La temporada de huracanes en el Caribe ha generado numerosas víctimas mortales y cuantiosos daños materiales. Tras el paso de Irma, José y Katia, un nuevo ciclón tropical azota la región. El huracán María, clasificado como categoría 3 de un máximo de 5 en la escala Saffir-Simpson, impactó el pasado miércoles en Puerto Rico y continuó su devastador viaje camino de República Dominicana y La Española. La tormenta ha causado decenas de muertos y de desaparecidos, además de destruir cientos de viviendas y dejar sin electricidad a los pueblos por los que pasaba. Según la NASA, el paso del ojo del huracán ha provocado grandes lluvias, similares a las producidas por Harvey, que cayeron en un solo día.

Una de las instituciones científicas más importantes a nivel internacional, el observatorio de Arecibo, que alberga el segundo radiotelescopio más grande del mundo, también ha sufrido los efectos colaterales del huracán María. La última comunicación se recibió el pasado martes 19 de septiembre, cuando los investigadores aseguraron que "ofrecerían actualizaciones de la tormenta y de las instalaciones con la mayor frecuencia posible" y que se podrían seguir las velocidades de los vientos que azotaban Arecibo a través de su página web, hoy caída.

Tras el paso del ciclón María y ante el atronador silencio del observatorio de Arecibo, situado en la zona donde salió el ojo del huracán hace unas horas según medios locales, la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos (National Science Foundation, en inglés) señaló que no habían sido capaces de comunicarse con el personal que trabaja allí. El segundo mayor radiotelescopio del mundo, que cuenta con 305 metros de diámetro siendo superado únicamente por el radiotelescopio chino FAST con 500 metros de diámetro, fue construido en la década de los sesenta. Desde entonces ha protagonizado avances científicos muy importantes, como el descubrimiento del primer exoplaneta, que dio el pistoletazo de salida a la búsqueda de vida extraterrestre fuera del sistema solar.

observatorio de Arecibo
El observatorio de Arecibo antes de la catástrofe. Fuente: Pedrik (Flickr)

Horas más tarde, la Asociación de Universidades de Investigación Espacial de Estados Unidos aclaró que habían logrado contactar por radio con los científicos y sus familias, que por fortuna no habían sido víctimas de los devastadores efectos del huracán María. Según los primeros datos, el ciclón tropical habría afectado al observatorio de Arecibo, que habría perdido una antena de 12 metros utilizada como referencia en las mediciones de interferometría de muy larga base. Las estructuras principales estarían casi intactas, con daños menores por la caída de la línea de radar, aunque los investigadores creen que aún es pronto para cuantificar por completo los efectos del huracán María. Según informa The Washington Post, las tareas de evaluación y recuperación en la isla comenzarán una vez que se reestablezcan las comunicaciones por carretera y se pueda acceder a las instalaciones.

A diferencia de otros lugares de Puerto Rico donde el huracán María ha provocado una catástrofe, el personal que trabaja en el radiotelescopio ha contado con generadores, agua potable, combustible y comida para una semana, según ha confirmado la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos. El último informe del Centro de Huracanes de Estados Unidos destaca que el ciclón tropical continuará azotando la región con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora, causando numerosas inundaciones, caídas de árboles y la destrucción de viviendas y edificios a su paso. El huracán ha provocado por el momento 35 víctimas mortales y decenas de desaparecidos, mientras prosigue su devastador viaje en dirección a las Islas Turcas y Caicos a una velocidad de 11 kilómetros por hora.