La carga inalámbrica de vehículos eléctricos es sumamente importante porque promete ofrecer una solución a una de las tareas más engorrosas de tener un coche de estas características. Muchas empresas trabajan en ofrecer una alternativa que evite poner a cargar el coche todos los días, sacar el cable, conectarlo, desconectarlo, guardarlo... puede parecer una tarea liviana, pero ensucia la experiencia de tener un coche eléctrico.

WiTricity es una de las compañías que está apostando con mayor contundencia por la carga inalámbrica y ya tiene en su catálogo soluciones con potencias de 3.3 kW y 6.6 kW, pero ha decidido experimentar con los 10 kW para ofrecer cargas aún más rápidas.

La eficiencia de este sistema se sitúa entre el 90 y el 95 por ciento.

La comodidad de estas soluciones es muy elevada al no tener que acordarnos de conectar el coche a la red eléctrica, bastará con situarlo sobre el cargador inalámbrico y encenderlo. Pero lo más interesante, al menos desde mi punto de vista, es que elimina por completo el riesgo a que se desconecte el cargador, robos, etcétera. Si bien no suelen suceder, es un miedo que existe.

El WiT-3300 tiene una característica muy importante y es que la transferencia de energía se puede producir a través de cualquier material no metálico, lo que permite instalarlo bajo el suelo del garaje o el asfalto. Además, no requiere que el emisor y el receptor estén totalmente alineados gracias a la transferencia de energía de resonancia magnética.

Podemos hablar de robots, de carga inalámbrica, de autonomías que duplican a las actuales... el objetivo común es evitar cargar el coche todos los días, y la alternativa más interesante ahora mismo es la carga inalámbrica, para nuestro domicilio pero sobre todo para los puntos de recarga instalados en la vía pública.