La vida política en Rusia siempre ha estado ligada a cierta polémica, en buena parte debido a la propia censura interna y control férreo por parte del gobierno del país. Pues bien, el aún más polémico Vladimir Putin ha firmado hoy una nueva ley mediante la cual se prohibe el uso de VPN de manera general a lo largo y ancho del país, implantando una restricción con cierta reminiscencia a China.

En pocas palabras, una red privada virtual (VPN por sus siglas en inglés) es un tipo tecnología que permite establecer una conexión a cualquier usuario con servidores ubicados fuera del territorio en el que se encuentra, saltándose así las restricciones de navegación online que se apliquen en el país. Un ejemplo claro, como decía, lo encontramos en China, donde el uso de un VPN puede permitir a la persona que lo esté utilizando acceder a Twitter o Facebook, servicios prohibidos dentro del país asiático.

La acción que lleva a cabo ahora Putin persigue el único objetivo de acabar con estas conexiones, poniendo así un cerco virtual para asegurarse de que nadie sea capaz de acceder a ningún tipo de contenido que no cumpla con lo establecido de manera oficial. Además, también está pensado que sirva como herramienta de anulación para otros servicios que permitían hacer uso de internet de una manera anónima.

A lo largo de los años, las políticas rusas en cuanto a censura en la Red se refieren han pasado desde el bloqueo del acceso a páginas asociadas con los colectivos LGTBI hasta la inhabilitación temporal del famoso portal de contactos profesionales LinkedIn. Un largo historial que no deja de crecer con el paso de los años y que alcanza su máxima expresión con esta reciente decisión.

Recientemente, Apple ha tenido que eliminar aplicaciones relacionadas con el uso de VPN en China, en un movimiento que denota el poder que pueden llegar a ejercer estos gobiernos frente a quienes pretenden saltarse la censura impuesta. Lamentablemente, nada bueno para los usuarios derivará de estas políticas.