El año 2016 arrancó con fuerza en lo que se refiere al turismo internacional. Las llegadas de turistas aumentaron un 5% entre enero y abril de 2016 según el último Barómetro OMT del Turismo Mundial. Los destinos de todo el mundo recibieron 348 millones de turistas internacionales (visitantes que pernoctan) entre enero y abril de 2016, es decir, unos 18 millones más que en el mismo periodo del pasado año (5,3%). Este crecimiento, se suma a un aumento del 4,6% en 2015. En realidad, el 2016 es el séptimo año consecutivo de crecimiento superior a la media, dándose así la circunstancia de que, desde 2009, el año de la crisis, las llegadas de turistas han aumentado un 4% o más cada año. Podríamos decir que la crisis global hizo un gran socavón en la posibilidad de viajar, pero nos hemos estado recuperando a pasos largos desde entonces.

Fuente: Organización Mundial del Turismo (OMT-UNWTO).

La caída en el gráfico es innegable cada vez que se sucede una crisis económica. No obstante, si miramos la línea temporal de forma general, el turismo se ha caracterizado por su crecimiento prácticamente ininterrumpido, a pesar de estas crisis ocasionales, demostrando su fortaleza. Las llegadas de turistas internacionales a escala mundial han pasado de 25 millones en 1950 a 278 millones en 1980, 674 millones en 2000 y 1.186 millones en 2015. En realidad no hemos dejado de viajar, nos las arreglamos para seguirlo haciéndolo.

¿Cómo? Lo que cambian, son los destinos. En el 2014, los países más visitados eran Francia y Estados Unidos. Concretamente, sus ciudades céntricas París y Nueva York con, aproximadamente, 84 y 74 millones respectivamente. Que, además, están entre las ciudades más caras del mundo. Por continentes, Europa claramente dominaba, tanto ese año como el siguiente. Sin embargo, un número creciente de destinos de todo el mundo se han abierto al turismo y han invertido en él, haciendo del mismo un sector clave para el progreso socioeconómico. En consecuencia, el turismo ha experimentado una continua expansión y diversificación que se mueve, de forma evidente a la vista, hacia Asia.

—En realidad, ya en 2015 Asia y el Pacífico registraron ambas un crecimiento importante, colocándose en segunda posición por continentes, cosa que hace décadas que no ocurría—.

Fuente: Informe Mastercard Worldwide.

Esto se explica porque durante el período que comprende entre el 2009 y el 2016, tanto a nivel mundial como regional, Asia-Pacífico se centró en la expansión, mejora de infraestructuras y acondicionamientos de apertura al turismo. Países tradicionalmente cerrados, sin interés o sin necesidad de abrirse, como pueden ser China en el primer caso, y Corea en el segundo y tercero, empezaron a hacerlo. Y economías menos desarrolladas o que pudieran parecerlo, como Tailandia o Singapur empezaron a crear campañas que ofrecen ese turismo exótico y experiencias nuevas que la gente está buscando a precios, al cambio, más baratos. Y eso se ha sentido.

Seguimos viajando, pero buscamos destinos nuevos; si es posible más baratos o con una moneda de valor inferior a la propia y que sean exóticos y distintos, más aún así, civilizados, pues la seguridad es uno de los tres factores principales que afectan al turismo rápidamente: las fluctuaciones inusualmente marcadas de los tipos de cambio, la bajada o subida del precio del petróleo, y la creciente preocupación por la seguridad a escala mundial.

Asia-Pacífico ha sabido proveer todo eso y en el último informe Global Destination Cities Index, que proporciona un ranking de las 132 ciudades más visitadas de todo el mundo, domina la escala.

Bangkok ha alcanzado la posición más alta en cuanto a recepción de turistas. Dubai ostenta el primer lugar en su región, la de Oriente Medio y África. Londres ocupa el primer lugar en Europa y no es una sorpresa pues siempre ha estado en los puestos más altos como cuna del inglés en vistas al turismo académico. Por esto mismo, también ocupa el segundo lugar a nivel mundial. Lima ocupa el primer lugar en América Latina. Nueva York es la más visitada de América del Norte, sin embargo, ha caído al quinto lugar a nivel mundial.

En términos de gastos, también hay una métrica crítica, Dubai hizo un salto y tiene el mejor puesto en tal escala, seguido de Londres, Nueva York, Bangkok y París.

Para el futuro, se prevé que las llegadas de turistas internacionales crezcan un 3,3% al año hasta el 2030, hasta alcanzar los 1.800 millones en ese año, según el informe de la OMT ‘Tourism Towards 2030’.

También se espera que continúe la tendencia de cambiar los destinos de viaje, de hecho, las estimaciones esperan que las llegadas en destinos emergentes (+4,4% al año) crezcan al doble que en economías avanzadas (+2,2% al año). En este aspecto, África y Oriente medio deberían ser los siguientes en subir, en la medida que sean capaces de mejorar, o vender una imagen de mejora, en su seguridad.