El director del programa 'Levántate y Cárdenas' no ha rectificado ante la polémica desatada por sus erróneas declaraciones. Javier Cárdenas realizó ayer un alegato en Europa FM defendiendo la supuesta relación entre las vacunas y el autismo, desmentida por la evidencia científica.

Tras la avalancha de críticas recibidas en Twitter, el presentador catalán ha seguido en sus trece. Lejos de enmendar su error, Javier Cárdenas ha acusado a sus críticos de "manipular" sus palabras. "Solo nos hicimos eco de noticias como el resto", ha afirmado en su perfil, adjuntando una captura de pantalla donde se muestra una búsqueda en Google con resultados del año 2014. "Es triste manipular algo que no se ha dicho, pero peor es creérselo sin contrastar", ha añadido. De forma posterior a la publicación de este artículo, Javier Cárdenas ha borrado sus mensajes en Twitter, que pueden leerse a continuación.

Javier Cárdenas, que también presenta el espacio 'Hora Punta' (TVE 1), sí realizó ayer declaraciones en antena defendiendo que las vacunas estaban detrás del incremento de casos de autismo en los últimos años. El programa completo puede ser escuchado en la página web de Europa FM, donde hace estas desafortunadas afirmaciones a partir de las 3:04:40 h. En Hipertextual hemos cortado el fragmento de audio donde Javier Cárdenas interviene vinculando las vacunas con el autismo, que puede escucharse a continuación:

El presentador ha hecho referencia a la polémica también en su programa Hora Punta, que emite Televisión Española en La 1. Cárdenas ha negado "tajantemente" que dijera lo publicado en medios, pese al corte de audio donde defiende la hipótesis de las vacunas y el autismo. "Siempre somos noticia por la radio, y no por la tele, porque es más fácil de manipular", ha afirmado durante el comienzo del espacio televisivo, como se puede ver en la página web de RTVE. El presentado también ha sentenciado que "hay algún medio interesado" en el escándalo que él mismo comenzó. Cárdenas no se ha disculpado, aunque en directo ha comentado a los espectadores que si tuviera que decir que se ha equivocado, pediría disculpas. Lejos de hacerlo, ha concluido diciendo a sus seguidores que "no se crean lo que se publica en algunos medios".

El origen del bulo

La supuesta relación entre las vacunas y el autismo procede una investigación fraudulenta que se publicó a finales de los noventa en la revista The Lancet. Posteriormente, el periodista científico Brian Deer comprobó que Andrew Wakefield, autor del estudio, había manipulado los datos de mala fe. Cuando el escándalo de corrupción salió a la luz, el Colegio General de Médicos de Reino Unido expulsó a Wakefield de la entidad; la revista The Lancet también retiró el trabajo. Sin embargo, el bulo ha continuado durante la última década, pese a que no existe evidencia científica de que el aumento de los casos de autismo sea culpa de la vacunación.

El incremento de personas afectadas se debe al cambio en los criterios diagnósticos del trastorno del espectro autista, que se ha confundido en numerosas ocasiones con problemas de discapacidad intelectual y que no fue detectado independientemente hasta 1980. Las vacunas que se administran hoy en día son seguras y eficaces, aunque pueden provocar efectos secundarios, en su mayoría leves y pasajeros (dolor y tumefacción en la zona de punción), como recalcan desde la Asociación Española de Pediatría.