Los añadidos de "Moto" siguen estando entre lo mejor del software en Android.

El Moto G ha sido desde su primera versión, la lanzada en 2013, **el rey de la gama media**. Sin embargo, a lo largo de sus anteriores iteraciones era normal verle flaquear en aspectos como la potencia o el almacenamiento. En esta quinta versión todo queda atrás de una forma inmejorable, tomando lo mejor de sus hermanos mayores, los Moto Z y Moto Z Play. Tras cierta falta de equilibrio es, por fin, un terminal que responde con mucha solvencia en todo respecto a sus competidores.

Los materiales son, sin duda, una de las áreas donde más diferenciación marcan las compañías entre gamas. **El plástico queda atrás en la familia para dar la bienvenida al metal en los bordes y en la parte trasera**. Así, la quinta generación del Moto G Plus se siente tan cómodo como siempre y tan superior como nunca, con una pantalla que baja a las de 5.2 pulgadas para no dejar ninguna preferencia por los tamaños de lado. Además, el panel Full HD responde en todas las condiciones de luz, tanto a pleno sol como en la oscuridad de una habitación de noche.

En su frontal se ubica, además, el lector de huellas; que está entre los mejores del mercado, ya que responde con una precisión y una velocidad increíble, integrando además **gestos que permiten decir adiós a los botones de navegación en pantalla** para así ahorrar espacio. En el interior del modelo superior del Moto G de quinta generación encontramos el Snapdragon 625, un procesador heredado del Moto Z Play que, aunque no está entre los más potentes del mercado, sí es una grandísima elección para la gama media; ya que le permite **sobresalir en dos aspectos fundamentales**.

En el primero, el del rendimiento, se puede decir que **la experiencia en tareas comunes es prácticamente de gama alta**, no sólo por el chip de Qualcomm sino por los **3GB de RAM**, que permiten realizar con total soltura muchas tareas a la vez. Tanto en apertura de aplicaciones y juegos pesados, como en el uso diario de aplicaciones comunes, el terminal nunca defrauda. Todo gracias a que Lenovo sigue siendo el fabricante que mejor optimiza su software, a la vez que ofrece una experiencia de Android puro que se siente muy fresca. A ella se suman los añadidos “Moto” que traen mejoras como los gestos para lanzar la cámara volteando el terminal sobre sí mismo o el encendido del flash agitándolo.

Los añadidos de "Moto" siguen estando entre lo mejor del software en Android.

El segundo gran aspecto de la quinta generación del Moto G Plus es la **eficiencia**, que también se explica por el Snapgragon 625 debido a que comparte proceso de fabricación en **14 nanómetros** con otros chips de gama alta como el 820; lo que le hace calentarse menos y ahorrar energía funcionando a la misma velocidad. Este hecho y la inclusión de 3.000 miliamperios, permiten al terminal llegar a los dos días de uso incluso cuando la exigencia es alta: como la que se da en redes sociales, navegación web, GPS o videojuegos. Si pese a todo ello el usuario precisa de más, la carga rápida Turbo Charger llenará en pocos minutos la capacidad necesaria para llamar y utilizar el terminal durante horas.

Por último, también es reseñable el apartado multimedia, donde **el nuevo Moto G Plus también se ha puesto al nivel, o incluso superado a sus hermanos mayores,** con una cámara delantera de 5 megapíxeles y una trasera de 12 megapíxeles con apertura f1.7, que presenta un enfoque rapidísimo gracias a la tecnología de los Dual Pixels. Quedarse sin espacio no será un problema gracias a los 32 GB de almacenamiento interno y a la posibilidad de ampliarlos con tarjeta.

En general, estamos ante **un terminal que, pese a situarse en la gama media, puede satisfacer las necesidades incluso de los usuarios más exigentes en casi todos los aspectos** sin que se eche en falta nada. Y eso, en un terminal con su precio, es la mejor noticia.