Las emisiones contaminantes son un problema para los fabricantes de vehículos de todo el mundo, con las miradas puestas en ellos de manera reciente por los escándalos que han salpicado a la industria en los últimos tiempos, también conocidos bajo el nombre de dieselgate. El caso más sonado fue el de Volkswagen, donde se descubrió que la compañía había falseado los datos de emisiones para cumplir con los estándares y saltarse las regulaciones.

A esto se suma el creciente aumento de la popularidad de los vehículos eléctricos, que poco a poco comienzan a asomarse al mercado con la determinación de conquistar a los consumidores. Tan grande es el impulso de lo eléctrico que ya son varios los países y ciudades que han firmado propuestas para aplicar políticas anti contaminación en los próximos años. Incluso en Stuttgart (ciudad de origen de marcas como Mercedes o Porsche) el panorama está complicado, siendo aceptada de manera reciente una propuesta para prohibir el uso de vehículos diésel antiguos en la ciudad.

La reunión de emergencia convocada hoy entre diversos políticos y miembros de la VDA (Asociación de la Industria Automovilística alemana) ha concluido con un acuerdo en el que Daimler, BMW, Volkswagen y Opel se comprometen a pagar una cantidad no especificada para actualizar 5 millones de vehículos. Como consecuencia, las emisiones contaminantes de los mismos se verían reducidas entre un 25 y un 30 por ciento, lo que deberá suponer al menos el mismo impacto que las propuestas de prohibición para determinados vehículos en diversas ciudades.

En un comunicado emitido por la VDA se afirma que “la industria automovilística sabe que ha perdido mucha credibilidad. Debemos trabajar, y lo haremos, para recobrarla de nuevo”. Todo esto llega justo después de conocerse esta semana que las ventas de vehículos diésel habían descendido en Alemania casi un 13 por ciento durante el pasado mes de julio. Esta preocupación por parte de la industria alemana es normal en el que es uno de los principales sectores económicos del país, dando empleo en la actualidad a más de 800.000 personas.