El Chapo Guzmán avisó de que no estaba de acuerdo con que se utilizara su nombre para la nueva serie de Netflix y Univisión. Avisó a las productoras que tendrían que perdir permiso al narcotraficante mexicano más famoso por utilizar su nombre. Pero todo fue en balde. La serie El Chapo se estrenó el pasado 23 de abril en la cadena hispana y el 16 de junio en Netflix y se desató el conflicto.

Los abogados de Joaquín Guzmán Loera denunciarán a Netflix y Univisión por el tema de las regalías y, además, por incluir varios episodios de la vida personal del narcotraficante que violan su derecho a la intimidad.

Uno de los abogados del capo, José Refugio Rodríguez, explicó a Infobae que las acciones legales se llevarán a cabo en Estados Unidos, país al que fue extraditado, porque "allá se defiende más el derecho a la intimidad que aquí en México y hay mayor protección a la vida privada de las personas".

Además del conflicto por el uso del nombre, los representantes legales hacen alusión a episodios de la vida privada de Guzmán Loera que, según ellos, dañan su imagen. Sean reales o no, el capo del cártel de Sinaloa prefiere que no salgan a la luz. Estas son algunas de las historias que podrían haber causado la denuncia de El Chapo Guzmán a las productoras.

El padre de El Chapo

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Se llamó Emilio Guzmán Bustillos y es el padre del que se convirtió en una de las figuras más poderosas del narcotráfico. El progenitor era supuestamente ganadero pero, según las autoridades, se dedicada al cultivo y contrabando de marihuana y opio.

Así fue como uno de sus hijos, Joaquín, pudo empezar a involucrarse en el negocio de la droga produciendo su propia marihuana. Según una investigación de El Universal en la que citan a un ex agente del Departamento Estadunidense Antidrogas, El Chapo fue maltratado por su padre con quien mantuvo una relación fría.

En la serie, Emilio Guzmán llama a su hijo "criado" y "gato de narco" y en una de las escenas se pelean a golpes. Además, en el último capítulo de la serie, Guzmán recuerda cómo su padre le robaba el dinero que él ganaba de la droga.

En otra de las referencias a su infancia, el entonces adolescente Joaquín Guzmán empieza a trabajar en los cultivos de amapola para los narcotraficantes de su pueblo en Sinaloa. En ese entonces fue cuando, en la serie de Netflix, emerge el lado más violento del mexicano cuando por orden de su patrón, asesina a quemarropa a la persona que le ordena el cabecilla para que lo acepten dentro de la organización.

Sus mujeres

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El Chapo tuvo tres esposas, Alejandra, Graciela y Emma, diez hijos reconocidos y varias amantes. Con la primera de ellas tuvo a su primer hijo El Quinto y, a pesar de que el capo del cartel de Sinaloa no le fue fiel a su primera esposa, ella siempre se mantuvo a su lado hasta que Graciela se convirtió en su segunda mujer.

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En la serie, las dos primeras mujeres, además de conocerse, conviven juntas en la mansión de Guzmán.

Otra de las historias es la de Chío, su amante y además cómplice en los negocios del narcotraficante. La amiga de Guzmán supone una ayuda esencial para que el capo consiguiera los recursos suficientes y llegar a Centroamérica, donde empieza también sus negocios relacionados con la corrupción y el narcotráfico.

Los abusos en la cárcel

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En el último capítulo de la primera temporada de El Chapo, el protagonista aparece en la cárcel de Almoyola completamente desquiciado. Las autoridades carcelarias han tomado represalias y el narcotraficante pasa un mes entero y luego cuatro en lo que llaman Los Acolchonados, la oscura y minúscula celda en la que es objeto de juegos psicológicos como una sirena en la puerta de la celda con el sonido a todo volúmen.

Por otro lado, al preso y narcotraficante le ponen en otra ocasión una camisa de fuerza, lo que le hunde todavía más en la desesperación y es también víctima de golpizas por parte de los policías.

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En este tipo de escenas, Joaquín Guzmán aparece cansado, sucio y en un mal estado físico. A pesar de que estos hechos no fueron confirmados, el narcotraficante podría considerar que estas imágenes son perjudiciales para su imagen.

Todavía no sabemos qué tipo de consecuencias podrá tener la denuncia que interpondrá El Chapo Guzmán. Sin embargo, las acciones legales han sido suficientemente polémicas para que las historias personales del capo de la droga estén el punto de mira, sobre todo las que no quiere que se conviertan en la trama de una serie de Netflix. Mientras tanto, el servicio de streaming, junto con Univision, ha anunciado el estreno de la segunda temporada de El Chapo.