Google es uno de los grandes de la industria móvil, y pese a que no presente sus productos a bombo y platillo, por la comunidad de aficionados son productos muy esperados. Desde el Nexus 4, Google decidió potenciar esa familia ajustando costes y creando una distribución propia que les permitiera vender smartphones con muy buen rendimiento a un precio muy bajo.

Esto ha cambiado. No la forma de anunciarlos, pero sí la distribución, estrategia y márgenes. El Nexus 6 sigue siendo el mejor smartphone en rendimiento del mercado, como lo fue en su día el Nexus 5; pero a diferencia de su predecesor éste cuenta con materiales más «premium» y suponemos que una pantalla y cámara excelentes para justificar el elevado precio que tiene el terminal libre.

Es decir, Google ha decidido cambiar su modelo de ofrecer el mejor SoC a muy buen precio sacrificando aspectos del terminal, para ofrecer un terminal redondo y obtener, por fin, un margen considerable. No me parece mala estrategia, pero los Nexus ya se habían consolidado como una de las familias de dispositivos con mejor ratio de calidad-precio, algo que Google ha decidido cambiar.

Los fallos del Nexus 6, por pequeños que sean, pueden sentenciar su muerteEl problema con esta estrategia es simple: si tienes un precio elevado como el del resto de flagships has de ser el mejor. Los errores en esa gama se pagan caros, y es que los fallos de los anteriores Nexus eran fácilmente perdonados por el bajo precio de los mismos y por la gran experiencia de uso que ofrecían. Ahora bien, tener un fallo de este tipo en un terminal que compite de tú a tú contra el iPhone 6 y el Note 4 a igualdad de precio (hay diferencia, pero dudo que a esos precios se decida sólo por este factor) es sentencia de muerte.

Tenemos que analizar el Nexus 6 y ver si Google ha logrado crear un terminal redondo con un precio justificado, o si por el contrario fracasa en el intento. No está mal competir contra los grandes en su terreno, pero Google era la única que podía ofrecer tanta calidad por tan poco precio en el rango de precios del Nexus 5 (salvando al One Plus). Es decir, abandona su zona de confort para competir en una zona en la que no ha tenido experiencias buenas ni él ni Motorola. El Moto X no es contendiente de los grandes flagship de la industria, y mucho ha tenido que mejorar sus pantallas y cámaras para que el Nexus 6 lo sea.

Con el cambio de estrategia el mercado móvil en Android se divide entre los Moto G de la gama media a la gama alta de los Xperia, Galaxy S, Galaxy Note y HTC One por citar algunos. Android se queda sin ese smartphones asequible con lo último en hardware del mercado. Es una buena noticia para los que como yo queríamos un Nexus más caro arreglando los fallos que tenían, pero no sé si incrementar en 300€ el precio del terminal es justificable. Lo será si los fallos son mínimos y la experiencia de uso es muy buena, pero ya hay dos terminales de ese precio y tamaño de pantalla: iPhone 6 Plus y Galaxy Note 4. ¿Por qué competir contra gigantes que acaban de sacar lo mejor que podían sacar? ¿Tan seguros están de competir contra ellos en calidad?

Google parece que no sólo quiere hacer negocio de la publicidad (es de lo que viven, no hay porque maquillarlo), sino también ser un vendedor de hardware más. Tienen el poder para hacerlo, y quieren distribuir en tiendas además de su web, pero les queda mucho recorrido aún. Android Lollipop (probé la preview durante meses) es genial y seguramente, si no tiene fallos graves, el Nexus 6 también lo sea. Pero es un terreno muy difícil de negocio, y Google ha entrado en el peor momento posible con un tamaño de pulgadas muy poco atractivo para la mayoría de usuarios.

Los Nexus tienen unas cifras de venta bastante bajas, insignificantes casi en comparación a los gigantes de la industria, pero eran una de las opciones preferidas de los usuarios de Android. Con el Nexus 6, aunque no suban mucho en ventas si darán mayores beneficios por ese mayor margen, pero… ¿es la estrategia ideal de cara al futuro?

El principal motivo de compra de los Nexus era el precio ¿Qué motivo queda frente al resto de flagships?El consumidor tiene muchos terminales geniales donde elegir en la gama alta y cada uno tiene sus ventajas, sobre todo si nos atenemos al iPhone 6 y al Samsung Galaxy Note. Samsung tiene en la familia Note una gama de productos de Phablets reconocidas y apreciadas por el mercado, pioneros en su forma y software y que en su última iteración (Galaxy Note 4) roza la perfección. ¿Cómo competirá Nexus 6 contra él? ¿Y contra los de menor tamaño como el HTC M8? ¿Qué ofrece diferente y de valor añadido a lo que ya conocemos ahora que el precio no es su aliado?

¿En qué es mejor el Nexus 6 comparado al resto de flagships? ¿Por qué comprar un Nexus 6? En mi mente esas preguntas todavía no tienen respuesta todavía, e imagino que en la cabeza de pocas personas la tenga. Preguntas que no sé si Google será capaz de responder.