Capcom, pese a sus altibajos en ciertas franquicias de suma importancia histórica como Resident Evil, es y siempre será uno de los pilares de la industria del videojuego que hoy conocemos. Por las sagas ya mencionadas, entre otras muchas más pero, sobre todo, por Street Fighter. No es su propiedad intelectual más vendida pero sí que es aquella e, importante, con la que ha mantenido un mejor nivel medio a lo largo de los años y sus múltiples entregas.

Street Fighter V, la última de ellas, trajo consigo una de cal y una de arena. En el centro, en el núcleo puramente jugable de la experiencia, la quinta entrega principal de la franquicia estaba a la altura del sobresaliente Street Fighter IV e incluso iba un paso más allá, rozando la excelencia. ¿El problema? Que todo lo demás no estaba a la altura de la marca: el contenido para un jugador era ínfimo y que llegaría por fascículos, la calidad de los servidores y el servicio online estaban lejos de ser óptima y, en general, Capcom realizó un pésimo trabajo de comunicación al respecto.

Una de las decisiones, esta entre las mejores recibidas, que se tomó en el lanzamiento de Street Fighter V fue la de tratar esta entrega como un videojuego único, prometiendo no lanzar revisiones de compra obligada para los jugadores que quisieran tener todos los luchadores o escenarios como las versiones Super, Super Arcade Edition y Ultra de la cuarta entrega. Ahí entraba en juego la posibilidad de desbloquear todo el contenido futuro con dinero real, vía micropagos tradicionales, o con dinero del juego, ganando la llamada Fight Money. Pese a esto, eso sí, no sorprendió demasiado que Capcom anunciara hace unos meses que lanzaría Street Fighter V: Arcade Edition.

Y es que la saga lo necesitaba. Pero, antes de entrar en materia, seamos justos: todo comprador del Street Fighter V original puede acceder a este nuevo contenido mediante una actualización gratuita que, eso sí, deja fuera los luchadores y algún que otro escenario. Y, además, ahora mismo es bastante sencillo encontrar los pases de las dos primeras temporadas a un precio más que razonable. Pero, sea como fuere, Capcom ha terminado incumpliendo su única y gran promesa relacionada con su quinta entrega. Y es algo que, como jugadores, deberíamos agradecer.

Teniendo en cuenta lo ya mencionado, que el jugador que comprara la versión original confiando en la promesa de Capcom no se está viendo perjudicado u obligado a comprar otra entrega, Steet Fighter V: Arcade Edition es la decisión a la desesperada por parte de Capcom para subsanar los múltiples errores que arrastra desde su lanzamiento, allá por febrero de 2015. El principal añadido se refleja en el propio nombre de la versión y es el modo Arcade, llegado para potenciar la oferta de modalidades para un jugador, sumamente criticada en los orígenes del título. Y, la verdad sea dicha, este no es un añadido cumplidor si no un trabajo profundo y muy interesante: en dicho modo podemos elegir hasta seis rutas distintas, basadas en los distintos videojuegos de la saga, que además tienen ciertas bifurcaciones o cambios, a nivel de rivales, trajes o escenarios, según el personaje que escojamos. Un modo sumamente rejugable (con más de 200 finales diferentes) y que promete muchísimas horas de juego.

De menor importancia pero algo más experimental es el modo de batalla por equipos, centrado en la diversión en modo local. Cada uno de los dos equipos, azul y rojo, cuenta con cinco luchadores que irán combatiendo entre sí, en modo eliminatoria o al mejor de cierto número de combates, para saber qué lado termina alzándose con la victoria. Como añadido adicional, encontramos una galería muy mejorada que presenta más de 200 piezas de arte, ya sean modelados o ilustraciones, por desbloquear cumpliendo ciertos requisitos (muchos de ellos, claro, centrados en el modo Arcade).

Pero esta Arcade Edition también aporta novedades de peso en lo jugable. El principal, que cada luchador recibe un movimiento V-Trigger adicional que aporta una interesantísima y agradecida capa de profundidad adicional al tiempo que, eso sí, el daño y efectividad de la inmensa mayoría de los mismos se ha visto ligeramente reducido. Algo que va en pos de potenciar las combinaciones de ataques y las decisiones que los jugadores más experimentados deberían tomar. Por otro lado, y pensando en los más novatos, se han facilitado ligeramente los agarres al tiempo que, en el caso de los agarres en esquina, se han nerfeado para evitar abusar de dicho movimiento de forma encadenada. Más allá de estos ajustes generales, cada personaje ha visto revisada su lista de movimientos y condiciones, cambiando por el camino su efectividad.

Por último, lo que ayuda a ganar empaque y transmitir sensación de novedad y celebración es la renovada interfaz de usuario, que apuesta por los dorados a la hora de homenajear el 30º aniversario de la franquicia, mucho más clara y mejor jerarquizada. Con todo, esta gran actualización gratuita y revisión del videojuego coloca a Street Fighter V donde debería estar, en el top del género de la lucha, pese a haber llegado casi dos años tarde.