Los drones están siendo utilizados por muchos para tomar impresionantes fotografías o vídeos. En el ámbito periodístico, el avión no tripulado puede ser de gran utilidad para capturar imágenes en lugares de difícil acceso o con una perspectiva desde el aire. Por otro lado, los drones y la tecnología cada vez más avanzada están permitiendo diversas aplicaciones para la resolución de problemas.

En México, los drones han empezado a ser una manera de luchar contra retos del medio ambiente como la gran cantidad de basura. En el país, se calcula que se desechan 772 toneladas de plásticos, lo que supone un 10.9% del total de basura generada. Las playas mexicanas, una de las mayores atracciones turísticas por su agua cristalina y arena blanca, son también las principales víctimas del plástico. Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el 90% de la basura que se encuentran en las playas son plásticos de varios tipos.

En el caso de Veracruz, en 2015 se calcularon unas 20 toneladas de basura durante los meses de verano y de mayor afluencia turística. A pesar de se llevaron a cabo algunas iniciativas como la colocación de botes especiales de basura, los desechos seguían rebosando y un grupo de investigadores decidió utilizar la tecnología para poner remedio al alto nivel de plásticos en las playas veracruzanas.

El proyecto estudiantil del Centro de Investigación de Micro y Nanotecnología de la Universidad Veracruzana y el Instituto Tecnológico de Boca del Río tiene como objetivo la implementación de drones en las playas, para escanear imágenes mediante un software que determina la cantidad exacta de plásticos que se desecharon en el agua.

"Por medio del uso de drones, podrán cuantificar y clasificar la basura depositada en estas zonas, evitando el riesgo a la salud del monitoreo manual, además de optimizar tiempos", afirmó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en un comunicado cuando se inició el proyecto este mes de agosto.

La separación de los residuos a través de los drones se puso en práctica en las playas de Veracruz, Boca del Río y Antón Lizardo, donde volarán a una altura máxima de 122 metros, según la normativa de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Fabiola Lango Reynoso, especialista en oceanología biológica y coordinadora del proyecto explicó en entrevista con Hipertextual que las cantidades de basura en el primer destino turístico para los turistas nacionales se ha convertido en un grave problema, por lo que el monitoreo de los diferentes tipos de desechos puede ser la solución ante un proceso normalmente lento. "Tradicionalmente la separación de basura se hace manual y por los kilómetros de playa que tenemos y los recursos disponibles no se hace con regularidad. Se tarda mucho, y además es un riesgo para operarios de la basura porque puede haber incluso material peligroso", dijo Lango, quien añadió:

Viendo esta necesidad se planteó aprovechar la tecnología de sistemas no piloteados como los drones para implementar un sistema de reconocimiento de la basura por fotos y separarla digitalmente. Así, podemos contar mas rápido la basura y darle un adecuado uso a estos desechos.

Para poder llevar a cabo esta tarea, los estudiantes responsables del proyecto construyeron un software que reconoce el tipo de basura en las zonas costeras de Veracruz. Primero, una cámara adaptada al drone toma las fotografías, las cuales son posteriormente tratadas para reconocer los desechos opuestos por tereftalato de polietileno (PET) en todas sus versiones.

En un futuro, los encargados de llevar a cabo la iniciativa pretenden manejar todo tipo de basura como residuos orgánicos y que el drone y su software sirvan como instrumento de uso y manejo para combatir los efectos del medio ambiente en Veracruz.

Contra la inseguridad y los tiburones

Notimex

Los drones también han sido la mejor manera de garantizar la seguridad en las playas de Acapulco, en el estado de Guerrero. Desde el inicio del verano, la Secretaría de Seguridad Pública facilitó siete drones para garantizar la seguridad de los turistas.

En concreto, cinco fueron distribuidos a la Policía Turística, uno a la Policía Municipal y otro a la coordinación de Protección Civil. Los aviones no tripulados vigilarán la zona costera y las 23 playas de la bahía de Acapulco, así como otras colonias con un alto índice delictivo.

"Esta tecnología que se entrega a la policía turística es para fortalecer los trabajos de vigilancia sobre la franja turística, tal y como también se ha hecho en los operativos que se han realizado en la zona urbana y en la suburbana del estado", dijo el alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre.

Con esta iniciativa, se pretende disminuir el crimen en uno de los municipios más violentos del país y donde nueve de cada diez personas se sienten inseguras, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública de 2016. Además, los drones podrán alertar de posibles ahogos entre los bañistas.

Los aviones no tripulados también podrían evitar uno de los mayores temores para las personas que pasan las vacaciones en el mar. En algunos lugares como Australia, es común que aparezcan tiburones, los cuales ponen en peligro la seguridad de los bañistas. El Gobierno de Australia ha puesto en marcha un despliegue de drones en las playas del país para detectar cuando los tiburones se acerquen a la costa.

Los drones, llamados Little Ripper, están equipados con un software que puede distinguir tiburones de otras especies marinas en tiempo real. Nabin Sharma, investigador asociado de la Escuela de Software de la Universidad de Tecnología de Sydney, afirmó que las imágenes aéreas tienen solamente un de un 20 a un 30% de precisión, mientras que el drone acierta en un 90% de los casos, informó Reuters.

Cuando un tiburón sea detectado cerca de la costa, las autoridades alertarán a las bañistas con un megáfono y se facilitarán barcas salvavidas para los que se encuentren más lejos de la orilla.

Las nuevas aplicaciones para los drones son cada vez más comunes y con más ventajas para algunos de los problemas más recurrentes. Un avión no tripulado existe desde hace años aunque, hasta ahora, solamente se utilizaba para tomar impresionantes fotografías. El aspecto relevante de estas aplicaciones no es el aparato, sino los softwares que se desarrollan. Las tecnologías utilizadas en estos casos ponen de relieve los verdaderos avances tecnológicos y el afán de conseguir que la tecnología se aplique en nuestra vida diaria en forma de mejoras e innovación.

En la actualidad, tener un drone ya no es un imposible y cada vez son más accesibles. A pesar de las ventajas y del acceso a esta tecnología, también puede ser un peligro para la seguridad aérea. La compañía DJI ha tomado cartas en el asunto y comprobará la ubicación geográfica de sus usuarios para luego descargar las actualizaciones de vuelos restringidos de manera automática. Asimismo, DJI ha tomado medidas contra posibles actos terroristas a través de sus drones.