¿Existió alguna vez el "hobbit" que imaginó J.R.R. Tolkien en El señor de los anillos? En 2004, un hallazgo en la cueva Liang Bua de la isla de Flores sorprendió a la comunidad científica. Los restos encontrados sugerían la aparición de una especie nueva, bautizada como Homo floresiensis.

La ficción se convertía en realidad planteando una revolucionaria hipótesis. El bautizado como hombre de Flores era una pieza difícil de encajar en el gran puzle de la evolución humana. Y es que el homínido hallado en Indonesia, que presentaba una estatura de un metro, la capacidad craneal de un australopiteco y la suficiente inteligencia como para fabricar herramientas, traía de cabeza a los investigadores. Durante doce años se han mantenido cuatro teorías diferentes para explicar los restos LB1 de la isla de Flores. Dos trabajos publicados hoy en la revista Nature zanjan la polémica: el hombre de Flores es una especie nueva.

Los antepasados del hombre de Flores

El primer estudio, dirigido por el grupo de Yousuke Kaifu, del National Museum of Nature and Science de Tokio (Japón), desvela el hallazgo de restos de homínidos en las excavaciones realizadas en Mata Menge, otro lugar de la isla de Flores fuera de la cueva Liang Bua. Por su parte, el equipo de Adam Brumm, de la Griffith University (Australia), ha conseguido datar los fósiles en una segunda investigación publicada en Nature. Sus conclusiones muestran que se trata de los restos más antiguos encontrados en la isla de Flores, con una edad superior a los 700.000 años. Los fósiles, según sus resultados, habrían pertenecido a ancestros del hombre de Flores, la especie que se extinguió de este territorio de Indonesia hace 40.000 años.

Los restos fósiles encontrados demuestran que el hombre de Flores es una especie nueva

"El escenario más probable es que estos restos son efectivamente antepasados de los restos de Homo floresiensis que ya se conocían en el yacimiento de Liang Bua. Estos nuevos fósiles, encontrados en el yacimiento de Mata Menge, comparten con los de Liang Bua una característica que no se encuentra en ninguna otra especie de la misma época, que es un tamaño extremadamente pequeño. Además, tanto los fósiles de Mata Menge como los de Liang Bua proceden básicamente de la misma zona geográfica. Aunque es posible pensar en otras explicaciones, el escenario más simple (y el que es más razonable asumir "por defecto" mientras no haya evidencias que demuestren lo contrario) es que los homínidos de Mata Menge son efectivamente ancestros de los de Liang Bua", explica a Hipertextual la investigadora Aida Gómez-Robles, especialista en paleoantropología de la Universidad George Washington de Estados Unidos.

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Reconstrucción de los restos fósiles encontrados en la isla de Flores, que pertenecerían a antepasados del "hobbit" humano. Imagen cedida por la Universidad de Wollongong.

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Dientes encontrados en la isla de Flores, que pertenecían a antepasados del "hobbit" de hace 700.000 años.

El hallazgo de los "abuelos" del hombre de Flores demuestra que el origen de esta especie es anterior a los 700.000 años, cuando todavía Homo sapiens no existía. "La mayoría de los paleoantropólogos ya aceptaban sin ningún trauma que Homo floresiensis es una especie distinta de Homo sapiens, pero estos fósiles dan la puntilla a la idea de que los homínidos de Flores pudieran ser simplemente Homo sapiens pequeños o con alguna patología, que aún era defendida por unos pocos investigadores", sostiene Gómez-Robles. Entre otras hipótesis, se barajó la posibilidad de que el hombre de Flores hallado en la cueva de Liang Bua fuera un enano afectado de cretinismo o padeciera síndrome de Down.

Los estudios sugieren que los homínidos de la isla descendieron de Homo erectus

A su juicio, "los nuevos restos simplemente confirman que Homo floresiensis, con todas sus particularidades, es realmente una especie distinta que se las arregló para sobrevivir durante un periodo de tiempo muy largo en un ambiente muy restringido y en unas condiciones que probablemente eran bastante complicadas. Y, además, lo hizo mediante una adaptación particular, la reducción en el tamaño del cuerpo (incluyendo el cerebro), que no sabemos exactamente qué consecuencias pudo tener en su comportamiento o capacidades mentales". Este fenómeno es conocido como insularización, un proceso por el que en ausencia de predadores y con recursos limitados, las especies grandes tienden a disminuir su tamaño.

¿De dónde vino el "hobbit" humano?

En los trabajos publicados en Nature, los científicos sugieren que los homínidos de la isla de Flores descendían de Homo erectus, debido a que los dientes encontrados son más parecidos a esta especie que a Homo habilis. Gómez-Robles se muestra "de acuerdo con esa conclusión", aunque para corroborar esta idea deberían encontrarse los fósiles pertenecientes a las manos y los pies. De confirmarse la teoría de Homo erectus, señala la investigadora, indicaría "que el proceso de reducción de tamaño puede haber sido mucho más rápido de lo que se pensaba".

Encontrar nuevos fósiles será clave para saber cómo el hombre de Flores redujo tanto su tamaño

Aunque los fósiles encontrados son "los restos de homínidos más antiguos encontrados en Flores", destaca Gómez-Robles, "en la misma isla hay herramientas que son aún más antiguas (aproximadamente de un millón de años)", lo que demuestra que ha habido presencia de homínidos en fechas incluso anteriores a los "abuelos" del hombre de Flores.

Los antepasados descubiertos ahora en el territorio de Indonesia ayudan a comprender un poco mejor la evolución de Homo floresiensis. Los dos trabajos presentados dejan, sin embargo, algunas preguntas por responder. "Como los nuevos restos que se han encontrado son tan escasos, no sabemos cómo era el cuerpo ni el cerebro de los homínidos de Mata Menge, y si en esos aspectos eran similares o no a los de Liang Bua", explica la científica. En el futuro se necesitará hallar más fósiles para trazar las transformaciones evolutivas de la isla, además de determinar la "especie parental" del hombre de Flores.