Las acusaciones contra figuras destacadas de Hollywood se suceden de manera irrefrenable estos días. Con Harvey Weinstein y Kevin Spacey como principales exponentes de una trama cada vez más compleja y que se extiende con rapidez, ahora le llega el turno a Louis C.K., al cual se le acusó durante la tarde de ayer de diferentes comportamientos sexuales inadecuados. Tras conocerse esto, HBO ha decidido emprender acciones en lo que a los contenidos del actor en sus plataformas se refiere.

El servicio de contenido en streaming detrás de Juego de Tronos se ha posicionado rápidamente contra C.K. y ha cancelado el programa benéfico Night of Too Many Stars, cuya emisión estaba prevista para el próximo sábado día 18 de noviembre. Así mismo, retirará de sus plataformas todos los contenidos en los que aparece el actor, como Lucky Louie. Quieren borrar, de esta manera, cualquier rastro que indique su relación con la que promete ser la próxima estrella en caer del pedestal de Hollywood.

El futuro de la aclamada serie de FX –una cadena propiedad de Fox– Louie queda también en el aire después de que la productora afirmara que están investigando los hechos, aunque aún sin conformación oficial al respecto. Es de esperar, no obstante, que esto suponga el fin de la serie.

Louis C.K. no se ha pronunciado de manera oficial todavía, aunque según la publicación EW este podría emitir un comunicado próximamente. Quedamos a la espera, por tanto, de lo que el artista pueda esclarecer.

La lista de los apestados

La lista de figuras repudiadas por el mundo del espectáculo americano no deja de sumar nuevos miembros en las últimas semanas y amenaza con convertirse en uno de los sucesos más relevantes de la historia de la industria. Ese oscuro y feo mundo paralelo que acompaña a las personas más relevantes a nivel mundial es ahora más vulnerable que nunca, con un efecto dominó en el que la única incógnita a despejar es la de cuál será la próxima ficha en caer.

Si hoy HBO decide borrar del mapa sus relaciones con C.K., ayer ocurrió algo similar con Kevin Spacey, el cual no aparecerá en la película ya rodada All the money in the world, pues sus escenas serán grabadas de nuevo con otro actor de acuerdo a las exigencias del director, Ridley Scott. El objetivo claro de minimizar al máximo cualquier implicación de terceras partes con las figuras afectadas requiere, a su vez, tomar decisiones drásticas.