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Cómo es la sociedad galáctica en el universo de ‘Star Trek’

Por 26/08/16 - 22:09

El futuro humano ideado para la saga de Star Trek es uno de los más elaborados de la ciencia ficción y la space opera. He aquí sus características.

Cómo es la sociedad galáctica en el universo de ‘Star Trek’
Símbolo de la Federación de Planetas Unidos - Freemmoguides.com

Imaginar el futuro de la humanidad para narrarlo es un ejercicio difícil, por lo arduo de alcanzar la verosimilitud de un estado de cosas que aún no existe y quizá no exista nunca. Por ello, sólo los narradores habilidosos han sido capaces de construir historias futuristas y que nos las creamos durante los ratos que pasamos contemplándolas. Eso es lo que logró el estadounidense Gene Roddenberry con lo que se ha convertido en la larga saga de series y películas de Star Trek.

No obstante, si hay algo que un espectador resabiado y ciego a los progresos que nos brinda la ciencia y el humanismo en la realidad podría negarse a admitir como un futuro verosímil, es una utopía como la de la Federación de Planetas Unidos que inventó Roddenberry. Se trata, como su propio nombre indica, de un Estado interplanetario federal que aglutina a unos 150 mundos y más de un millar de colonias y que abarca casi la cuarta parte de la Vía Láctea; y su utopía radica en que, tras el primer contacto humano con alienígenas en 2063, la humanidad, con sus camaradas extraterrestres federados, ha conseguido una paz y un bienestar como jamás se había visto en épocas anteriores.

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Consejo de la Federación ('Star Trek: Enterprise', 3x24) - Memory-alpha.wikia.com

Su sistema político, fundado en 2161, es una democracia. El poder legislativo lo ejerce el Consejo de la Federación, con sede en San Francisco, integrado por un representante de cada planeta y dirigido por el Presidente, cabeza del poder ejecutivo al que escoge el propio Consejo y cuya residencia se estableció en París y su Palacio de la Concordia. Además, cuenta con una Corte Suprema como máximo órgano judicial y con la Flota Estelar a la que pertenece la archiconocida tripulación de la nave Enterprise, fuerzas armadas federales que se encargan de la defensa y, sobre todo, la exploración espacial.

Por supuesto, las garantías democráticas se establecieron a través de un documento similar a la Carta Magna de las Naciones Unidas, la Carta de la Federación, en la que se encuentran las Siete Garantías, algo semejante al medio centenar de enmiendas que tiene la Constitución de Estados Unidos. Así, para que un mundo cualquiera entre en la Federación debe suscribir la Carta y demostrar que su Gobierno respeta los derechos civiles de su población y que esta no sufre maltrato alguno, que su organización social no se basa en ningún sistema no igualitario y que hasta no se usa la ingeniería genética con propósitos bélicos.

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Oficina del Presidente de la Federación en París - Fednewsservice.com

Las especies principales de la Federación, aparte de la humana, son los vulcanos como Spock, los tellaritas, los andorianos, los trills, los bolianos, los betazoides, los denobulanos y los caitanos. Más allá de las fronteras de la Federación, uno puede darse de narices con el Imperio Romulano o el Klingon, con el Sindicato de Orión, la Hegemonía de Gorn, la Asamblea Tholiana, el Colectivo Xindi, la República Talariana, la Unión Cardassiana, la Coalición Tzenkethi, la Confederación Breen o la Alianza Ferengi. El recurso a la diplomacia para la resolución de conflictos, tanto interiores como exteriores, es primordial para la Federación, y sólo se echa mano de la Flota cuando no hay más remedio; guerras contra los klingon, los cardassianos, el Dominio, la Confederación Breen o el Colectivo Borg han tenido lugar, de hecho.

En la Federación no existen distinciones discriminatorias entre sus miembros, ni por razones de especie, raza, género, inclinaciones sexuales o ideología. La Tierra, como capital de esta superpotencia occidentalizada, es un planeta apacible, próspero y ultradesarrollado, en el que los avances científicos y, por ende, tecnológicos han propiciado todo el progreso de la Federación. Y, aunque la libertad ideológica que impera en ella también incluye las creencias religiosas y existen ciertas concepciones espirituales, el ateísmo es generalizado y no hay religión que domine al Gobierno ni la estructura social.

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Sede de la Flota Estelar en San Francisco - Retrophaseshift.com

Pese a que el sistema económico federal de Star Trek no se ha descrito en profundidad nunca, se ha especulado bastante sobre él. Lo que está muy claro es que el capitalismo brilla por su ausencia, y no sólo porque en la Federación no exista ninguna clase de dinero al resultar innecesario: se ha hablado de que trata de una economía participativa o incluso comunista, pero la hipótesis de mayor sensatez y atractivo sea quizá la del inversor neoyorkino Rick Webb, una variante del socialismo europeo al que denominó “economía de protopostescasez”.

En ella, no hay pobreza ni clases sociales, los recursos son ilimitados y el Gobierno provee con un crédito federal para el intercambio de bienes y servicios, por lo que no es forzoso que nadie trabaje para ganarse el pan salvo que así lo desee y no con ese objetivo. Se respeta la propiedad privada, y la contabilidad federal se maneja según la cantidad de energía que cada individuo consume. “La Federación no tiene unidad de moneda, no tiene dinero, y la sociedad se preocupa por los bienes sociales y la mejora personal”, dice Webb, mientras la economía es gestionada con un modelo centralizado por el Gobierno.

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Mapa galáctico - Sttff.net

El futuro que imaginó Roddenberry casi no podía ser más halagüeño para la humanidad, que en Star Trek ha solucionado todos los problemas y las disputas que la acosaban, o con los que se acosaba a sí misma, y ha conquistado una unión y una prosperidad incomparables, siendo el faro de docenas de civilizaciones en la galaxia. Con la muerte de Roddenberry, sin embargo, comenzaron a vérsele las costuras a la utopía de la Federación y su crisol cultural; y la historia, sin derribar el sistema ni mucho menos, se ha tornado más realista. Pero sus valores ilustrados perduran.

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