Flickr

Es curioso como un gadget se puede convertir en uno necesario y cómo con el tiempo puede haber tal variedad que hay desde los más baratos y básicos, hasta los que son lujosos, profesionales o incluso objetos de moda. Tal es el caso de los audífonos.

Si hago memoria no hay un lapso que recuerde sin tener unos audífonos en mi haber. Desde niña cuando tuve mi primer Walkman hasta el día de hoy que están aquí en mi escritorio. Jamás he tenido unos audífonos carísimos, aunque sí he buscado que me permitan escuchar "mejor" la música. Lo entrecomillo porque son experiencias diferentes, lo cierto es que escuchar música con audífonos sabe diferente.

Pero ¿cuál es la historia de los primeros audífonos y para qué se inventó? Pues el invento de este amado gadget se remonta a 1910 cuando un hombre llamado Nathaniel Baldwin creo los primeros. Balwin fue un personaje peculiar, pertenecía a una familia mormona de la rama fundamentalista, esto en su carrera lo afectó cuando era profesor y a lo largo de su vida, debido a que apoyaba la poligamia.

Los audífonos Baldwin son conocidos como “Baldy Phones”

Desde pequeño se destacó por ser un chico inventivo, luego en su formación universitaria se avocó por la ingeniería eléctrica. Se dedicó a laborar en plantas hidroeléctricas y más tarde, se dice que en una reunión en su iglesia se dio cuenta que no podía escuchar al orador y de esta forma ideó una manera de amplificar el sonido utilizando un amplificador de sonido de aire comprimido. Desarrolló este amplificador para producir receptores más sensibles, que él hizo en los primeros audífonos del mundo.

A pesar de que un invento puede ser muy novedoso, al ser uno que no existía antes se enfrenta con la difícil tarea de comercializarlo o de conseguir inversores para su proyecto. Un día llegó un prototipo a las oficinas de la U.S. Navy con el dispositivo, se dice que el Comandante. A. J. Hepburn lo probó y vio un gran potencial en ellos, encargó 100 unidades que el propio Baldwin armaba en la cocina de su casa.

hp

Cómo decía el nombre de Nathaniel Baldwin viene acompañado de su marco familiar y religioso ya que su posición ante aspectos tan complejos como la poligamia en una sociedad estadounidense de ese tiempo le afectaron en sus relaciones profesionales y empresariales más tarde, cuando a pesar de que pudo armar su propia empresa The Baldwin Radio Company y vivió tiempos de gloria con la producción de sus “Baldy Phones” como se conoció su creación, terminó en la quiebra por sus ideas y malos manejos de sus socios.

Luego de su gran momento no pudo regresar a el y un empobrecido Nathaniel Baldwin vivió sus últimos días desarrollando otros inventos pero sin ningún éxito trascendente. Sin duda dejó un gran legado que con el tiempo, como decía al principio, los audífonos se han convertido en esa clase de gadgets indispensables. Las empresas dedicadas a estos, el boom de los wearables que abrió el Walkman, así como el ipod en su momento hacen que los audífonos sean populares, comunes, con grandes opciones para gustos y bolsillos. Además, un buen motivo para regresar la vista a la invención de los primeros.