A estas alturas ¿quién no conoce a Mayim Bialik? Si ese nombre no hace sonar ninguna campana, tal vez el de Blossom o el más moderno, y probablemente más famoso, Amy Farrah Fowler lo haga. A sus cuarenta y tantos años, la actriz cuenta con una carrera auténticamente brillante. Y no sólo como actriz, sino también como doctora en neurociencia. Esto le ha granjeado una posición única como "embajadora", una palabra muy usada en inglés para definir a un icono de referencia o defensor, de la ciencia. Como ya os contamos, su mente brillante y su actitud reivindicativa son un ejemplo a seguir en muchos aspectos. Pero cuidado, ¿lo es también en ciencia?

Mayim Bialik no es Amy Farrah Fowler

Dejad que me explique. En The Big Bang Theory, Amy es una neuróloga con cierto éxito (al nivel del resto de personajes) que trabaja estudiando distintas áreas del cerebro. De hecho, en más de un capítulo se hace referencia a su trabajo con primates. Como científica y pareja de Sheldon, comparte con el científico más excéntrico una posición extremadamente escéptica y fuerte en cuanto a sus posturas científicas. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la realidad de Mayim Bialik. La coincidencia de Mayim con Amy consiste en su doctorado en neurología y su formación científica. Más allá de eso, las posturas son completamente distintas. Mayim Bialik, como ha venido sonando en más de una ocasión, ha defendido posturas abiertamente anticientíficas. Con el tiempo, y después de duras críticas realizadas a la luz de sus afirmaciones, parece haber tomado una posición más discreta. Pero eso no resta importancia a la actitud anticientífica mostrada anteriormente.

mayim bialik

¿Y de qué actitud hablamos? Los puntos contrarios a la evidencia científica mostrados por la actriz están en relación directa con las terapias naturales y otros conceptos del mismo corte. Por ejemplo, Mayim Bialik es defensora de la homeopatía, al menos para curar trastornos postparto. También, según diversas fuentes, fue defensora a ultranza de la red holistica de madres, que básicamente defiende un conjunto de prácticas parentales relacionadas más con la filosofía y cargadas de terapias naturales sin ningún aval científico. Más famosa es su posición antivacunas, la cual incendió las redes tiempo atrás. Aunque la propia Bialik ha asegurado a posteriori que ella aboga por una vacunación coherente, lo cierto es que todavía se encuentran declaraciones suyas en contra de esta afirmación, lo que muestra un cambio de posición. Otro punto importante es su ataque constante contra la experimentación animal.

Por desgracia, la experimentación con animales de laboratorio todavía es una necesidad. En varios de sus vídeos podemos ver a Mayim tratando de "desmitificar" afirmaciones como esta. Sin embargo, ya os hemos explicado en más de una ocasión que trabajar con animales de laboratorio tiene como finalidad, entre otras cosas, dejar de necesitarlos. Y no, todavía no somos capaces de obtener modelos informáticos para todos los casos. Es triste, es doloroso, es embarazoso, pero es la realidad. Por supuesto, estas posiciones no son, per se, algo negativo. Todo el mundo tiene derecho a opinar y a hacer con su vida lo que quiera. Además, no es la primera actriz que defiende cuestiones manifiestamente anticientíficas. Ni tampoco será la última. ¿Por qué es tan importante, entonces, el caso de Mayim Bialik?

Este no es un artículo hater

Ya lo hemos dejado patente. Nos encanta Mayim Bialik. Particularmente, yo disfrutaba de Blossom y ahora disfruto de The Big Bang Theory. La posición tan reivindicativa de Bialik es un ejemplo a seguir para aquellos que defienden con entereza sus ideales. Es más, desde el punto de vista científico, la actriz ha hecho una gran bien por la sociedad, impulsando mentes científicas y rompiendo ese maldito techo de cristal que ahoga la figura de la mujer en ciencias. Por todo ello, hay que darle gracias a Mayim Bialik. Pero una vez dicho esto no podemos olvidarnos de todo lo anterior. Bialik, por su formación como científica y su cargo como actriz está en una posición privilegiada en la sociedad. Es lo que divulgadores como Phil Plait denominan como promoción (y sus peligros). Mayim tiene una responsabilidad ya que ha sido elegida por consenso como "embajadora" científica dentro del mundo de las artes. No cuestionamos que la actriz esté haciendo lo que cree correspondiente a su responsabilidad para con la sociedad. Sin embargo, desde el punto de vista científico, no es suficiente.

Sus opiniones contrarias a lo que la evidencia científica muestra pueden condicionar la opinión de aquellos que no tienen formación. ¿Y qué implicaciones tiene esto? Las consecuencias son una sociedad donde se siguen promoviendo las pseudociencias. Esto se traduce en ignorancia, estafa y peligro para nuestra salud. Y todo comienza vertiendo una opinión en el torrente de los medios de comunicación. Hasta la fecha Mayim Bialik no ha sabido ser el mejor ejemplo para la ciencia. Rompiendo una lanza a su favor, sí que ha conseguido hacer más por la promoción científica, reivindicando los errores de este áspero mundillo, que muchos divulgadores; eso es cierto. Pero no es suficiente, incluso habiendo rebajado su discurso anticientífico hasta relegarlo casi al ámbito privado. Como científicos, como gente formada durante años, entrenados para usar complejas herramientas intelectuales, tenemos la responsabilidad de actuar con coherencia al método científico, lo que a veces es de una dureza extrema. Y como comunicadores tenemos la obligación de transmitir nuestros mensajes con responsabilidad. Si no lo hacemos, estamos siendo unos irresponsables.