El universo de los libros es inmenso. Tanto si nos preguntamos cuántos libros existen actualmente como si repasamos algunos de los títulos más enigmáticos y extraños. A estos últimos pertenece del que hablaremos en esta ocasión: el Codex Seraphinianus.

Este libro fue publicado en 1981. Se trata de la obra del artista Luigi Serafini que realizó durante trece meses de trabajo, entre los años 1976 a 1978. Lo que convierte al Codex Seraphinianus en un libro único son su peculiares características: 360 páginas con ilustraciones que rayan entre la fantasía y lo surrealista, acompañadas de descripciones en un lenguaje desconocido en una caligrafía bellísima.

La complejidad de las ilustraciones y, sobre todo, de los textos que componen este libro son dignos de admiración. Y es que se tratan de textos realizados con un alfabeto desconocido, como si de un lenguaje construido se tratara. En el Codex Seraphinianus (PDF) ese desconocido lenguaje aparece de principio a fin y muchas son las interpretaciones que se le han querido dar.

Por supuesto no faltan las opiniones de que ese libro es un compendio de otro mundo en donde las condiciones de vida, habitantes y leyes físicas son distintas; otras explicaciones dicen que el autor realizó esta enciclopedia en un episodio psicográfico. Y, aunque la realidad es menos fantasiosa, pues el propio autor a descrito la intención de su obra, el Codex Seraphinianus no es menos sorprendente.

Luigi Serafini explicó en una charla de la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford que el Codex Seraphinianus no puede ser decodificado porque no hay un significado en la escritura del mismo. Es decir que sus textos y descripciones son elaborados ornamentos y no tienen un fundamento o estructura ligüistica. Serafini ha explicado, además, que la intención de estos caracteres es recrear la sensación de los niños que no saben leer cuando hojean libros (actividad que, por cierto, forma parte de los derechos de los lectores). Actividad, que tal vez muchos recordemos, cuando nos admirábamos con las ilustraciones de ciertos libros pero éramos incapaces de descifrar. La obra de Serafini ha sido analizada desde este punto de vista que nos insta a leer las imágenes, no las letras. También sus ilustraciones que llegan a ser hermosas y elaboradas como chocantes y perturbadores.

Con su intención artística, Luigi Serafini consigue en gran parte su cometido pues al paso de las páginas del Codex realmente se despierta el deseo de poder comprender las descripciones que acompañan sus elaboradas y loquísimas ilustraciones. Ya sea por su propósito lúdico como por la descatada plástica de sus imágenes, el Codex Seraphinianus es un material que ha despertado la atención del público, editores y, sí, alocadas teorías.

El Codex Seraphinianus está dividido en dos secciones. En la primera es presentado a detalle un mundo desconocido, su flora, su fauna y sus leyes físicas (obviamente distintas a las del planeta Tierra). La segunda parte describe la cultura de ese mundo imaginario y fantástico de Serafini: pasajes de la historia, de la vestimenta, de la gastronomía, de las costumbres. La forma de presentar toda esta información está dividida en capítulos como una enciclopedia real. Se pueden encontrar procedimientos químicos, leyes de física, animales extraordinarios y flora desconocida, incluso muestra la historia del sistema de escritura, así es: un código indescifrable para descifrar un código.

Así pues, esta enigmática obra es una muestra más de ese universo extraordinario de los libros. Hay otros que han cautivado a la humanidad y a los estudiosos sin que haya sido posible descifrar su contenido, autores o intención. Mientras tanto, podemos tomar el ejemplo del Codex Seraphinianus: apreciarlos como niños curiosos que disfrutan lo que ven aunque no seamos capaces de descifrar lo que dicen.