Diversas regiones de la Península Ibérica podrían alcanzar durante hoy jueves 13 de julio los 46,9°C de temperatura máxima. El motivo es que la ola de calor que afecta desde ayer a España se ha recrudecido. La Agencia Estatal de Meteorología había previsto inicialmente que solo dos provincias, Jaén y Córdoba, estuvieran en alerta roja por altas temperaturas. Los avisos, sin embargo, se han extendido a cuatro provincias más —Granada, Sevilla, Cáceres y Badajoz—. Otras 21 provincias españolas están en alerta naranja o amarilla.

Después de las fuertes tormentas y las bajas temperaturas de la semana pasada, como consecuencia de la entrada de una depresión aislada en niveles altos o DANA, la Península Ibérica ha sufrido en los últimos días una intensa insolación que ha generado la ola de calor que vivimos actualmente. La entrada de una masa de aire caliente desde el norte de África ha provocado que las primeras estimaciones realizadas por la AEMET hayan empeorado en lo relativo a las máximas temperaturas que se registrarán durante el día de hoy.

La evolución de la ola de calor, sin embargo, continuará según lo previsto. La AEMET calcula que el fenómeno meteorológico durará hasta mañana viernes 14 de julio y la situación mejorará a partir del sábado 14 de julio. La peor ola de calor sufrida hasta la fecha en España ocurrió en 2015, ya que el evento se prolongó durante 26 días, aunque no se detectaron temperaturas tan altas como ahora. Pese a que la ola de calor actual durará solo tres días, su intensidad ha llevado a los expertos a destacar el número de provincias en alertas por las altas temperaturas.

Según la Agencia Estatal de Meteorología, una ola de calor es
aquel episodio que dura al menos tres días consecutivos, en el que como mínimo el 10% de las estaciones registran temperaturas máximas por encima del percentil del 95% de la serie de temperaturas máximas diarias anotadas entre los meses de julio y agosto del período comprendido entre 1971 y 2000.

Consejos para sobrellevar la ola de calor

Durante el verano es normal que haga calor, por lo que no se puede hablar de calor cuando simplemente haya temperaturas altas o muy altas que se mantienen en los niveles habituales de estas fechas. Para evitar problemas ante el exceso de calor, se recomienda evitar salir a la calle durante las horas centrales del día, entre las doce del mediodía y las seis de la tarde. También es importante mantener buenos niveles de hidratación y beber líquidos como agua o zumos naturales aunque no tengamos sed.

Evitar las comidas copiosas y calientes, el alcohol, las bebidas azucaradas o el café y utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros son otras recomendaciones oficiales para estar preparados ante la ola de calor que azota gran parte de la Península Ibérica. Por último, se aconseja mantener la vigilancia con los grupos más vulnerables ante estos fenómenos, como los ancianos, los niños o las personas que padezcan enfermedades crónicas.