Durante su campaña presidencial Donald Trump prometió matar al Acuerdo Económico Transpacífico, mejor conocido como el TPP, en el que estarían involucrados doce países, entre ellos México. En el plan de trabajo de los primeros 100 días de su Gobierno, Trump mantiene la promesa. Sin Estados Unidos el TPP no tiene mucho futuro.

La primera vía para implementar el acuerdo era que cada uno de los doce países que firmaron el acuerdo este año en Nueva Zelanda lo ratificaran en el interior. La segunda vía sería si al menos seis países lo ratificaran siempre y cuando entre ellos sumarán más del 85% del PIB de los países suscritos. Si Estados Unidos se retira entonces las posibilidades serán cercanas a cero.

Organizaciones ecológicas, políticas y por los derechos de Internet de los doce países se manifestaron contra el acuerdo por la gravedad de algunos de sus artículos y capítulos. En Hipertextual hablamos de los peligros que el TPP significaría para el Internet en México, sin embargo, la Cámara de Senadores continúa empujando a la aprobación del acuerdo pese a las advertencias de grupos de la sociedad civil y lo imposible que ahora parece.

Por un lado, argumentan que ante las amenazas de Trump de limitar el flujo económico entre México y Estados Unidos y de retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte el país debe contemplar nuevos mercados que remplacen al socio comercial número uno, al que se dirigen 80% de las exportaciones.

En la sesión de hoy, el senador Teófilo Torres Corzo (PRI) concluyó:

Al margen de lo que decidan otros países, estamos abiertos porque necesitamos tener más aliados en importaciones y exportaciones.