Apple ha actualizado el Mac Mini renovando sus componentes internos pero manteniendo el diseño. Ahora con un precio casi 100$/€ inferior respecto al de 2012, es equipo perfecto para adentrarse en el mundo Mac sin necesidad de realizar un gran desembolso.El Mac Mini siempre ha sido uno de los equipo más modestos de Apple, el ordenador ideal para aquellos que quieran entrar en el mundo Mac o reemplazar su equipo sin gastar mucho dinero. Un ordenador a la altura para tareas básicas y enfocado a un tipo de usuario que busca unas prestaciones suficientes para el día a día, un equipo equilibrado en precio y potencia que permite desempeñar la mayoría de tareas de una forma cómoda en un tamaño muy reducido y de forma muy silenciosa.

Lo cierto es que poco se puede decir de un equipo cuya renovación se ha basado en una puesta a punto de sus componentes internos para adaptarlos al resto de la línea de productos de Apple -al menos en lo que generación de procesador se refiere-. Tanto diseño como puertos se han mantenido intactos, aunque se han incorporado mejoras como Thunderbolt 2 y los nuevos USB 3.0 que Apple ya está montando en toda su gama de productos.

No obstante, a pesar de que se trata de un equipo de entrada con unas características más modestas que otros equipos de escritorio de la compañía, el Mac Mini es el equipo perfecto y suficiente para la mayoría de los usuarios. Un equipo muy atractivo que ahora arranca desde los 499$/€ y que desde luego es el ideal para todos aquellos que quieran sustituir su antigua torre Windows para dar el salto a OS X.

Esta vez no se trata de sacar el máximo partido a un equipo para medir su rendimiento como en el caso del Mac Pro, si no de ver cómo se comporta el más pequeño de la casa en el día a día utilizándolo de una forma similar a como lo haría un usuario dentro del público objetivo de este ordenador. ¿Suficiente? Sí, pero sin duda se echa en falta un poco de potencia en algunas tareas puntuales.

El rendimiento de un portátil para la sobremesa

En cuanto a especificaciones técnicas, el nuevo Mac Mini monta por fin los procesadores Intel Haswell de cuarta generación, en la misma línea que el resto de la gama Mac. El modelo de entrada, que monta un procesador a 1,4 GHz de doble núcleo Intel Core i5, es el mismo que el del iMac más básico, y suficiente para las tareas más básicas, aunque lógicamente echamos de menos un poco más de procesador, que aun con los 2,6 GHz de nuestro modelo de prueba, necesita algo más en tareas como convertir un MKV en a MP4, demorándose un poco más el proceso que en otros equipos de la compañía que hemos probado, aunque lógicamente el disco duro también influye en este proceso.

Unas prestaciones que son suficientes para la mayoría de los usuarios, pero que se quedan cortas para algunas tareas

Una de las quejas más comunes de los usuarios sobre el nuevo Mac Mini es la insistencia de Apple de seguir manteniendo un disco duro de base con una velocidad de 5400 r.p.m. Lo cierto es que existiendo alternativas en el mercado con una velocidad superior, o incluso SSD de tamaños como los del MacBook Air, que tampoco suponen un aumento de precio muy significativo, sigue chocando bastante que Apple haya optado por mantener un disco duro tradicional en un modelo de 2014, y que además solo ofrezca el almacenamiento en SSD de forma opcional a partir del modelo medio dentro de gama. Es más, tampoco en este último viene como opción por defecto en un momento en que los SSD de 2,5 pulgadas son realmente económicos para tamaños inferiores a los 256GB.

En todo caso, sino realizamos tareas que necesiten un acceso rápido y constante al disco, como por ejemplo la edición de vídeo en HD o retoque fotográfico, lo cierto es que apenas notaremos caídas en la velocidad de acceso al disco. Lógicamente, esto si que supone un problema cuando escribimos o leemos grandes cantidades de datos al mismo tiempo, y es algo que particularmente he notado al volcar una parte de mi backup de series y películas directamente el disco del Mac Mini haciendo uso del USB 3.0, notando en este caso una caída de velocidad al intentar abrir aplicaciones pesadas como Photoshop al mismo tiempo, algo que no me pasa en absoluto con el iMac de casa y su SSD.

Dejando de lado estos momentos puntuales, la velocidad del equipo es bastante buena en casi todas las situaciones, pero sin duda, el SSD de serie en el equipo, o al menos la incorporación de Fusion Drive, no hubieran estado de más, por mucho que Apple haya querido ajustar el precio del mini al máximo y que ofrezca ambos sistemas de forma opcional. Tanto el proceso de abrir aplicaciones, como el tiempo de arranque del equipo, se han reducido respecto a la revisión de 2012 -la última que probé-, aunque estoy bastante convencido de que estas mejoras en los tiempos están directamente relacionada con las mejoras en el rendimiento de OS X Yosemite.

En cuanto gráficos, el nuevo Mac Mini de entrada, al igual que sucede con los modelos de entrada del iMac y del MacBook Air, ofrece un procesador gráfico Intel HD Graphics 5000. Los modelos con procesador de 2,6 GHz y 2,8 GHz del Mac mini -que nosotros hemos probado- monta un procesador Intel Iris, que a pesar de que no es nada del otro mundo, si que es suficiente para el público al que va destinado. Eso sí, olvidémonos de correr juegos de gran potencia gráfica o los últimos grandes títulos que han llegado a la App Store. Para el resto de tareas a nivel usuario como el retoque fotográfico o la edición de vídeo -a un máximo de 1080p- es más que suficiente, pero sin duda se echa de menos mayor potencia gráfica, al menos de forma opcional, para un ordenador de sobremesa, por muy ajustado que esté su precio.

Menos ampliable que el modelo anterior

Apple sigue en su empeño de limitar las opciones de ampliación de sus equipos por el usuario. Si hasta hace poco eran los portátiles los mayores afectados por esta situación, poco a poco también fue llegando al sobremesa, primero al iMac y ahora a este Mac Mini.

En este sentido, además del disco de 5400 r.p.m. en los modelo base del equipo, Apple ha optado por eliminar la posibilidad de cambiar la RAM por el usuario, de forma que en este modelo está soldada a la placa como en los nuevos modelos de portátil. Esto hace que tengamos que pensarnos muy bien si queremos más RAM al momento de compra, puesto que no es posible reemplazarla posteriormente. Nuestra recomendación es que siempre merece la pena desembolsar un poco más y asegurarnos el máximo de RAM posible de cara a alargar la vida útil del Mac Mini. Con los 8GB de RAM, es más que suficiente para el día a día, y nuestro modelo de pruebas no ha tenido problemas para mover cualquier tipo de aplicación con esa cantidad, pero puede que sea un problema en el futuro.

En esta línea, se ha limitado también la posibilidad de montar dos discos duros en el modelo de esta generación -que venía heredada de la versión server-, y también se ha eliminado el segundo cable SATA que hacía esto posible. El hueco suponemos que sigue estando disponible, pues el Mac Mini no ha cambiado su diseño, pero tal como apuntan los expertos, tendremos que conformarnos con un solo disco esta vez. Una posibilidad que convertía al modelo anterior en un equipo perfecto para realizar copias de seguridad en casa a la vez que servía de ordenador principal, o para utilizarlo de servidor multimedia al lado de la TV.

Todos estos peros generan un sensación agridulce para un equipo que podría ser redondo tanto por precio como por prestaciones, al menos para su modelo de gama media.

Conclusión

El nuevo Mac Mini es la evolución del sobremesa de Apple en la línea de lo que nos tiene acostumbrados la compañía con sus actualizaciones silenciosas, aunque en este caso debutó en el evento de presentación del iPad. En síntesis, se trata del mismo equipo que el modelo anterior con pequeños cambios que acompañan una bajada de precio respecto a la generación anterior.

¿Es un buen equipo? Sí. En realidad es el mejor Mac que puedes comprar por el precio en el que se mueve el Mac Mini, siempre y cuando tengas pantalla, teclado y ratón para acompañar al equipo, puesto otro caso siempre será más aconsejable ir directamente a por el iMac de entrada. No obstante, con la caída del precio del Mac Mini, es el equipo ideal para todos aquellos que quieran dar el salto a Apple.

Los peros que le podemos sacar a este Mac Mini viene sobre todo motivados por la nula ampliación del equipo en el futuro -una de las características de la versión anterior-, y es quizás lo que más echa para atrás a los consumidores desde el momento en el que tiene que realizar un gran desembolso por aumentar la RAM al momento de la compra.

Pros

  • Es el Mac más barato de todos los disponibles.
  • Equilibrio entre el precio y prestaciones.
  • Un equipo muy silencioso incluso cuando está a pleno rendimiento.

Contras

  • 4GB de modelo base son muy poco para el 2014.
  • Posibilidades de ampliación nulas.
  • Disco Duro de 5400 r.p.m.
  • SSD solo disponible de forma opcional.

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.