En los últimos años hemos visto en las librerías (tanto físicas como virtuales) una moda que es imposible pasar por alto: los libros para colorear para adultos. Algunos son vendidos como el santo grial para "combatir el estrés" y otros como una herramienta para "redescubrir nuestros dotes artísticos". Lo cierto es que, aunque ambas aseveraciones bien pueden ser ciertas, muchas de las veces se les adjudican beneficios exagerados a estos materiales.

Como todo producto de moda que vende la siempre vendible fórmula del bienestar, de la relajación y de la reducción del estrés, vale la pena observarlo con ojo crítico. Y es que en estos tiempos de la psicología de la felicidad y la urgencia de estar, y al mismo tiempo, siempre ocupados y en la búsqueda de salir del ajetreo (lo que se puede denominar como "neurastemia moderna") se ha puesto de moda todo aquello que prometa tranquilidad o ser una actividad antiestrés.

A pesar de la moda y del creciente éxito que han tenido los libros para colorear para adultos parece ser que aunque estamos ante un material que sí puede ayudarnos a relajarnos, incluso a reducir el estrés, lo hace no porque se traten de libros "especiales" como tal y sí por motivos, aunque valiosos, mucho más sencillos.

"Desconectarse"

Joe Shillington

En realidad existen muchas actividades que podemos realizar para salir de esa especie de loop en el que entramos día a día, ya sea por nuestra rutina o por nuestros hábitos. Desconectarse puede ser tan simple como desactivar las (innecesarias) notificaciones pop-up del smartphone o salir a caminar 10 minutos. Lo más importante del éxito de estas actividades es darse el tiempo para hacerlas. Es decir, comprar el libro de mandalas de moda no hará por sí mismo "magia", sino que habrá que invertir tiempo en colorear y esto esto puede resultar lo más difícil de hacer, sobre todo por esa manía de estar ocupados que casi todos padecemos en la actualidad.

Algunos estudios y expertos han encontrado que efectivamente colorear es una actividad que relaja y entretiene, que permite ese caro estado de desconexión. Pero tal como se señala en líneas arriba, no es por los libros en sí sino porque "rompemos" la rutina; además de realizar, probablemente, algo que dejamos de hacer en algún punto de nuestra infancia.

“Todos los niños nacen artistas, lo difícil es seguir siendo un artista cuando crecemos.”

Esta frase de Pablo Picasso nos remite nuevamente a los momentos de mayor soltura en la creatividad: la infancia. El gran educador Sir Ken Robinson asegura que cuando entramos a la escuela comenzamos a temer por el fracaso y dejamos de tener esa libertad de ser artistas. Es decir, dejamos de dibujar por miedo a equivocarnos o a que "no nos salga" y, antes que seguir practicando, abandonamos la actividad de colorear y dibujar en aras de otras actividades que "nos salen mejor" (claro, esto no aplica para los que profesionalmente se dedican a cuestiones artísticas).

Este temor al fracaso que desgraciadamente (según el mismo Robinson) "mata la creatividad" se fomenta en las escuelas y es un fenómeno que los libros de colorear de moda aprovechan: presentan dibujos bonitos libres de casi cualquier error; están diseñados, por así decirlo, a prueba de fracasos. Y no es que elegir colores sea una tarea menor pero, sin lugar a dudas, con esos libros casi está asegurado el éxito, lucirán bien y no nos enfrentaremos al (temido) fracaso.

Evan Kirby

Libres de las penosas situaciones de que "no nos salga" un dibujo, los libros de colorear son ideales para sentarse a pasar el rato, una actividad adecuada para el tiempo libre y, de paso, de moda. Sea por estar "in" o simplemente porque en su mayoría los libros son bastante lindos (eso parece no estar a discusión) lo importante es que son una opción más para relajarnos. Otra más de las muchas que podemos realizar y de las que la ciencia ha encontrado grandes beneficios como: caminar, meditar o bien, tocar un instrumento.

Los beneficios de colorear comienzan desde que agregamos un momento de creatividad a nuestros días sin ningún proceso de estrés, estos pueden ayudarnos positivamente en nuestro crecimiento personal y nos permite estar mucho más dispuestos a soluciones creativas. Estos estados creativos son importantes para nuestro desarrollo, incluso en otras áreas como el estudio, el trabajo o la vida en el hogar. Otro, no menos benéfico, es que colorear nos remite a la nostalgia (sobre todo si es una actividad que abandonamos hace tiempo) y, por tanto, nos puede traer buenos recuerdos y tal vez conectarnos con esos artistas que fuimos de niños.

En resumidas cuentas, si bien los libros para colorear para adultos sí pueden ayudarnos a combatir el estrés, no han descubierto ningún hilo negro. La realidad es que salir del estrés y de la rutina no es cuestión de algo "mágico" sino de darle importancia a nuestra salud mental y nuestro bienestar físico y hacer lo pertinente para cuidar estos aspectos de nuestra vida. Como pudimos ver, colorear nos lleva a estados en los que la mente se desconecta y entra en procesos creativos benéficos; entonces lo importante, como tal, es colorear... en cualquier superficie, en cualquier libro, en "libros para niños". Es decir, dejarnos de modas y hacer lo que es provechoso.