better call saul

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Si hay algo que no deja pasar la industria del entretenimiento cinematográfico y televisivo, se trate o no de algo más que una simple diversión, es la oportunidad de aprovechar y exprimir todo lo posible sus éxitos más sonados. Esta pretensión no tiene por qué ser considerada negativa si los proyectos son de calidad, y sus responsables, personas talentosas. Por ello, a nadie puede parecerle extraño que Vince Gilligan y la cadena AMC decidieran lanzar en 2015 un spin-off de Breaking Bad, la última de las series que se ha unido al podio de las que se distinguen como las mejores series de la historia: Better Call Saul fue creada por Gilligan y Peter Gould y se centra en cómo Saul Goodman, el abogado parlanchín y tramposo del célebre Walter White, alias Heisenberg (Bryan Cranston), llegó a ser quien es.

Su tercera temporada se estrena en Estados Unidos el próximo martes, 11 de abril, y se podrá ver sólo unas horas después en Movistar Series, de Movistar+, que acaba de lanzar una promoción de fibra óptica durante 12 meses a la mitad de precio con los que poder devorar los mejores contenidos en alta resolución incluso en streaming. Para ir abriendo boca con la serie, qué mejor que contar unas cuantas curiosidades sobre la serie, de esas que les encanta que les cuenten a los seguidores más fieles de cualquier serie popular. Por ejemplo, que el octavo episodio de la segunda temporada de Breaking Bad se titula “Better Call Saul!” porque es el lema publicitario del propio Goodman: “In legal trouble? Better call Saul!”, es decir: “¿En problemas legales? ¡Mejor llama a Saul!”, lema que se ha utilizado como nombre oficial de su spin-off. Si bien el nombre verdadero de este descarado picapleitos al que interpreta Bob Odenkirk con maestría, especializado en triquiñuelas financieras y legales y en sacar de los líos en que se meten los malhechores que forman su clientela, es Jimmy McGill.

Por otro lado, tal como explica el propio Saul Goodman en Breaking Bad, escogió este nombre profesional porque suena judío, y ya sabemos el tópico de la confianza que se supone que merecen los hebreos en cuestiones económicas, que por lo visto les confiere un aura respetable en Estados Unidos. Pero es que, además, dicho nombre tiene una pronunciación muy parecida en inglés a la frase: “It’s all good, man”, o sea: “Todo está bien, hombre”, que incide en la idea de la confianza y que, de hecho, el propio McGill suelta en uno de los flashbacks de su serie, ambientado en Chicago, mucho antes de que en la matrícula de su propio Cadillac DeVille llegara a leerse: “LWYR UP”, una invitación a contratarle como abogado.

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Better Call Saul comienza relatando acontecimientos sucedidos a partir del año 2002, seis antes de que comenzaran las peripecias de Walter White y Jesse Pinkman (Aaron Paul) en Breaking Bad y, claro, siete antes de la aparición de Goodman en esta historia. En principio, Gilligan, al que algunos ya conocíamos por sus guiones en The X-Files (Chris Carter, desde 1993), sólo iba a estar al frente de la primera temporada, pero las cosas les han ido tan bien y dice sentirse tan cómodo con el spin-off que optó por quedarse para las siguientes. Y, cuando Odenkirk supo que lo protagonizaría, declaró: “A la audiencia le gusta el personaje porque, pese a ser tan deshonesto, es el menos hipócrita de la serie”.

Por alguna razón inexplicable, durante los primeros tiempos de su desarrollo, habían pensado en Better Call Saul como la típica comedia de menos de treinta minutos pero, por fortuna, cambiaron de idea y nos entregaron lo que conocemos hoy. Mientras Breaking Bad fue grabada en el formato de negativo de 35 milímetros, Better Call Saul lo está en 4K, digitalmente, y cuando no, el negativo de 35 o 70 milímetros es escaneado en 4K y, por supuesto, toda la edición posterior de las imágenes se realiza así, lo que asegura una gran resolución. Tanto en la serie original como en el spin-off, los criminales están ataviados con colores calientes, mientras que la ropa de aquellos que representan a la ley es de tonalidades frías. Y, también en ambas, la narración contiene diversos saltos temporales y planos de una singularidad característica.

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El hecho de que se eligiera a Michael McKean para que se metiese en la piel de Chuck McGill, hermano de Jimmy, no es casual: este actor es el querido e inaguantable Morris Fletcher en cuatro episodios de The X-Files y en uno de su spin-off, The Lone Gunmen (Carter, Gilligan, John Shiban y Frank Spotnitz, 2001), todos ellos coguionizados por Gilligan. Y, como era de esperar, Better Call Saul está plagada de guiños o easter eggs referentes a su serie madre, como la anécdota que contó White sobre la ocasión en que Goodman logró que una mujer se tragara que era Kevin Costner, los cheques que recibe Jimmy con dirección en la misma calle, Juan Tabó, donde residía el pobre Gale Boetticher (David Costabile), la residencia en la que el abogado organiza un bingo, la Casa Tranquila, que más tarde contaría con el huraño Tío Salamanca como morador explosivo o la famosa predicción de Jimmy como encargado de una pastelería en Omaha.

El spin-off ha tenido tanto éxito que se han elaborado un cómic, Client Development, con otro punto de vista de la presentación de Goodman en Breaking Bad por los problemas legales de Badger (Matt Jones), guionizado por Jenn Carroll y Gordon Smith y dibujado por Steve Ellis. En él, como es lógico, aparece el inevitable Goodman con el bueno de Mike Ehrmantraut, al que encarna con precisión Jonathan Banks tanto en la serie original como en Better Call Saul; y como cierre se incluye una curiosa historieta, “Habeas Corpus”, en la que convierten a Goodman en un superhéroe. Y el caso es que ya habían hecho algo similar antes para resumir las primeras cuatro temporadas de Breaking Bad a los nuevos espectadores: un cómic interactivo.

Es la regla que todos los grandes personajes de la ficción cinematográfica y televisiva tengan un pasado que les condujo a ser como son, y el abogado de alias judío en el que se convertiría Jimmy McGill no es ninguna excepción a esta regla. Es lo que nos han ido mostrando Gilligan, Gould y su equipo en las dos primeras temporadas de Better Call Saul, y es en lo que seguirán durante el tercer ciclo, a cuyo estreno podremos asistir el próximo día 11 en Movistar Series, de Movistar+. Y esto es algo que los que amaron Breaking Bad no pueden perderse; sobre todo teniendo en cuenta todas estas curiosidades, que se acrecentarán conforme avance el spin-off.

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