¿Tenemos demasiados universitarios en España? Esta pregunta es una cuestión recurrente en las discusiones de muchas sobremesas familiares. La polémica estalló en 2015, cuando el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró en un foro en Berlín que "va demasiada gente a la universidad" y que "tenemos que equilibrar" el número de estudiantes universitarios y de formación profesional. A la luz de los datos existentes, sin embargo, las declaraciones del actual portavoz del Gobierno se basaron en un gran mito.

La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) presentó ayer lunes 9 de octubre su informe La universidad española en cifras 2015/2016. El documento desmiente de forma categórica las leyendas urbanas que aún circulan sobre el verdadero número de universitarios en España. En nuestro país, la tasa de acceso a los estudios de grado es del 47%, un porcentaje que asciende al 54% en el caso de los países de la OCDE y al 53% en los estados miembro de la Unión Europea.

Por otro lado, la tasa de acceso a los estudios de máster es aún más baja: en España, solo el 9% de los jóvenes adultos comenzará un postgrado o formación equivalente, un dato muy inferior si se compara con los países de la OCDE (23%) o de la Unión Europea (21%). En ese sentido, Polonia, Reino Unido o Alemania superan con creces la tasa española de acceso a los estudios de grado, con porcentajes del 68, 54 y 47%, respectivamente, y del 43, 19 y 21% si hablamos de la tasa de acceso a la formación de postgrado.

Por el contrario, Italia sí presenta un acceso más reducido a la formación superior, con una tasa de acceso a los grados del 37%, aunque su tasa de acceso al máster sea notablemente superior (24%). Según la CRUE, "el tamaño del Sistema Universitario Español está dentro de parámetros de normalidad, aunque inferiores a los registrados en el panorama internacional de los países desarrollados". La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas califica como "muy significativa" la baja tendencia a realizar estudios de máster en España. Esta propensión, que no alcanza ni la mitad de los valores medios de los países más destacados de la UE, es "un primer signo de la falta de requerimientos de cualificación de nuestro mercado laboral". Durante la presentación del documento, la CRUE ha asegurado que los datos muestran "una falta de requerimiento [de este tipo de titulaciones] en el entorno laboral respecto a países próximos, algo que felizmente está cambiando".

El informe publicado por la CRUE rechaza la popular creencia de la sobrecualificación en España en términos poblacionales. Según su estudio, un 35% de la población española de 25 a 64 años contaba con estudios superiores, mientras que la media de la OCDE se sitúa en el 36% y la de la Unión Europea en el 33%. Además, en el caso de los países más competitivos, estas tasas son todavía más elevadas, con un 44% en el caso de Reino Unido y un 45% en Estados Unidos. Al analizar qué ocurre con el segmento de la sociedad más joven, en la franja de edad localizada entre los 25 y los 34 años, las diferencias son mayores: España presenta un 41% de la población con estudios superiores, un porcentaje que asciende al 49% y al 47% en Reino Unido y EEUU, respectivamente.

Los precios públicos sí son más caros

La CRUE también ha sido muy crítica con el coste de los estudios universitarios, al asegurar que España continúa manteneniendo uno de los niveles de precios públicos más caros de toda la Unión Europea. Nuestro país ocupa la quinta posición en los estudios de grado y la cuarta en la formación de postgrado, solo superada por otros estados como Irlanda, Reino Unido, Grecia o Italia.

Aunque dos de las comunidades autónomas con precios más altos, Cataluña y la Comunidad de Madrid, bajaron sus costes en el pasado curso académico, el esfuerzo económico que deben hacer las familias es muy alto. La CRUE también ha denunciado que, a pesar de que el número de becarios ha aumentado en los últimos años, también ha disminuido el importe de las ayudas. "Es un tema muy preocupante", ha dicho la entidad durante la presentación del informe, que lamenta que los criterios actuales expulsan del sistema a 70.000 alumnos por curso académico.

Los recortes en la inversión en I+D también han sido duramente criticados por la CRUE, ante la atenta mirada de Carmen Vela, Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, presente en el acto. El gasto sostenido en ciencia es "esencial" para la competitividad, han defendido desde la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, que también ha criticado la "precariedad laboral" y la "temporalidad" que sufren los investigadores.

Según Vela, el 60% de la ciencia en España se hace en el seno de estas instituciones académicas, que han resaltado que "la reducción de la inversión en I+D debería hacer encender todas las alarmas". De acuerdo con el informe de la CRUE, España es el único país que ha recortado el gasto en ciencia durante la crisis con respecto a otras regiones de nuestro entorno. "Ningún cambio de modelo productivo puede asentarse sobre esta realidad", han denunciado las universidades españolas, en línea con las críticas ya realizadas por otras entidades como la Fundación COTEC.