Un grupo de jóvenes indígenas prepararon sus autorretratos en video; esto como producto final de un taller impartido por la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (DDESER) en el Valle del Mezquital. Los chicos y las chicas que participaron son jóvens hñä hñü y tzetzales quienes dan una visión única de lo que es su vida dentro de su comunidad.

Los videorretratos producidos como parte de la campaña "Yo Soy Mi Cuerpo. Autorretratos con jóvenes indígenas", tienen como protagonistas a los propios jóvenes para mostrar un poco de sí mismos, de cómo viven su sexualidad y, sobre todo, con un gran claridad de los retos que enfrentan como jóvenes y como indígenas en un país en el que esos dos grupos son de los más vulnerados. Ya no digamos de las mujeres, jóvenes e indígenas, quienes tienen que enfrentarse a una larga tradición de maltrato y discriminación dentro y fuera de sus comunidades.

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El material que han realizado en el taller, proyecto conjunto con la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), es de un gran valor por los testimonios de primera mano, pero también por su profundidad. En tres minutos, que es la duración de cada autorretrato, nos muestran una realidad que nos hace reflexionar en las grandes diferencias que existen en un solo país, pero también en las grandes similitudes que son necesarias y son urgidas por cualquier joven: el respeto por de sus derechos.

La DDESER tiene como objetivo la promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos en México, y trabaja actualmente en doce estados de la República. El taller del cual se desprenden estos materiales será realizado en Guerrero, Oaxaca y Chiapas, gracias al apoyo de la Fundación MacArthur, según explicó Lucía Lagunes Huerta, directora de CIMAC.

Si bien el tema del taller es sobre los derechos sexuales y reproductivos, los videos expresan todo el contexto social en el que se vive este aspecto en la vida y comunidad de los jóvenes. Una de ellas explica que su padre no deseaba que asistiera a la escuela porque creía que quedaría embarazada sin antes haberse casado y porque estudiar es un "desperdicio de recursos". Esta realidad la viven muchas jóvenes (y no solo indígenas), y es que, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda de 2000, el 37.2% de las jóvenes indígenas de entre 15 y 24 años de edad ya eran madres, en contraste con el 29.9 % de las no indígenas.

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Del porcentaje de jóvenes indígenas anterior, el 89.6% estaban casadas, y es que muchas veces las tradiciones de las comunidades indígenas dicta que las mujeres sean "apartadas" desde que son niñas. Este tipo de prácticas deja de lado el derecho de las jóvenes o, si esta se rehúsa a seguirlas por tener otras aspiraciones, ser rechazadas por su comunidad. El reto al que se enfrentan los jóvenes indígenas tiene un largo camino por delante pues están ante un momento clave entre las costumbres más arraigadas de sus comunidades y su propias decisiones como jóvenes.

Así pues, los testimonios en los videos son clave para el resto de las personas fuera de la comunidad de estos chicos, ya que muestran que los estereotipos y la discriminación de la que son objeto tiene una raíz en la desinformación e ignorancia y que se aprende desde pequeño. Siempre es tiempo de aprender y desaprender lo que ya es obsoleto.

Los demás videorretratos los puedes consultar en el canal de Youtube del CIMAC.