Viernes, 13 de noviembre de 2015. Fecha que será recordada como la de uno de los peores atentados terroristas acontecidos sobre Francia en la época más larga de paz a nivel global. Sin embargo, el asesinato de más de 127 civiles es el último eslabón de una larga cadena de sucesos de calado internacional.

La primera posición de Francia ante la Guerra de Irak fue de rechazo por sus intereses económicos en la zonaLamentablemente, y con escasas pruebas sobre la mesa, las miradas se dirigieron hacia el Estado Islámico como opción segura de la autoría de los hechos, y por extensión al mundo musulmán, nada más ver las primeras imágenes del atentado. Con rumores que plagaban la red afirmando que algunos de los autores del atentado se encomendaban a Alá, hemos tenido que esperar unas horas para verdaderamente confirmar que los hechos han sido de veras del propio Estado Islámico a través de un comunicado oficial. En dicho texto se afirma que este "es el inicio de una tormenta". Pero, ¿cuál es el origen del atentado? y ¿qué nos ha llevado a esto?

La posición de Francia ante los conflictos acaecidos en Oriente Próximo ha sufrido variaciones desde los sucesos del 11 de septiembre con el ataque contra las Torres Gemelas. A partir de este atentado, se procedió a la controvertida invasión en Irak, con Estados Unidos como abanderado, y con el firme objetivo de acabar con terrorismo que se estaba gestando en aquella zona. Independientemente de las razones políticas, económicas y geoestratégicas que se sucedieron entono a la Guerra de Irak, iniciada en 2003, lo cierto es que supuso la fractura de las grandes potencias mundiales. Francia, que había estado llevando hasta la fecha una política de acercamiento económico en materia de energía con las regiones próximas al conflicto, rechazó de lleno entrar a formar parte de la invasión. No así España y Reino Unido, las cuales sufrieron las consecuencias de sus decisiones con sendos atentados.

Dos soldados del ejército de Estados Unidos al sur de Irak (2 de abril de 2003) | Por Arlo K. Abrahamson
Dos soldados del ejército de Estados Unidos al sur de Irak (2 de abril de 2003) | Por Arlo K. Abrahamson

La gestación del yihadismo

Son muchos los analistas que apuntan al origen del problema yihadista mundial a las consecuencias derivadas de la misma Guerra de Irak, con una consecución de líderes todos con similares objetivos. Un país resentido contra la amenaza militar estadounidense, el grupo terrorista Al Qaeda disperso y la demonización de toda una sociedad musulmana, que nada tenía que ver con este grupo, han sido el caldo de cultivo de estos sujetos.

El objetivo del Estado Islámico ha sido desde el primer momento crear un califato, tanto en Irak como en Siria, e imponer la ley islámica, o sharia, en su versión más radical. Y precisamente, a raíz de la convulsión política generada por los sucesos de la Primavera Árabe, ese gremio ha forjado una de sus mejores marcos de actuación. El estallido de la guerra civil de Siria en 2013 fue el culmen de una estrategia basada en la guerra de guerrillas y a partir de la cual han tomado posición en numerosas regiones de la zona instaurando su política radical.

atentados de París

Una guerra civil en Siria es una guerra de todos

La guerra que empezaba a asomar en Siria en 2013 era vigilada por los líderes internacionales muy de cerca. Era tan importante el desarrollo de los hechos como observar quién tomaría ventaja en el conflicto. El Estado Islámico llamaba a todos sus adeptos a formar parte de algo mucho más importante que un enfrentamiento bélico civil; el apoyo de todos serviría para la creación de un futuro mucho más amplio.

El 10% de la población francesa es musulmanaFrancia, país que tradicionalmente ha tenido una gran tendencia a la acogida de inmigrantes musulmanes tomo esta situación con mucha más atención que sus vecinos. El territorio galo cuenta con una de las mayores poblaciones de musulmanes de Europa; las últimas estimaciones estima la cifra en seis millones, lo que supondría el 10% de la población. De estos, el Gobierno cifran en más de mil los que estarían vinculados a las redes yihadistas.

Las últimas generaciones de musulmanes franceses se han encontrado con las trabas sociales de un país, que sí bien había acogido a sus padres, estos habían quedado recluidos a la posición más baja de la sociedad afectados por una creciente desigualdad. Legislaciones puramente laicistas, que se enfrentan a sus costumbres religiosas; y, sobre todo, el alzamiento de unas serie de políticas xenófobas y racistas abanderadas por partidos como el de Marie Le-Pen, y como consecuencia de la crisis económica mundial, han sido el caldo de cultivo para la búsqueda de nuevos adeptos a la causa por el yihadismo.

Un musulmán sostiene un cartel en París que dice: "No en mi nombre"
Un musulmán sostiene un cartel en París que dice: "No en mi nombre"

Francia entra de lleno en Siria

Primero fueron los drones de Reino Unido, y más tarde en septiembre de 2014, Francia declaró la guerra al Estado Islámico con el objetivo de evitar la expansión del mismo según confirmo el Ministro de Esteriores francés, Jean-Yves Le Drian:

"En Irak y en Siria más especialmente, la organización terrorista Daesh,251 que pretende instalar un Estado islámico, ha conseguido grados de maestría territorial transfronteriza, organizacional, de capacidad fiducia y equipamiento jamas conocidos hasta ahora. Y ha hecho del mundo testigo de sus actos bárbaros. Cada día, aterroriza poblaciones enteras, desestabiliza una región ya muy frágil, y su meta es constituir un Estado terrorista en los entornos de Europa."

Desde esa fecha se sucedieron bombardeos en la zona de conflicto con el objetivo de acabar con los arsenales y la logística de los yihadistas; acompañados además de una fuerte política de investigación de los ciudadanos musulmanes franceses y su relación con el grupo sirio.

Una mujer sostiene un cartel que dice "Yo soy Charlie, Yo soy judía, Yo soy musulmana, Yo soy francesa"
Una mujer sostiene un cartel que dice "Yo soy Charlie, Yo soy judía, Yo soy musulmana, Yo soy francesa"

2015, el año de la venganza

Idas y venidas, acercamientos y desaires a las regiones de Oriente Medio. Este ha sido el perfil de la política francesa internacional con lo sucedido en Siria. Un intento de acercar posturas con Irak se acompañaba con un aumento de los bombardeos en la guerra civil.

En 2015 las respuestas yihadistas contra la sociedad civil se han intensificadoPero sin duda, lo más notable en este año han sido las propias respuestas del grupo armado, que lejos de generarse en Siria, han estado focalizados contra civiles de varias nacionalidades en diversos territorios. Las escalofriantes imágenes de rehenes en mono naranja, fondo de música árabe y la sentencia de muerte por decapitación se han sucedido a lo largo de este año: fotógrafos, militares... Arrestos de estudiantes y sospechosos de organizar atentados en París, como el del joven que buscaba arrasar una iglesia en la capital y el, también sofocado, intento de atacar un enclave militar. El atentado frustrado contra el tren de alta velocidad este verano, y varios rumores de asaltos contra locales de ocio que también han sido sofocados.

Pero sin duda, el suceso que más ha conmocionado a la sociedad internacional fue el acaecido sobre la revista satírica Charlie Hebdo. El semanario ya había recibido amenazas por la publicación de varias imágenes de Mahoma, una de las mayores ofensas a la religión musulmana. Finalmente, el 11 de enero, dos yihadistas armados irrumpieron en las oficinas de la revista matando a 12 periodistas, y con ello sesgando la libertad de prensa. Los terroristas fueron abatidos, pero la conmoción internacional ya se había desencadenado. La realidad yihadista se hacía presente, cada vez más cerca, en el pueblo francés.

Ayer, el terror volvió a asolar París como un punto más de un conflicto que no tiene una solución nada fácil, y que tiende a forjarse en la peor arma de todas: los prejuicios.