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Una flecha contra el “talón de Aquiles” del cáncer

Por el 5 de enero de 2016, 12:37
  • El oncogén MYC se encuentra alterado en más de la mitad de cánceres humanos.
  • Científicos del CNIO publican un trabajo en Nature Communications en el que describen el punto débil o "talón de Aquiles" de este gen.
Una flecha contra el “talón de Aquiles” del cáncer
jovan vitanovski | Shutterstock

En la mitología griega, Aquiles era considerado como una suerte de guerrero indestructible. Durante los diez años de asedio a Troya, el hijo de la diosa Tetis jugó un papel clave en la batalla, convirtiéndose en un héroe fuerte, arrogante y cruel a partes iguales. La historia, sin embargo, no le había reservado el don de la inmortalidad. Para tratar de cambiar el destino del joven, su madre le bañó en la laguna Estigia que conducía al Averno, con el fin de hacerle inmortal. Pero al sujetarlo por el talón, evitó que esta zona se sumergiera en el agua. Así fue como el talón de Aquiles se convirtió en el punto débil del héroe griego, que murió herido por una flecha lanzada por Paris a su única parte vulnerable.

Como sucede en el mito griego, el cáncer es una especie de guerrero indestructible, cruel y arrogante. Pero al igual que Aquiles, los científicos tratan de encontrar el punto débil de los tumores, con el objetivo de disparar las flechas en forma de terapias que frenen la enfermedad. Un nuevo estudio, liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha descubierto la parte más vulnerable del oncogén MYC, que se encuentra alterado en más de la mitad de los cánceres humanos. El hallazgo, publicado en Nature Communications, abre la puerta al desarrollo de nuevos fármacos antitumorales.

El lado más oscuro y débil del oncogén

El gen MYC codifica una proteína que se encarga de regular la expresión génica en nuestras células. En la mayoría de los casos, estas proteínas actúan sobre menos del 1% de los genes, pero MYC es capaz de controlar la expresión de entre 2.000 y 3.000 genes, lo que representa un 15% del total del genoma.A diferencia de la mayoría de proteínas, MYC es capaz de controlar el 15% del total del genoma. Pero el oncogén también tiene un lado oscuro, al estar relacionado con múltiples tipos de cáncer Esta característica permite que MYC intervenga en un amplio abanico de actividades celulares, como el crecimiento, la proliferación, la diferenciación y la apoptosis. Como explica Paco Real, jefe del Grupo de Carcinogénesis Epitelial del CNIO, "MYC es realmente un controlador general de la actividad de la célula; es uno de los pocos genes que, si lo eliminas, hace inviable a la célula".

En muchos casos, sin embargo, mutaciones o cambios en el gen MYC provocan la aparición de múltiples tipos de cáncer, como tumores de páncreas, ovario, colon o linfomas, entre otros. Pero el oncogén no solo se encuentra alterado en más de la mitad de los cánceres humanos, sino que también se asocia a menudo con tumores muy agresivos. Es decir, el gen MYC, imprescindible para nuestras células, puede sufrir mutaciones con las que convierte al cáncer en una suerte de guerrero indestructible, como en su momento lo fue Aquiles en la mitología griega. Desde el CNIO señalan que estas características habían convertido al oncogén MYC en una diana interesante, ya que si lograban inhibirlo podría abrirse una nueva vía para combatir el cáncer. Su funcionamiento complejo, sin embargo, determinaba que este objetivo fuera realmente difícil de alcanzar.

cáncer

Nephron (Wikimedia)

La investigación del CNIO ha conseguido por primera vez identificar el "talón de Aquiles" del oncogén MYC. El análisis masivo de datos por técnicas bioinformáticas permitió detectar el gen BPTF, cuyo funcionamiento está relacionado con la actividad de MYC. Para determinar esta asociación, el equipo del CNIO estudió primero cultivos celulares in vitro. Tal y como señala Real, "vimos que cuando eliminábamos la función de BPTF resultaban afectados muchos genes que se sabe que dependen de MYC; ello nos hizo pensar que MYC necesita a BPTF para realizar su acción biológica". Para comprobar que su hipótesis era cierta, los científicos tuvieron que demostrar que el "talón de Aquiles" de MYC funcionaba en modelos animales.Los científicos del CNIO han conseguido identificar el "talón de Aquiles" del gen MYC, asociado con los tumores más agresivos

Con ese objetivo, el grupo de Juan Cruz Cigudosa estudió la actividad del "punto débil" de MYC en un modelo de ratón de cáncer de páncreas. Así vieron que bloquear BPTF provocaba que las células tumorales no proliferaran o lo hicieran en menor medida. Por ello, los autores del trabajo en Nature Communications apuntan que "este gen podría ser una nueva diana para tratar numerosos tipos de cáncer". Tras siete años de investigación, los investigadores del CNIO han sido capaces de apuntar con sus "flechas" a la parte débil del oncogén MYC. Estos resultados, que deberán ser confirmados en otros modelos animales y en estudios en seres humanos, han permitido describir el "talón de Aquiles" de un gen relacionado con numerosos tumores. Será cuestión de tiempo que se desarrollen nuevos fármacos para atacar esta nueva diana terapéutica.

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