En 1819, uno de los pintores más reconocidos de la historia adquirió una casa junto al río Manzanares, en lo que por aquel entonces eran las afueras de Madrid. La vivienda, conocida como la «Quinta del Sordo» antes de la compra, fue testigo de algunas de las obras cumbre del trabajo de Francisco de Goya. El artista aragonés colgó cuadros como Saturno devorando a su hijo, una de sus famosas pinturas negras, en las habitaciones de aquella residencia. Los pigmentos oscuros empleados y los sombríos temas elegidos forman parte de la colección que hoy alberga el Museo del Prado.

El estudio, publicado en la revista Autophagy, ha logrado identificar un mecanismo utilizado por Salmonella para mantener su infección de manera persistente en el tiempo. Con el fin de prolongar su ataque dentro de las células humanas, la bacteria se ve obligada a sacrificar a su descendencia, un «truco» que los investigadores del CNB-CSIC han descrito como agrefagia. Así, el microorganismo patógeno «mata» a parte de su progenie para evitar la muerte de la célula hospedadora del ser humano en la que se aloja, según han visto mediante imágenes obtenidas por microscopía en tiempo real.

Imagen cedida por el Centro Nacional de Biotecnología, donde se observa el ataque de la bacteria a una célula humana.

«Es un mecanismo muy efectivo para establecer una infección persistente manipulando la maquinaria de autofagia de la célula eucariota», explica Francisco García del Portillo, investigador del CNB-CSIC. Al observar al microscopio células humanas infectadas con Salmonella enterica serovar Typhimurium (S. Typhimurium), vieron que la bacteria promueve que la célula infectada acumule «agregados», que deben ser eliminados por parte de los humanos. Así, son nuestras propias células las que inician el proceso de agrefagia, similar al que se llevaría a cabo para recoger las basuras en nuestro día a día, sólo que de forma invisible para nuestros ojos.

Al inducir el mecanismo de «limpieza», algunas bacterias de la progenie de Salmonella quedan atrapadas cerca de los agregados y las células humanas también las desechan. El camión de la basura que realiza el proceso es conocido científicamente como «autofagosoma», que transporta a los microbios que, indirectamente, sacrifica este patógeno para asegurar su supervivencia y mantener su ataque en el tiempo. Según los investigadores, este es el primer caso descrito en el que se eliminan bacterias y restos de las células hospedadoras de forma simultánea. Aunque sea sin querer o poder evitarlo, Salmonella emula al Saturno de Goya o al noble Guzmán para prolongar su agresiva infección, que puede aparecer por consumir alimentos en mal estado como huevos, carne, leche, pescados o marisco, entre otros.

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