En un momento en el que las tabletas no pasan por su mejor situación a nivel global, Apple se prepara para asestar un golpe definitivo a un mercado que ya controla con holgura frente a los fabricantes de terminales Android: un iPad de 9,7 pulgadas aún más barato que el modelo de entrada presentado este mismo año. Así lo afirman desde Digitimes a través de fuentes cercanas.

Desde su introducción en 2010, el iPad ha sido una de las líneas de producto menos interesantes de la compañía hasta la llegada del iPad Pro, limitándose a reproducir todo lo que se podía hacer en el iPhone pero a mayor escala. Ahora, sin embargo, los horizontes se van ampliando al tiempo que llegan nuevas opciones exclusivas de una tableta cuyo objetivo a largo plazo es poder reemplazar de manera completa a un ordenador, algo que ya puede realizar con solvencia en algunos casos.

Con un nuevo iPad más barato que el actual (las primeras estimaciones apuntan hacia un precio cercano a los 259 dólares, una diferencia de $60 respecto al de 2017) podría llegar una estabilidad en ventas en torno a los 10 millones de unidades por trimestre necesaria para mantener a flote este segmento mientras se sigue innovando en la gama Pro. Supondría el modelo de entrada definitivo y un paso más para afianzar usuarios en el ecosistema.

Este modelo haría acto de presencia durante la segunda mitad del año y, además de sustituir al actual iPad, desterraría de manera definitiva al iPad mini. Es pronto aún para perderse en conjeturas, pero lo cierto es que un modelo más barato encaja en el futuro de Apple si quiere que el nivel de atención hacia las tabletas no descienda de manera drástica mientras la era post-pc coge fuelle.