Desde hace años vemos como los fabricantes nos hacen soñar con suspensiones inteligentes capaces de absorber los badenes, agujeros, desperfectos en general de las carreteras. Viajar por una carretera que está llena de baches y agujeros suele ser una tortura para la espalda y este tipo de mejoras conllevan un aumento en el confort, en la sensación de calidad del vehículo. El único inconveniente es que solo eran proyectos y hasta hace muy poco no habían llegado a un coche de producción, eso sí, gama alta y con un coste que nos asusta a casi todos los mortales.

¿Cuándo veríamos la adaptación al resto de vehículos convencionales? Parecía que viviríamos una tranquila transición y tendríamos que esperar hasta la siguiente generación de coches, como poco, para verlo, pero no será necesaria tanta espera porque el Ford Fusion que presentó la compañía americana hace un mes y medio podrá equiparlo. Su nombre comercial: Ford Pothole Mitigation y antes de nada mirar este vídeo (ojo a las pelotas de ping-pong):

El sistema ideado por Ford es capaz de detectar baches y socavones para poder adaptar la suspensión casi en tiempo real para mitigar los efectos de una carretera con un mantenimiento defectuoso. Es importante recalcar que Ford Pothole Mitigation es realmente útil cuando el asfalto está mal, estamos ante suspensiones inteligentes pero no evitarán que notes los badenes. Para eso existen sistemas con un mayor desarrollo tecnológico detrás como el desarrollado por Mercedes y que podéis ver en este vídeo:

Pero este sistema está alejado de los bolsillos de los usuarios convencionales. El desarrollo de Ford está enfocado a no ser un elemento opcional inalcanzable sino que es posible añadirlo al resto de la gama de Ford porque es escalable y económico según los responsables. A nivel técnico, el sistema se encarga de leer la carretera y analizarla para poder posicionar estos agujeros. Detectado la imperfección en la carretera, en 2 milisegundos el sistema es capaz de frenar el recorrido del amortiguador y con ello dejaría de estar en contacto con la carretera durante un brevísimo tiempo. Literalmente la rueda se queda en el aire pero no se transmitiría el agujero a los ocupantes, por lo que su confort aumentaría.

Este sistema modifica el recorrido de la suspensión hasta 500 veces por segundo para hacer de cada trayecto un viaje más cómodo. Ford Pothole Mitigation tiene alguna limitación como cuando la carretera tenga demasiados agujeros y se deba actuar sobre varias ruedas a la vez, en este caso, el sistema solo actúa sobre una rueda a la vez ya que no es posible circular con dos ruedas. ¿Cuándo veremos esta tecnología en coches de producción? Justo llegará con la comercialización del nuevo Ford Fusion.