La rivalidad entre Apple y Samsung tiene ya algo de historia que contar, especialmente en el ámbito legal. Si te has llegado a sentir confundido cada vez que surge una nueva demanda de patentes entre las tecnológicas, has llegado al sitio correcto. Este es un recuento de las demandas de patentes entre ambas empresas.

La primera demanda contra su principal rival se remonta al 4 de junio del 2007, cuatro días antes del lanzamiento del primer iPhone. La empresa de Cupertino demandó a la surcoreana por cuatro patentes de diseño, seguida de otra denuncia por una sobre el color en varias interfaces gráficas del iPhone, para lo cual usó como evidencia 193 capturas de pantalla.

Apple volvió a demandar a su proveedor Samsung el 15 de abril del 2011, alegando a lo largo de 38 páginas que varios de sus teléfonos y tabletas Android, incluidos el Nexus S, Galaxy S 4G y la Galaxy Tab, habían infringido propiedad intelectual.

Parte de la evidencia eran comparaciones de imágenes del iPhone 3GS y del i9000 Galaxy S para ilustrar las supuestas similitudes del empaquetado y los iconos de las aplicaciones. Sin embargo, luego se descubrió que habían sido manipuladas para hacer que las dimensiones y características de ambos productos parecieran más similares, por lo que el abogado de Samsung la acusó de presentar pruebas engañosas y las denuncias fueron desestimadas.

La guerra de patentes multinacional

El 22 de abril del 2011, Samsung demandó a Apple en Corea del Sur, Japón y Alemania, alegando que había violado patentes de tecnologías de comunicaciones móviles. En junio de ese mismo año, también la denunció en el Reino Unido y en los Estados Unidos

Este fue el inicio de una guerra de patentes multinacional que en un punto del 2012 llegó a tener más de 50 demandas en curso en 12 tribunales de 10 países en cuatro continentes con millones en daños de por medio.

En agosto del 2011, la corte de Landgericht en Düsseldorf, Alemania, otorgó una medida cautelar preliminar que prohibía la venta de la Galaxy Tab 10.1, aduciendo que infringía dos patentes de la interfaz de Apple. La surcoreana también retiró la Galaxy Tab 7.7 del mercado alemán porque el fallo impedía su comercialización.

Tras demostrar la manipulación de pruebas, se rescindió el requerimiento judicial en toda la UE y se otorgó a la empresa de Cupertino una orden judicial menor que sólo aplicaba al mercado alemán. Según una estimación de Strategy Analytics, esto le costó a Samsung la pérdida de probablemente medio millón de unidades en ventas.

Finalmente, la corte de Mannheim desestimó en marzo del 2012 los dos casos sobre la propiedad de la función de deslizar para desbloquear. En julio de ese mismo año, Munich también desestimó la infracción de la patente de rebote overscroll y un tribunal de apelación confirmó el fallo que dudaba de la validez de la patente de Apple. El 21 de septiembre, Mannheim determinó que Samsung tampoco había infringido la patente de tecnología de pantalla táctil.

De tres patentes, una corte en La Haya, Países Bajos, determinó que había infringido la patente de la aplicación de la galería de fotos en Android 2.3, por lo que fue prohibida la importación del Galaxy S, Galaxy S II y Galaxy Ace. La surcoreana contrademandó el 26 de agosto del 2011, solicitando una medida cautelar para la venta del iPad y el iPhone, argumentando que no contaban con licencias para usar tecnología móvil 3G.

Sin embargo, se desestimó la petición el 14 de octubre al determinar que la tecnología 3G era un estándar de la industria y la oferta de licencia debía cumplir con los términos FRAND (justo, razonable y no discriminatorio); el tribunal consideró que la tarifa de Samsung no era razonable.

A finales de ese mismo mes, un tribunal civil de La Haya rechazó la moción de Samsung. La decisión fue apelada en enero de 2012 y el tribunal de apelación holandés invalidó la decisión del tribunal civil, negando que Galaxy Tab 10.1 hubiera infringido los derechos de diseño de Apple.

En cuanto al Reino Unido, la surcoreana solicitó que se hiciera una declaración de que las tabletas Galaxy no eran similares a los productos de Apple. Aunque la californiana contrademandó, un juez británico determinó que no eran lo suficiente similares como para ser confundidos.

En julio de 2012, se le ordenó a Apple publicar un descargo en su sitio web y en los medios de que Samsung no había copiado el iPad. Sin embargo, el juez suspendió la orden de publicación tras la apelación de la californiana en octubre de 2012. No obstante, el caso llegó hasta el tribunal de apelación, que admitió la sentencia anterior y Apple finalmente tuvo que publicar el descargo de responsabilidad.

Por su parte, Corea del Sur determinó en 2012 que de cinco patentes en cuestión, Apple había violado dos de tecnologías inalámbricas y Samsung una del efecto rebote en iOS. En cuanto a las patentes de diseño**, fue invalidado el reclamo de que Samsung había copiado iconos de las apps de iOS.

En Japón, el 31 de agosto del 2012 se determinó que los productos de Samsung no habían violado la patente de la tecnología de Apple que sincroniza música y vídeos entre dispositivos y servidores y otorgó el reembolso de costos legales causados a la surcoreana.

El cuento de nunca acabar

Apple llevó la épica pelea a su casa, donde acusó a la surcoreana de infringir tres patentes de utilidad y cuatro de diseño, mientras que Samsung la acusó por cinco. El 24 de agosto del 2012, se emitió un fallo a favor de la californiana, otorgándole una recompensa por 1.049 millones de dólares en daños.

El jurado determinó que Samsung había infringido las patentes de utilidad del efecto de rebote, navegación en pantalla y tocar para hacer zoom, así como las patentes de diseño de funciones como el botón de inicio, las esquinas redondeadas, los bordes cónicos y los iconos en la pantalla. La patente del diseño ornamental del iPad fue de las pocas que determinaron que no habían sido infringidas.

El 23 de octubre del 2012, la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de los EE.UU. invalidó tentativamente la patente de rebote de Apple, afectando el fallo del juicio original. Así que la empresa de Cupertino solicitó detener todas las ventas de los productos de Samsung citados en la infracción. Sin embargo, la moción fue rechazada el 17 de diciembre de 2012 por la juez Lucy H. Koh, quien también decidió que el jurado había calculado mal 450 millones de dólares en su evaluación inicial de daños y ordenó un nuevo juicio.

La solicitud de la empresa de Cupertino para detener la venta de smartphones como el Infuse 4G y el Droid Charge fue denegada. La juez Koh dictaminó que los alegatos tenían poco mérito al no haberse demostrado la invalidez de la patente. También ordenó a Samsung pagar 600 millones de dólares a Apple por la demanda del 2012.

El 14 de mayo de 2012, el tribunal de apelación revocó la decisión y ordenó a la juez Koh que emitiera una orden judicial. El requerimiento preliminar fue otorgado en junio de 2012, impidiendo a Samsung fabricar, usar, ofrecer vender, vender o importar a los EE. UU. el Nexus y cualquier otro producto con la patente en disputa. Simultáneamente, se ordenó a Apple depositar un bono de 95.6 millones de dólares en caso de que Samsung ganara el juicio que luego determinó que el Nexus no había infringido las patentes de Apple, por lo que Samsung presentó una apelación al mandato preliminar. El 11 de octubre de 2012, el tribunal de apelaciones aceptó la moción y anuló la medida cautelar.

El 9 de agosto del 2013, la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) determinó que Samsung había infringido cuatro patentes de Apple relacionadas con interfaces y funcionalidad de los audífonos y que algunos de sus dispositivos anteriores infringían dos patentes, una sobre la pantalla táctil y la otra sobre los audífonos.

Como fue ordenado en 2012, el nuevo juicio se llevó a cabo y el jurado de San José finalmente otorgó a Apple 290 millones en daños y perjuicios. A principios del 2014, los ejecutivos legales de ambas se reunieron para llegar a un acuerdo porque una orden judicial les ordenaba hacerlo antes de que comenzara el nuevo juicio en marzo de ese año.

En la demanda de 2014, Samsung fue acusada de infringir cinco de las patentes de Apple en 10 modelos de teléfonos y tabletas, mientras que la surcoreana contrademandó por dos patentes en nueve teléfonos y tabletas. Tras una serie de recursos legales, la asiática saldó la condena con 548 millones de dólares en diciembre del 2015. No obstante, la decisión fue anulada en diciembre del 2016 y la multa reducida a 400 millones de dólares.

El cuento no acaba ahí. El pasado domingo 22 de octubre, la juez Koh ordenó que el juicio empiece de nuevo desde el inicio con esos 400 millones de dólares en daños en juego.