La inteligencia llega al pedal del acelerador

La reducción del consumo del coche es una prioridad para los conductores y en parte de los fabricantes. Es muy normal que el coche incluya un sistema que nos ayude a cambiar de marcha de una forma eficiente habitualmente indicando al usuario el momento óptimo del cambio con un indicador luminoso. Es información basada en las revoluciones y en la carga que ejercemos sobre el pedal del acelerador, pero según Bosch se puede hacer más eficiente gracias a la tecnología.

¿Y si conectamos el pedal del acelerador a otros sistemas del coche como el GPS? El pedal del acelerador activo implica que indica al usuario cuando cambiar de marcha en forma de pequeñas vibraciones sobre el pedal.

No solo se conectaría con el GPS sino con los sistemas que detectan las señales del tráfico de cara a regular el control de velocidad inteligente, la presencia de otros coches en la vía o la llegada de cuestas o ascensos pronunciados en la carretera. Este sistema se uniría al que gestiona el arranque y parada automático del motor para poder actuar un poco antes para llegar a desactivar el motor hasta en un 30% de los desplazamientos urbanos.

De los fabricantes de coches depende que este tipo de avances lleguen al usuario.

Como extra hay que pensar también en la seguridad porque el usuario podrá sentir que está entrando a una curva a una velocidad excesiva y debería reducir la velocidad para reducir el consumo y poder evitar un accidente. Esto se consigue gracias a la unión con el GPS, que sería el encargado de avisar de la llegada de una curva cerrada, el sistema analizaría la velocidad para determinar si es adecuada o no la velocidad de entrada.

Con el avance de la electrificación del sistema de propulsión, esta tecnología tiene muchos más beneficios que ofrecer. El pedal háptico también abre un mayor potencial de ahorro de combustible en los coches híbridos, ya que permite a los conductores saber cuando el motor de combustión está a punto de asumir el control del motor eléctrico, por lo que puede aligerar la cantidad de presión sobre el pedal del acelerador y estirar algunos metros el modo eléctrico.

Y en el futuro este sistema gracias a la conexión a Internet podría avisar de atascos inesperados, frenazos para evitar un accidente en casos como cruces cerrados y un largo etcétera. Bosch está trabajando, al igual que otras empresas como Continental, en ofrecer este tipo de avances a los fabricantes de vehículos para que formen parte de su equipamiento.

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