Dara Khosrowshahi ya es oficialmente el CEO de Uber. El domingo saltaban las primeras noticias que ponían a la cabeza visible de Expedia como el llamado a ser el sustituto de Travis Kalanick: el iraní, además, contaba con el visto de bueno de la junta de Uber. Algo improbable para otros muchos candidatos hacía sólo unos días. Sólo faltaba que el propio Dara diese la confirmación oficial y se lanzase a formar parte de la empresa con la lista de cuentas pendientes más grande de Silicon Valley.

En una entrevista para The Wall Street Journal ya daba a entender cuál sería su futuro. Afirmaba que estar a cargo de Uber sería todo un resto y una experiencia que sólo se presentaría una vez en la vida. Horas después se confirmaba la máxima.

A Uber sólo le ha costado 160 millones de dólares atraer al CEO de la compañía de turismo, por lo que lo más seguro tendrá que merecer la pena. Pero finalmente, Uber ha emitido un comunicado en el que confirma que a partir de hoy, Dara Khosrowshahi (nombre que habrá que aprenderse bien a partir de ahora), ya está ocupando su puesto como CEO de Uber. Los empleados de Expedia han recibido, así mismo, otro comunicado en el que Dara se despide de su ya antiguo puesto. Puesto que ha sido alabado por Uber en su texto, confirmando que su paso por la compañía ha sido esencial para su crecimiento y posicionamiento a nivel global.

Con todo, Uber espera que Dara sea capaz de resolver las cuestiones que tienen pendientes. Bloomberg hacía un análisis de los principales puntos a tratar en un futuro cercano. Elegir los puestos ejecutivos con profesionales experimentados, solucionar el problema de la cultura de empresa tanto en las oficinas como para los conductores, eliminar los riesgos legales de la compañía, posicionarse por fin en una salida a bolsa o en una posible venta y, en definitiva, darle la vuelta a las cuentas de la compañía.

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El efecto Expedia

Dara Khosrowshahi llegó a la agencia de viajes digital en 2005.11 años después de que naciese en el seno de Microsoft y de la mano de Richard Barton, un ex-directivo de la tecnológica, y Lloyd Frink, también de Microsoft.

Expedia pronto se convirtió en una de las agencias de viajes más grandes de Internet y ya en 1999 despuntaba en bolsa, coincidiendo con su separación definitiva de Microsoft. Todo iba bien para la llamada a ser la sustituta de las agencias de viajes tradicionales y la instigadora de otras muchas tecnológicas que comenzaron a subirse al carro de Internet y el turismo. Como bien ocurre en todo este sector, las grandes compañías siempre son un caramelo tentador para otras mucho más grandes. Expedia era comprada por Interactive Corp en 2002 y perdía su nombre hasta 2005. Este año ocurrieron varios eventos importantes: Expedia volvía a su identidad, unían a su familia a TripAdvisor y Dara Khosrowshahi era nombrado el nuevo CEO de la compañía.

Desde su nombramiento se siguió una pauta bien diferente a la traída por los anteriores líderes de la compañía: un crecimiento basado en la adquisición. Desde 2005 hasta la salida de Dara de la compañía, Expedia ha comprado 15 tecnológicas enfocadas al turismo; por una parte para potenciar nuevas áreas del negocio, y por otra para crecer en nuevas geografías. Idea que, posiblemente Uber podría tomar como referencia a partir de ahora: desde su fundación en 2009, la empresa de transporte sólo ha adquirido cuatro entidades, entre ellas Otto, centrando el global de sus esfuerzos a cerrar nuevas rondas de financiación. Precisamente de esta forma, Dara se enfrentó al mayor reto en Expedia: relanzar una compañía con éxito, pero que había perdido su ventaja tecnológica respecto a los competidores: posiblemente uno de los mayores miedos de Uber. Ese y el de sus mermadas cuentas bancarias. Como buena compañía, la rentabilidad debería ser uno de sus objetivos básicos. Y lo cierto es que tienen mucho trabajo pendiente en ese campo. Según el último registro de cuentas de Uber para el segundo trimestre de 2017, la compañía estaba perdiendo 645 millones de dólares. Durante los peores momentos de Dara Khosrowshahi en Expedia, la peor cifra alcanzada en pérdidas no legaba a los 2 millones de dólares; el resto de años los beneficios eran la tónica general.

Además, en su momento, el negocio del turismo en Internet abría una gran Caja de Pandora en el mundo: miles de puestos de trabajo amenazados por una nueva tendencia de los consumidores. Justo por el momento por el que Uber estaría atravesando en este momento.

En cualquier caso, Dara juega con una carta a su favor en Uber. La compañía sigue siendo una compañía privada al 100% y aunque esto tiene sus pros y sus contras, la realidad es que no depende de los mercados para tomar decisiones importantes y que cambien el curso de la historia de Uber.