La bola de nieve de las acusaciones de acoso sexual y violación a miembros más o menos destacados de la industria cinematográfica de Hollywood, que empezó a rodar con el productor Harvey Weinstein y que ha ido engordando con los señalamientos de los actores Kevin Spacey, Louis C. K., Ed Westwick, Dustin Hoffman y Robert Knepper o los directores Brett Ratner y James Toback, se ha tragado ahora en su recorrido implacable a Andrew Kreisberg, el desarrollador desde 2012, junto con Greg Berlanti, Marc Guggenheim, Geoff Johns y Phil Klemmer, de adaptaciones seriadas de los comics de DC como Arrow, The Flash, Supergirl y Legends of Tomorrow, emitidas por la cadena de televisión The CW.

“Recientemente hemos tenido conocimiento de denuncias de mala conducta contra Andrew Kreisberg”, ha explicado la productora Warner Bros. Television en un comunicado. “Hemos suspendido al señor Kreisberg y estamos llevando a cabo una investigación interna. Nos tomamos muy en serio todas las acusaciones de mala conducta y nos comprometemos a crear un entorno de trabajo seguro para nuestros empleados y todas las personas involucradas en nuestras producciones”. Berlanti y Sarah Schechter, además productor y la jefa de su departamento televisivo, aseguran que “han estado alentando y cooperando plenamente con la investigación de Warner Bros.”, y que “no toleran el acoso”.

Diecinueve hombres y mujeres, aún en el anonimato, describieron a la revista Variety la conducta que Kreisberg había mostrado durante un tiempo indefinido: supuestamente, le metió mano y besó a varias mujeres sin su consentimiento y les pidió que le hicieran masajes; fomentó un ambiente de trabajo tóxico y ellas eran evaluadas según su atractivo físico y no por su profesionalidad. La agencia de talentos William Morris Endeavor, representante de Kreisberg, no ha querido hablar con la prensa, pero el propio showrunner, que antes había escrito guiones para otras series como Los Simpson, Boston Legal o Fringe, niega las acusaciones: “He hecho comentarios sobre las apariencia y la ropa de las mujeres en mi calidad de productor ejecutivo, pero no estaban sexualizadas”, aseguró a Variety. Su futuro, por lo pronto, está en el aire.