Steve Jobs, el ejecutivo detrás de Apple y Pixar, falleció por culpa de un cáncer de páncreas. Su diagnóstico lo reciben diariamente mil personas en todo el mundo, según datos de la asociación que aglutina a los afectados. Por desgracia, los tumores malignos localizados en este órgano presentan un pronóstico muy complicado. En la actualidad, el cáncer de páncreas tiene la tasa más baja de supervivencia, lo que le convierte en un grave problema de salud.

Cada 16 de noviembre se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Cáncer de Páncreas. Una fecha para concienciar acerca de una patología que, a pesar de su baja frecuencia —es el décimo tumor en número de afectados en los países industrializados, según la Sociedad Española de Oncología Médica, provoca miedo por su gran letalidad. En España, la SEOM señala que se diagnostican 4.000 nuevos casos anualmente y que la supervivencia a los cinco años es del 5-6%. A pesar de su relativa baja incidencia —que ha aumentado en los últimos tiempos—, estos tumores malignos representan la cuarta causa de muerte por cáncer en nuestro país.

Qué es exactamente el páncreas

El páncreas es un pequeño órgano situado detrás del estómago, que con sus quince centímetros de longitud y apenas cien gramos de peso cumple unas funciones imprescindibles para nuestro organismo. Por un lado, se encarga de secretar enzimas fundamentales en la digestión, como la amilasa y la lipasa, que se encargan de descomponer químicamente las proteínas y las grasas para que el intestino pueda absorberlas durante la digestión.

Los problemas en el páncreas, como los tumores malignos, provocan que los pacientes adelgacen rápidamente y sufran a menudo complicaciones como las diarreas. Por otro lado, este órgano produce hormonas como la insulina, responsable de la regulación del nivel de azúcar en la sangre.

Las funciones del páncreas explican también su curiosa localización. El órgano se encuentra detrás del estómago y muy cerca del hígado, en un entorno próximo a vasos sanguíneos vitales para cualquier persona, tales como la vena cava inferior, la aorta o las arterias que irrigan el intestino y el hígado. El hecho de que se sitúe en una región del cuerpo tan importante también explica por qué el cáncer de páncreas es tan agresivo y tan difícil de diagnosticar de forma temprana.

Qué es el cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas aparece cuando un grupo de células de este órgano empiezan a crecer sin control. En función del tipo celular que forme la neoplasia tendremos diferentes tumores. Por un lado, los cánceres exocrinos, entre los que se encuentran el adenocarcinoma pancreático o el carcinoma de la ampolla de Vater, son los más frecuentes. Por otro, los cánceres endocrinos son más raros —representan el 5% del total de casos, según la Sociedad del Cáncer de Estados Unidos— y entre ellos se distinguen los tumores funcionales (como los insulinomas, los glucagonomas o los gastrinomas), los no funcionales y los carcinoides.

Existen diversos factores de riesgo relacionados con el desarrollo de una neoplasia maligna en el páncreas. Algunos de ellos son inevitables, como sucede con la edad, el sexo, la diabetes o las mutaciones genéticas que heredemos y nos predispongan a padecer la enfermedad. Otros, en cambio, sí se pueden controlar para reducir la probabilidad del cáncer de páncreas, como el consumo de tabaco, el sobrepeso y la obesidad o la exposición a ciertos productos químicos en algunas industrias. Dejar de fumar, sin duda, reducirá las posibilidades de sufrir esta patología, ya que se calcula que entre el 20 y el 30% de los tumores pancreáticos son causados por los cigarrillos.

Por qué el cáncer de páncreas resulta tan letal

"La mayoría de los pacientes con cáncer de páncreas fallecen por esta enfermedad debido a que los tumores se diagnostican tarde, cuando ya no son curables", explican desde la Clínica Universidad de Navarra. Generalmente cuando se detecta una neoplasia maligna que afecta al órgano, lo más frecuente es que el cáncer ya se haya extendido por otras zonas del organismo, es decir, que haya metástasis, lo que complica mucho los tratamientos. Esto es debido a que el páncreas se sitúa en un lugar donde los tumores no se pueden ver ni palpar fácilmente, por lo que cuando aparecen los primeros síntomas suele ser demasiado tarde.

Según un estudio publicado en la revista Radiología, "el diagnóstico de la enfermedad en etapas iniciales parece la única vía para poder ofrecer a los pacientes un tratamiento quirúrgico potencialmente curativo". En la actualidad, encontrar un tumor en el páncreas —por pequeño que sea— no significa que el cáncer se encuentre en una fase inicial. Casi en el 40% de los casos, una neoplasia de menos de dos centímetros ya ha causado metástasis en los ganglios. Esto reduce mucho las posibilidades de que las diferentes terapias puedan frenar la enfermedad.

cáncer de páncreas
Nephron (Wikimedia)

Como sostiene Santiago Sánchez Cabús, especialista en Cirugía General y Digestiva del Hospital Clínic de Barcelona, "la mayor probabilidad de éxito en cáncer de páncreas se conseguirá mediante un diagnóstico temprano, una intervención quirúrgica adecuada con una baja tasa de complicaciones y un tratamiento oncológico eficaz". Según la Sociedad Española de Oncología Médica, "el cáncer de páncreas presenta diversas características biológicas que originan que sea un tumor muy difícil de tratar. Es una neoplasia genéticamente muy compleja y heterogénea, resistente de forma inherente a la mayor parte de las terapias convencionales".

A día de hoy, no existe una forma segura de prevenir el cáncer de páncreas. Sí es recomendable tomar medidas para reducir el riesgo de padecer un tumor maligno de este tipo, como no fumar, controlar nuestro peso y realizar ejercicio físico periódicamente. La investigación también necesita mejorar las herramientas para diagnosticar de forma precoz el cáncer de páncreas, con técnicas de imagen, análisis de biomarcadores o pruebas genéticas, y desarrollar tratamientos que mejoren la supervivencia de los pacientes a largo plazo, objetivos que recuerda precisamente el Día Mundial del Cáncer de Páncreas.