La movilidad en las ciudades está evolucionando, primero con la llegada masiva de bicicletas y la gestión de un alquiler por parte de algunas ciudades, con mayor o menor éxito, segundo con la transformación de estas bicicletas a la electricidad, caso de la apuesta que ha realizado Madrid, pero existe una tercera evolución que podría dotar a esta forma de transporte de una dimensión desconocida. Demos la bienvenida a las bicicletas impulsadas por una pila de hidrógeno.

Un grupo de investigadores de la universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, ha conseguido desarrollar una bicicleta impulsada por una pila de combustible de hidrógeno capaz de recorrer unos 130 kilómetros con una sola carga de hidrógeno. El depósito tan solo tiene una capacidad de 2,5 kilogramos por lo que rellenarlo tiene un coste inferior al euro y medio. En comparación con el coste que puede tener una recarga de una bicicleta eléctrica, esta tecnología promete ser mucho más barata y limpia.

Llenar el depósito de hidrógeno de esta bicicleta costará menos de 1,5 euros.

Hace muy pocos años no hubiéramos imaginado que la pila de combustible pudiera ser compatible con una bicicleta, siempre hemos visto asociada esta tecnología a los prototipos de coches futuristas o a proyectos cuya misión era dar a conocer sus bondades, características y funcionamiento. Este proyecto para adaptar una bicicleta a la pila de hidrógeno puede significar varias cosas: la primera es que podría sustituir a las motocicletas más asequibles y pensadas para ciudad y lo segundo sería consecuencia de lo primero, habría que legislar este tipo de vehículos.

Pese a que ya nos parezca que esta bicicleta cuenta con una elevada autonomía, más que suficiente para moverse en un ámbito urbano, los investigadores trabajan en duplicar o triplicar la capacidad del tanque para aumentar en la misma proporción la autonomía, y con capacidad para circular a menos de 50 kilómetros por hora sería una revolución total.

Ya existen varias soluciones en forma de bicicletas impulsadas por hidrógeno, pero ninguna ofrece una autonomía tan elevada como el Hy-Cycle, el nombre comercial de este modelo, que ofrece una autonomía similar a la de los coches eléctricos, y ojo, porque estamos hablando de una bicicleta cuyo precio estará en unos 2.000 euros. En muchas ocasiones la tecnología avanza mucho más rápido que las leyes, y en este caso incluso que las necesidades, pero sería fantástico ver este tipo de bicicletas por las ciudades.