Quizá muchos de los dramas y vericuetos de la ficción se los debemos a la figura del científico loco. Ese personaje que lleva al extremo sus conocimientos para cambiar las realidades, para hacer lo extraordinario o intentar los planes más siniestros.

Por fortuna la ficción nos ha presentado a muchos de estos científicos, algunos profundamente entrañables y otros se han convertido en los villanos más queridos-odiados por sus malévolos planes. Este es un breve repaso de algunos de estos personajes y de sus características más representativas (no están aquí por orden de importancia).

Dr. Victor Frankenstein

Sin duda es uno de los científicos locos esenciales de la ficción. Además de su profundo drama escrito por Mary Shelley en la novela Frankenstein o el moderno Prometeo de 1818, este personaje ha sido representado en muchísimas ocasiones y parodiado miles de veces. Se trata de un científico complejo, inteligente y perseguido por su propia creación. Un trama que vemos muchas veces en otros científicos: tienen que enfrentar las consecuencias de sus invenciones, algunas veces por "imitar a Dios".

Lex Luthor

Además de dar grandes dolores de cabeza a Superman, Lex Luthor ha puesto en jaque más de una vez a todo el universo DC. Este personaje nos muestra otra característica que distingue a los científicos locos: su inmensa riqueza. Si de algo no se preocupan estos genios es de los recursos y, muchas de las veces, como Luthor, son grandes empresarios metidos hasta en la sopa, la diversificación de su compañía los hace inmensamente poderosos (y peligrosos).

Egon Spengler

Este Cazafantasmas es, quizá, el más querido de la franquicia. En realidad todos en ese equipo son muy listos (aunque aquí sí se les ve batallar por los recursos económicos, algo que les da aun más encanto) pero es Egon el creador de la tecnología que distinguirá para siempre a Los Cazafantasmas. Un genio entre los genios, podemos decir. Egon es introvertido, con muy pocas tablas en cuestiones sociales, otra característica que muchos científicos locos comparten, pues se vuelcan a su trabajo y son poco capaces o hábiles para relacionarse con las personas.

Bruce Banner

En el universo de los cómics no es difícil encontrar a un gran número de científicos que son víctimas de sus propios experimentos. Esta es otra característica que podemos encontrar en varios científicos locos de la ficción: su vida se ve comprometida, corrompida y trastocada por las consecuencias de sus inventos. A veces son perseguidos por sus creaciones, incluso destruidos, pero también hay ocasiones en que son ellos mismos los que sufren por sus ambiciosos experimentos. Es el caso, claro, de Bruce Banner y también de otros grandiosos científicos como: Henry Philip "Hank" McCoy (Bestia), Dr. Otto Octavius (Doctor Octopus) y Reed Richards (a.k.a. Sr. Fantástico) que vive con la tremenda culpa por la misión espacial que cambió la vida de él, su familia y sobre todo de Ben Grimm (La Mole).

Dr. Strangelove

No todos los científicos locos provienen de la literatura o los cómics, y uno de estos es el genialísimo Dr. Strangelove creado por Stanley Kubrick y Peter George para la película Dr. Insólito o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba (insólitamente en España conocida como ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú). Este personaje es además de experto en guerras nucleares (?) exnazi (sólo la mitad de su cuerpo que constantemente lo traiciona) y es consultado para la gran guerra que se desarrolla durante esta imperdible cinta de Kubrick. Esta película es extraordinaria por su humor ácido y negro, además de tener un doctor loco como ningún otro.

Dr. Emmett Brown

Uno de los científicos locos por excelencia es Emmet Brown. Un genio adorable, sensible, con una verborrea interminable de términos y explicaciones sobre líneas del tiempo y paradojas pero también con un gran corazón. Otra característica de los científicos locos de la ficción es su moralidad ambivalente; mientras por un lado son inquebrantables a sus ideales (hacer una maquina del tiempo) por el otro son capaces de romper todas las reglas (comprar plutonio a los libios). Eso sí: en nombre de la ciencia (aunque luego descubrimos que le importa más su amistad y el bienestar de su gran amigo Marty).

Dr. Frank N. Furter

Este impresionante personaje de la película de culto The Rocky Horror Picture Show (un título genial para aquellos que dicen odiar los musicales) es inclasificable. Exótico y travesti sólo son generalidades de este especial científico que también construye su versión del hombre perfecto. Todo esto acompañado de los más extravagantes números musicales. Este doctor también nos recuerda que una de las cosas que mueve a estos científicos locos es la pasión para conseguir su objetivo; es decir, van hasta las últimas consecuencias para lograrlo (en este caso en tacones y mallas, cómo no).

Walter Bishop

Si hay un científico loco que se inmiscuyó en todos los asuntos posibles es el genial Walter Bishop de la serie Fringe. Su locura evidente (y la oculta) nos mostró que la excentricidad es una característica que estos personajes científicos tienen en común (¿Quién no necesita una vaca como compañera de laboratorio?). Walter, además, toca fibras muy sensibles, después de todo el amor lo llevó a afectar toda la realidad. Algo que sucede en muchos casos de otros científicos locos, pues las circunstancias difíciles los lleva a utilizar sus conocimientos para cambiar las situaciones más complejas (y de paso crear un caos).

Rick Sanchez

Tanto el Rick que conocemos como todos los demás que existen en las diversas dimensiones tienen algo en común: son excéntricos, loquísimos y ególatras. Por supuesto son súper inteligentes, tanto que se convierten en un gran (y divertido) peligro para todo el universo. Rick encarna los vicios humanos más comunes y deplorables en la misma cantidad que la máxima inteligencia y comprensión de la galaxia. Las series animadas tienen también su buena dote de científicos locos (ninguno como el genial Rick, claro) como el profesor Hubert Farnsworth de Futurama, el profesor Frink de Los Simpsons, el mismo Dexter de El laboratorio de Dexter, Cerebro de Pinky y Cerebro (quien cada noche intentaba hacer lo que una gran cantidad de científicos locos tienen por objetivo); Dr. Heinz Doofenshmirtz de Phineas y Ferb y el divertido Dr. Nefario de Despicable Me.

¿Científicas locas?

Nicole Kidman como Mrs. Coulter

Por supuesto que hay científicas locas. Sin embargo, como pasa con los héroes o arquetipos, van por una línea diferente pues se les carga con otras características debido a su género. Es por esto que no encontramos mujeres científicas en la misma línea que los científicos locos más destacados de la cultura popular. Para empezar porque la figura de la mujer científica se ha construido a cuenta gotas en la vida real y porque es notable que las mujeres son una minoría en esta área, no por falta de capacidad sino por la desigualdad que han vivido las mujeres a través de la historia.

Por otro lado, a los personajes femeninos se les ha "permitido" ser fuertes en lo moral, en lo sentimental, en lo sexual pero muy poco en lo intelectual. Un recorrido por las mujeres científicas de la ficción nos deja con un puñado de ejemplos: como Pearl Forrester de Mystery Science Theater 3000 o Marisa Coulter de La materia oscura de Philip Pullman. Pero también nos da idea de que las mujeres científicas están supeditadas a personajes masculinos ya sea como compañeras de aventuras o laboratorios o como hijas o parejas de los científicos locos y preferentemente cumplen los estándares de belleza replicados por la cultura.

Bonus

Otros doctores destacados y que se quedaron en el tintero son: el Dr. No de la saga de James Bond; el Dr. Jekyll de la novela de Rober Louis Stevenson El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde; Abelard Snazz de 2000 AD creado por el gran Alan Moore o el siniestro Herbert West (el Reanimador) creado por el inigualable H. P. Lovecraft.

Lo que resta es compartir en nuestra comunidad si tú tienes un científico loco favorito que no hayamos mencionado, después de todo este es un ejercicio para hablar de esos personajes que tantas cosas nos han hecho sufrir y disfrutar en la ficción.