La Reforma de Telecomunicaciones de 2013 convirtió el acceso a internet en un derecho constitucional para todos los ciudadanos mexicanos. El artículo 6 pone de relieve la importancia de contar con red de banda ancha en todo el país y, para ello, se han desarrollado ciertas medidas que apoyan una mejora de la infraestructura en México.

El programa México Conectado, en vigor desde 2014, pretende llevar internet hasta las zonas más alejadas del país, con el objetivo de acabar con la brecha digital. El despliegue de redes de telecomunicaciones lleva conexión a espacios públicos como escuelas, bibliotecas, centros comunitarios o parques. La iniciativa ha llevado internet a unos 101.000 sitios, según datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), aunque afronta muchos problemas en su gestión de los recursos.

A causa de los recortes del Gobierno Federal, el dinero recaudado para el programa ha ido disminuyendo y, en lo que llevamos de 2017, ha recibido un presupuesto de 12 millones de dólares, frente a los 88 millones en 2016. Este tipo de retos en México Conectado fueron analizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su nuevo estudio, en el que evalúan el impacto de la Reforma de Telecomunicaciones de 2013 y recomiendas nuevas medidas para mejorar la calidad de las telecomunicaciones en México.

En este contexto, la OCDE recomendó utilizar la Red Compartida para ahorrar costos. El proyecto impulsado por el Gobierno mexicano permitiría que los operadores móviles como Telcel, AT&T y Movistar utilicen la misma red y así se mejoran los servicios de telecomunicaciones a un precio más reducido. "La ventaja es que va a haber más cobertura. Los operadores móviles virtuales (OMV) que firmen un contrato con la red compartida van a poder participar en las próximas licitaciones de Mexico Conectado para dar servicios, y los costos van a ser más bajos, porque esta tecnología es más económica que una red satelital", explicó Juan González, vicepresidente del comité de infraestructura de la Asociación de Internet MX.

De los aproximadamente 101.000 sitios conectados, el aproximadamente 70% están conectados a través de una red terrestre fija con banda ancha, el 29% utiliza tecnología satelital y el 1.3% utiliza servicios de banda ancha de alta capacidad con 300 megabytes por segundos. La zona cubierta con red satelital es donde no hay suficiente infraestructura en las zonas más alejadas, explicó González, y donde los precios son además más costosos. "La OCDE recomendó que se utilice la Red Compartida para el programa, y así los proveedores podrán contratar servicios y ofrecerlos a los clientes".

La Red Compartida podría ser la manera para perfeccionar el programa, cuyos niveles de desempeño quedaron por debajo de las expectativas en algunos lugares, alertó la OCDE en su estudio, en el que añadieron:

Hay conexiones que no se mantienen de manera efectiva o que ofrecen velocidades inferiores a los estándares acordados por los contratistas. En general parace haber menos satisfacción con las conexiones satelitales que con las fijas, aunque las velocidades globales son más bajas de los esperado en general, incluso en las redes fijas.

Otra de las recomendaciones de la organización es una mayor colaboración con los gobiernos locales para que se aprovechen mejor los recursos y se creen "opciones de confinamiento" para repartir los costos del programa México Conectado.

A pesar de los retos del programa, en el quinto informe de gobierno el presidente Enrique Peña Nieto afirmó que desde que se puso en marcha la Reforma de Telecomunicaciones en 2013 hasta el primer trimestre de este año el acceso a internet creció un 24% y que el número de suscriptores por cada cien hogares pasó de 39 a 49 personas.

La iniciativa como México Conectado se une a otras llevadas a cabo en México como las dos primeras concesiones de telecomunicaciones a comunidades indígenas, las cuales permitieron que en el estado de Oaxaca se estableciera un servicio de telefonía móvil e internet. El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) otorgó las concesiones para que estas comunidades pudieran crear la infraestructura por su cuenta sin tener que depender de los operadores móviles.

La brecha digital parece ser cada vez menor en México aunque los programas dedicados a acabar con ella todavía tienen algunos retos pendientes para que todos los ciudadanos mexicanos tengan acceso a internet y una buena conectividad. Muchas de las medidas de la Reforma de Telecomunicaciones de 2013 todavía no se han implementado, como es el caso de la Red Compartida, aunque el camino parece estar allanándose y las oportunidades para crear una mejor infraestructura forman parte cada vez más de la realidad.