La fotografía es un arte que no deja de sorprendernos. Si esto es ahora, de qué tamaño sería el asombro de las personas que vieron por primera vez imágenes que capturaban la realidad en distintos sustratos.

La historia de la fotografía también es fascinante y ahora nos enfocaremos en la primera vez que un ser humano fue capturado en una imagen, «inmortalizado» deberíamos decir.

Se trata del daguerrotipo realizado por Louis Daguerre en el Boulevard du Temple, aproximadamente en abril o mayo de 1838. En la imagen podemos ver de forma muy nítida la vista de la ciudad, el detalle de las casas, calles y árboles. Capturar esta vista llevó alrededor de 10 minutos de exposición, por tal motivo, aunque la calle era un sitio concurrido y transitado la velocidad de los transeúntes hizo imposible que fueran capturados en ella. Sin embargo, en la parte inferior izquierda, del lado de la calle se puede apreciar la silueta de un hombre: el primero en aparecer en una fotografía.

Si se aprecia la imagen más de cerca se puede ver que la silueta corresponde a la de un hombre con el pie apoyado y con los brazos hacia atrás. Se cree que su posición se debe a que le lustraban sus zapatos, esto le exigió permanecer en una posición más o menos estable lo cual, a su vez, permitió ser capturado en el daguerrotipo.

Otros análisis de la imagen han revelado otras supuestas figuras humanas. Sin embargo, el más claro es el hombre que se detuvo en el momento oportuno a sacarle brillo a su calzado.

Nicéphore Niépce fue pionero en la fotografía al igual que Louis Daguerre, quien, en todo caso, utilizó los estudios y avances de Niépce para mejorar y desarrollar el daguerrotipo, el primer procedimiento fotográfico como tal de la historia. Y es que los avances de Niépce fueron destacados e importantes pero Daguerre logró que el gobierno francés comprara el procedimiento y este fuera difundido sin patente. Esto permitió que se popularizara y que pronto se mejoraran los procedimientos.

Entre 1836 y 1838 Daguerre realizó muchos experimentos y ensayos de su proceso y a esta época corresponde la imagen en la que hoy nos detenemos a apreciar al primer humano capturado en una fotografía.

Demostraciones de la técnica del daguerrotipo fueron promovidas en diversos países, en 1939 en Portugal, España, Brasil y Estados Unidos. En 1840 en México y Uruguay y en 1841 en Colombia por Jean Baptiste Louis Gros.

La imagen invertida, como es en la realidad

Aunque los daguerrotipos revolucionaron toda una época el procedimiento presentaba varias desventajas. En primer lugar el tiempo de exposición, ya vimos que la imagen del Boulevard du Temple requirió 10 minutos. Otra desventaja es que los daguerrotipos son imágenes de una sola generación, es decir son el negativo y positivo a la vez y por tanto no se pueden hacer copias. También que las tomas resultaban en imágenes invertidas porque así lo requería el proceso y no siempre esto era conveniente. Por otro lado el procedimiento químico de las piezas requerían vapores de mercurio para su revelado, sustancias muy perjudiciales a la salud. Por último y no menos importante es que las imágenes eran demasiado frágiles, por tanto se les ponía en estuches especiales y no se podían tocar directamente.

Eso sí, las desventajas se fueron superado de forma vertiginosa. Pocos años después del daguerrotipo del Boulevard du Temple de 1838 el tiempo de exposición se había reducido drásticamente con el uso de lentes Petzval y mejoras en el proceso químico de revelado y en la composición de sus placas. Se pudieron realizar retratos que sólo requerían cerca del minuto de exposición ya para 1841.

Sin duda avances significativos para este arte que, como decíamos, no deja de sorprendernos por por su forma de diversificarse y renovarse. Hoy tenemos al alcance de nuestro teléfono la posibilidad de capturar el entorno y con ello un montón de opciones para las tomas, por eso es interesante recordar este daguerrotipo, la primera vez en que una persona fue capturada en una imagen.