En la cultura popular hay íconos inigualables y luego está Max Headroom. Su historia como su influencia son sorprendentes a pesar de haber aparecido solo unos cuantos años a finales de la década de los ochenta. Si bien se relaciona mucho más con la cultura estadounidense por el boom que tuvo en los medios de ese país, este exitoso personaje se confeccionó en la cadena británica Channel 4.

Fue en 1985 cuando al productor Peter Wagg se le invitó a realizar un programa de videos musicales para esa cadena televisiva. Debemos recordar que eran los tiempos en los que los videoclips se convertirían en rptoductos tan importantes para los artistas como sus propias producciones discográficas. Poco antes, en 1981, MTV había comenzado a transmitir sus programas en donde los videos eran el corazón de su programación. Ya para 1985 fue adquirida por Viacom y el resto, como se dice, es historia.

Con esto en mente regresemos a Peter Wagg y su proyecto para crear un show de videos musicales para la televisión británica. Con esta encomienda se formó el equipo estrella que daría vida a Max: el escritor George Stone y los directores Rocky Morton y Annabel Jankel. La principal idea sobrevivió: realizar un personaje que fuera el presentador del programa de videos. Todos tenían experiencia en la televisión y poco a poco fueron construyendo las características de Max, es decir, su ironía, su humor, su apariencia...

CGI ¿análogo?

Rocky Morton es un director que había realizado trabajos con animación en videos musicales como "Accidents Will Happen" de Elvis Costello y "Genius of Love" de Tom Tom Club, por ejemplo. Él ha declarado que intentaron de todo: animación 2D, títeres de tela y de goma. Todos estos intentos fracasaron. Así que dieron con la idea ganadora: utilizar un actor y hacerlo pasar como si se hubiera generado por computadora. La tecnología de hoy permite construir prácticamente lo que se quiera, sin embargo, para esos años las técnicas de CGI a penas comenzaba y era impensable alcanzar la calidad que ellos requerían para su proyecto.

Así que utilizaron a un actor, Matt Frewer. Él ha explicado que fue recomendado por otro actor amigo suyo para el papel. Cuando los productores lo vieron en la audición supieron de inmediato que estaban ante el actor que daría vida al genial Max Headroom. Su trabajo no fue poca cosa pues además de tener que pasar largas horas para el maquillaje, logró darle el encanto a este personaje. Y esto, con seguridad, es una de las razones de su desmedido éxito.

Un show no basta

Muy pronto los creadores del programa tuvieron que ampliar su proyecto pues la cadena les requirió realizar una película para televisión. Así que toda la historia de Max se tuvo que construir... y de qué forma.

Para los que no crecieron con Max Headroom en sus pantallas puede ser difícil de imaginar la sorpresa que este personaje generaba. Hoy puede parecer, incluso, sin chiste. Sin embargo, estamos hablando de los años ochenta, de la segunda mitad de esa década que aún no dejamos de disfrutar. Tampoco había Internet, ni las noticias corrían a la velocidad a la que hoy corren. Se decía, por ejemplo, que Max efectivamente se había hecho por computadora y lo cierto es que nadie sabía a ciencia cierta cómo se hacía ese personaje, era un "secreto de Estado" como bien explica Frewer. Los creadores del show no querían que cualquiera pudiera replicar su formato y sus técnicas.

La historia de Max se consolidó en lo que se conoce como "Max Headroom: 20 Minutes into the Future", una película ciberpunk de 57 minutos. Extraña, única, distópica, futurista. La historia corría en un futuro cercano en donde las cadenas televisivas formaban una ambiciosa oligarquía en donde el único objetivo era mantener los ratings y vender sus productos.

Chris Young como Bryce Lynch para ABC

En realidad la película de Channel 4 es muy divertida. No debemos perder de vista los momentos que se vivían cuando fue lanzada al aire. La capacidad de asombro de esos tiempos son incomparables a los de hoy. Las computadoras como eje principal y los gráficos de edificios, los hackeos, los softwares a penas comenzaban a ser parte de la vida diaria y ver todo en escena resultaba fascinante. Max Headroom vino a potencializar todo eso. Su encanto y la capacidad de sorpresa del público de esos tiempos permitió que la fama de este personaje creciera hasta las nubes.

Max Headroom se muda de país

"Max Headroom: 20 Minutes into the Future" fue presentado más tarde a ABC y pronto tuvieron luz verde para crear una serie para la televisión estadounidense. Sin embargo, los pleitos entre los creadores alcanzaron a disolver el equipo original. A la distancia se puede ver cómo el productor Peter Wagg y el actor Matt Frewer fueron de los muy pocos que quedaron del programa original.

El reparto principal en la serie de ABC

A pesar de esto la primera temporada para ABC fue lanzada en marzo de 1987 y, de nuevo, el resto es historia. Sin embargo, la serie no tuvo el éxito que se deseaba y pronto fue cancelada por sus bajos niveles de audiencia. Esto sucedió en 1988, con 2 temporadas y 14 episodios. Entonces ¿cómo es que Max se volvió tan famoso si su serie fracasó? La respuesta es muy sencilla: Max Headroom era un personaje genial, único, impactante.

Max también tuvo su propio programa: "The Original Max Talking Headroom Show" con base en Nueva York y en donde tenía invitados especiales y entrevistas. Tuvo tres temporadas con un total de 29 episodios y un especial de navidad llamado "Max Headroom's Giant Christmas Turkey".

20 Minutes into the future

En medio de una gran conmoción, el equipo de la serie fue informado que no sería renovado el show, pero la fama continuó para este personaje. Max estaba en todos lados, en la campaña de la New Coke, en la portada de Newsweek, en Sesame Street. Además de tener toda una impresionante línea de mercancías: tarjetas de colección, ropa, accesorios y toda clase de productos que se pueda imaginar.

El paso de Max Headroom en la televisión además de conmocionar a esa prolífica década, marcó el futuro. Esto no es una exageración, Max es un ícono como ningún otro de la cultura popular. Su influencia se puede ver no sólo como homenajes en el cine como en Back to the Future, en Pixels de 2015. También en la literatura: en la novela Ready Player One de Ernest Cline el protagonista de la misma, Wade Watts, usa el nombre de Bryce Lynch (el jovencito nerd que crea a Max). No se diga, además, de su gran influencia a la televisión, por mencionar un homenaje interesante el de Black Mirror en uno de sus mejores, si no es que el mejor, capítulo de la serie: San Junipero. También en la música: Emminem en su video para la canción "Rap God" aparece como el propio Max.

San Junipero, Black Mirror

Poco después del éxito de Max Headroom sucedió algo increíble: el silencio. El actor Matt Frewer explica que así como apareció la fama se fue. Casi de un día para otro. Los nuevos éxitos de la televisión y el paso a una nueva década sepultaron a Max. El destello de su fama se asemeja a lo que comúnmente se dice de las supernovas: primero la nada, luego un resplandor intenso y luego la nada. En las décadas siguientes Max ha tenido breves apariciones en Channel 4. Y para 2010 fue lanzada la colección completa de Max Headroom en DVD.

Luego de tantas décadas Max sigue ahí, en los corazones de muchas personas que están haciendo televisión y crecieron en esas maravillosas décadas que enorgullecen y avergüenzan a la vez. Larga vida a Max Headromm.