La semana pasada, Alan Rusbridger, editor en jefe de The Guardian, compareció ante una comisión del Parlamento Británico para hablar del caso Snowden. Durante su intervención aportó un dato más que interesante sobre las revelaciones del antiguo analista de la NSA ya que, hasta ahora, The Guardian solamente ha publicado un 1% de los más de 58.000 documentos que Snowden les entregó; por tanto, aún queda mucho que conocer sobre las actividades de la NSA y aliados como el GCHQ de Reino Unido. Precisamente, The Guardian hoy nos ha mostrado otra faceta más de las actividades de espionaje de la NSA: los juegos online.

Según los documentos entregados por Snowden al diario británico, la NSA consideró que en las comunidades de juegos online, además de gamers, también podrían moverse terroristas de Al Qaeda, hackers de China, miembros de Hamás y Hezbollah e, incluso, científicos nucleares vinculados al programa de Irán. ¿La base de estas sospechas? Según los analistas de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, las comunidades online de Xbox Live, World of Warcraft e, incluso, Second Life ofrecían herramientas para cursar comunicaciones privadas (chat, mensajes privados, etc.) y para realizar transacciones económicas.

¿Terroristas en Second Life? ¿Qué será lo siguiente? ¿Hacer una inspección en los viejos canales del IRC? Dejando las bromas a un lado, es importante tener en cuenta que los documentos que ha publicado The Guardian datan del año 2008 y, por aquel entonces, Second Life era un sitio bastante activo en el que se realizaban transacciones económicas que movían bastante dinero. En ese momento, Second Life congregaba usuarios de todo el mundo y también "empresas y bancos virtuales" que se movían por este universo virtual; toda una llamada de atención para alimentar la paranoia por el control de la NSA.

Para la NSA, infiltrarse en estos mundos virtuales era una oportunidad de extraer información para sus actividades de inteligencia pero también, según estos planes, podía ser una buena base de operaciones para sus agentes. Agentes de la NSA usaban estos servicios bajo identidades falsas para obtener información, infiltrarse en posibles operaciones de reclutamiento de organizaciones terroristas e, incluso, reclutar usuarios como informantes (o al menos eso dicen los planes publicados por The Guardian).

¿Qué información llegó a sacar la NSA de World of Warcraft o de Xbox Live? La respuesta a esta pregunta es compleja porque, por ahora, lo que ha publicado The Guardian son los planes de la NSA y el análisis que hicieron de las comunidades de juegos online para discriminar si podían usarlas para sus objetivos de inteligencia. Que Xbox Live o World Warcraft fuesen un hervidero de terroristas ocultos, hackers chinos o científicos nucleares que trabajaban para Irán es algo que dudo mucho que se llegue a demostrar pero, según la NSA, los juegos formaban parte de la dinámica de muchas organizaciones como vía de comunicación y como centro de reclutamiento.

The Guardian sí que ha contactado con Blizzard Entertainment, responsable de World of Warcraft, y la compañía ha declarado que no tienen vínculo alguno con la NSA y, por tanto, si la Agencia ha accedido a sus sistemas ha tenido que ser sin su consentimiento (aunque tampoco es que sea algo que necesiten a la vista de todas las filtraciones de Snowden). Por el contrario, ni Microsoft ni Linden Labs (responsable de Second Life) han querido comentar nada a este respecto.