"Esto es para (los que son llamados) locos". Así empezaba el famoso anuncio de Apple a finales de la década de los '90. Al igual que el título de un libro sobre Brian Wilson, el líder de los Beach Boys, la compañía ha mostrado durante décadas su "bendita locura", la cual comenzó hace 30 años con el lanzamiento del Macintosh.

Como muchos sabréis, hoy se celebra una fecha especial. El 24 de enero de 1984 se emitía el famoso comercial dirigido por Ridley Scott, siendo una de las campañas publicitarias más "rompedoras" (nunca mejor dicho) de la historia de la tecnología. Tres décadas después, es buen momento para echar la vista atrás y comprobar como esta compañía creada por un par de jóvenes ha sido capaz de dejar una huella tan grande en la sociedad.

Pasiones

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Pocas compañías han conseguido levantar tantas pasiones como Apple. Escribiendo en una web sobre tecnología, soy consciente de que muchas personas parecen tenerle una especial "manía" a lo que representa, repitiéndose palabras como "élitismo", "hipster", o juicios de valores similares. A pesar de estos comentarios, querría reconocerle públicamente tres aspectos:

El primer aspecto es el mimo con el que tratan todos los detalles. Recordemos que antes de que apareciese el Macintosh, las computadoras no parecían estar destinadas para el uso personal, presentando un acabado menos "amigable" e industrial. Apple siempre ha apostado por crear productos y experiencias únicas, algo que la competencia parecía valorar menos.

El acabado conseguido con algunos productos establece un antes y un después en el diseño industrial. Dispositivos icónicos que son capaces de soportar el paso del tiempo y modas mejor que la competencia. A diferencia de otras compañías, Apple apuesta por "una línea", no lanza productos de todo tipo para probar suerte. Esto sumado a una gran teatralidad de sus presentaciones, hace que su mensaje llegue con muchísima fuerza.

A Apple le encanta esa etiqueta de "diferente" El segundo es su capacidad de diferenciarse. Otra de sus campañas publicitarias más famosas fue "Think Different", un eslogan que resume la tendencia que la compañía siempre ha seguido: nadar contracorriente. A Apple le encanta esa etiqueta de "diferente", llevan muchos años trabajando por ello, motivo por el cual despiertan tantas críticas (algo que ha ocurrido desde siempre con los que son "distintos").

El tercero es haber sido capaz (sobre todo en los últimos años), de apasionar a muchos usuarios con la tecnología. Esta comunión con un producto ha propiciado que muchas personas se sintieran más motivadas y acabaran profesionalizándose en diferentes sectores: vídeo, programación, etc.

Contracorriente

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Si hacemos un repaso a todos los productos que han presentado se repite una cualidad: delicadeza. Desde la obsesión por la tipografía a los detalles más ínfimos del hardware, a Apple le importan esas "pequeñas cosas" que hacen que un producto sobresalga de los demás.

Esto no los convierte en semidioses o no significa que no se equivoquen (lo hacen), pero sí les otorga el reconocimiento de millones de personas que saben apreciar cómo una compañía se esfuerza por superarse y ofrecer objetos con una calidad que destaca sobre la mayoría de la competencia.

Una caída al vacío, un reinicio Recuerdo mi primera Mac (si, lanzar todo vuestro odio sobre mi persona). Tras toda una vida con PCs de todas las marcas, hace ocho años vendí mi portátil Acer a un compañero de trabajo y me compré el primer modelo de MacBook (el clásico de color blanco), una de las mejores decisiones que hice en mi vida y a la que le debo muchas cosas.

Las primeras horas fueron como una caída al vacío, un reinicio, pero en pocas horas todo tenía sentido. Además de la experiencia que ofrecía el sistema operativo, la calidad del hardware era muy superior a cualquier cosa que hubiese probado. El teclado y el trackpad ofrecían una nueva manera de comunicarte con un objeto, haciendo ese proceso más rápido y cómodo.

Tal y como decía en el punto anterior, desde un primer momento pude "profesionalizarme", consiguiendo editar vídeos, grabar canciones o hacer una web con las herramientas que traía el sistema. El acabado puede que no fuese profesional, pero eso motivó a que siguiera aprendiendo y evolucionando, algo que seguro le ocurrió a muchas personas.

Re-evolución

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Ahondar la historia de una compañía como Apple y su evolución en un sólo artículo es una tarea difícilmente abarcable. El último aspecto que querría tratar es su capacidad para cambiar la dirección de un mercado, el cual muchas veces se ha quedado dormido y ha sobrevivido a base de "pequeñas actualizaciones".

Tomar algo existente y modificarlo = experiencia nueva
La apuesta por una computadora personal, el iPod, iTunes y la música digital, iPhone y las posibilidades del App Store o el iPad, son "sólo" una pequeña muestra de cómo una compañía puede desviar el rumbo de la tecnología y las necesidades de los usuarios.

Sigo haciendo hincapié que esto no les convierte en los "portadores de la antorcha" (arrojando luz sobre la oscuridad), pero sí en los que han sabido tomar algo existente y modificarlo para crear una experiencia completamente nueva. Independientemente de que te gusten sus productos o no, creo que es justo saber reconocerles que muchas de las cosas que disfrutamos hoy en día han ocurrido porque se han encargado de crear dicha tendencia.

Lo digo como usuario de un Nexus 5 y 7 (el Mac es irremplazable). Tras varios modelos de iPhone y iPad, veo el panorama más "rico" que antes de que aparecieran estos productos, donde había un terreno más "tenebroso" (Windows Mobile, BlackBerry...). La buena salud de este mercado se lo debemos, en buena parte, a compañías como Apple. Feliz aniversario.