La producción del Model 3 está siendo un largo y arduo camino para Tesla. Después de los largos retrasos en la entrega del último modelo de la compañía desde el pasado mes de julio, parece ser que a los compradores todavía les queda una larga espera. La compañía de Elon Musk ha anunciado que llegará a los 2.500 vehículos por semana para el primer trimestre de 2018 y, para finales de junio, aumentará su producción a 5.000 unidades semanales.

El pasado mes de noviembre, Musk aseguró que llegarían a los 5.000 vehículos para finales de marzo, después de que prometiera llegar a ese objetivo a finales de 2017. Una vez más, la producción ha sido retrasada, poniendo en el punto de mira los problemas que está teniendo Tesla para cumplir las expectativas con el Model 3.

La compañía ha explicado en un comunicado que su nuevo retraso se debe a que se están enfocando "en la calidad y la eficiencia en lugar de simplemente presionar para conseguir el volumen más alto posible en el período de tiempo más corto".

Uno de los retos que ha afrontado Tesla con la producción del Model 3 tuvo relación con la construcción de las baterías en su fábrica de Nevada. A causa de los problemas que tuvo la empresa con un proveedor, el equipo tuvo que reescribir el software y rehacer elementos mecánicos y eléctricos, lo que provocaría el retraso en la producción del vehículo.

Hasta finales de 2017, Tesla solamente entregó 1.550 unidades del Model 3 de las más de 400.000 reservas, las cuales suponen el pago de 1.000 dólares por anticipado.