede de una sola hembra. Sabemos que tienen una vida arbórea y que les gusta la selva, donde se recluyen. Hay informes que cuentan cosas sobre sus hábitos, pero poco sabemos en realidad.

El estepario manul

En mitad de las estepas de Siberia, Mongolia o el Tibet, a 5.000 metros sobre el mar, reside el manul, o Otocolobus manul. El "gato de Pallas" tiene un denso pelaje y unos movimientos que lo hacen confundirse, a veces, con una marmota. Pero no: nos encontramos ante uno de los gatos con más habilidad para la escalada del mundo.

día internacional del gato
Otocolobus manul. Fuente: Wikimedia.

Este felino tiende a refugiarse bajo las rocas y evita la luz siempre que puede. El manul también ha sido perseguido por su pelaje, aunque ha tenido más suerte que otras especies debido a su hábitat agreste y de difícil acceso. Actualmente el manul no está clasificado según su número, aunque su protección ha ayudado a que se recupere en su hábitat natural.

Por qué hoy no es el "Día Internacional del Gato"

Hay días internacionales para todo, de acuerdo. ¿Pero por qué habríamos de necesitar uno del gato? Pues lo hay, obviamente. Y aunque no es uno de los días oficiales aprobados por la UNESCO, se celebra igualmente cada ocho de agosto en honor al Día Internacional por el Fondo para el Bienestar Animal.

Este Fondo Internacional para el Bienestar Animal (o IFAW, en inglés) fue fundado en 1969 para detener la caza comercial de cachorros de foca en Canadá. Uno de los creadores de IFAW, y posiblemente el miembro más conocido, es Brian Davies. Ahora, el IFAW es una de las organizaciones de bienestar animal más grandes del mundo.

Y ellos son los que promovieron el Día Internacional del Gato, pero no es el único día que tienen los felinos para que le rindamos culto. El pasado diecisiete de febrero celebramos la Festa del gatto, creada por la periodista Claudia Angeletti, una fiesta que también se repite el 1 de marzo, según explica IDEA. Incluso existe un Día Nacional del Gato. En fin, que hay días para dar y tomar. ¿Y por qué hoy todo el mundo dice entonces que el 20 de febrero es el Día Internacional del Gato? Esa historia se la debemos, en realidad, a Bill Clinton.

Un gato en la Casa Blanca

La historia comienza con Socks, un gato adoptado por la familia Clinton allá por los noventa. El animal pronto cosechó la simpatía de los medios de comunicación por su historia (nada particular), por la adopción y por pasearse todos los días por la Casa Blanca.

Socks y Bill Clinton. Fuente: Wikimedia.

El veinte de febrero de 2009 Socks murió, para consternación de sus seguidores. Si a esto le sumamos el auge de las redes sociales entenderemos por qué hoy es el día en el que todas las personas del mundo suben fotos de su mascota preferida (y felina) a Internet.

Pero su vacuidad no importa a los fans de los gatos. Bien sea por Socks, o por cualquier otra razón vana, hoy es un día en el que le rendimos culto a esos animales astutos, elegantes y crueles a partes iguales. Pero también cariñosos e inteligentes. Hoy es el día, humanos, en el que glorificamos a los felinos. Como lo serán el resto de días internacionales de los gatos.