El gigantesco planeta Júpiter recibió el impacto de un asteroide o cometa el pasado 17 de marzo. Al menos así lo documentó un astrónomo amateur de Austria en un video y fue confirmado más tarde por otro astrónomo en Irlanda. Las observaciones fueron documentadas y dadas a conocer en Bad Astronomy.

El video a continuación es el resultado de las tomas del astrónomo en Austria, hechas con un telescopio de 20 cm. Se trata de una serie de capturas que más tarde se editan para conformar el video, una técnica común entre los observadores de los cielos. El resplandor que se observa llamó la atención del propio astrónomo y más tarde, el video de John McKeon desde Dublin, Irlanda, confirmaría que ambos presenciaron el mismo fenómeno: el impacto de un asteroide o cometa en el gran planeta del Sistema Solar.

El cuerpo que impactó a Júpiter no es demasiado grande, sin embargo, si tomamos en cuenta la combinación de la fuerza de gravedad de Júpiter (24,79 m/s², la de la Tierra es de 9,807 m/s²) y la velocidad que llevaría el cometa o asteroide, no se trataría, entonces, de un impacto menor.

Se estima que un objeto, en promedio, y dejando de lado la velocidad orbital de Júpiter, que golpea ese planeta impacta con cinco veces mayor fuerza que si lo hiciera en la Tierra, por lo que la energía del impacto es 25 veces más alta; esto debido a que la energía liberada por un objeto chocando contra otro depende linealmente de la masa (el doble de la masa, el doble de la energía), pero por el cuadrado de la velocidad: el doble de la velocidad, el cuádruple de la energía. Impresionante.

Como referencia se puede tener el meteorito que en 2013 cayó en los Urales, en Rusia causando cientos de heridos y grandes daños materiales. Dicho meteorito tenía un diámetro aproximado de 19 metros y explotó con la energía de 500.000 toneladas de TNT; imaginemos esta energía multiplicada por cinco por las condiciones del propio Júpiter.

Por último, recordemos que no es la primera vez que vemos como el gran planeta ha recibido impactos en su superficie, como los múltiples fragmentos del Comet Shoemaker-Levy 9 en 1994, y también en 2009; no por nada se dice que Júpiter "protege" a la Tierra.